domingo, 3 de mayo de 2009

COMO HACER UN AMULETO ASTROLÓGICO


Podríamos asegurar que quizás haya tantas personas que no creen en los amuletos como los que tienen una fe ciega en ellos así como en cualquier otra cosa relacionada con las mancias o la magia. Según la opinión de muchas personas, el amuleto sólo es un motivo de autosugestión o fe que no tiene ningún poder intrínseco, sin embargo, opino que si creemos en ciertos hechos comprobados ¿por qué no vamos a creer en la influencia invisible de algo superior sobre determinados objetos? por ejemplo: la influencia de la Luna sobre el mar; el efecto de ciertos perfumes de mujer que apasionan a algunos hombres; el efecto de determinados colores que actúan sobre el estado de ánimo; el que un diapasón igual a otro termine emitiendo el mismo sonido por el hecho de estar juntos y sin ser tocado; el que un cable fino de electricidad termine cargado de electricidad por el simple hecho de estar junto a otro mayor que sí lleva corriente.
El amuleto en sí mismo no es portador de “suerte” ni va a conceder nada que no esté en nuestro horóscopo en forma de posibilidad, tendencia o naturaleza, es simplemente una especie de acumulador de vibraciones que proceden de los astros que tienen relación con determinados aspectos de nuestro cuerpo, mente o espíritu. El amuleto debe está compuesto principalmente por tres elementos íntimamente relacionados con el signo de nuestro Ascendente y su planeta Regente, por tanto, está muy unido a nuestra salud, carácter y personalidad en general. Esto quiere decir que esos elementos están recibiendo constantemente la influencia de los astros que representan y, por tanto y si el amuleto está bien hecho, acumularán vibraciones estelares relacionadas con sus virtudes o poderes. Si nosotros, a su vez, intentamos manifestar pensamientos, sentimientos y deseos de acuerdo a esas vibraciones positivas, estaremos aumentando el poder del amuleto pero es que, además, cuanto más aumentamos ese poder por medio de la voluntad y el carácter en general, más atraeremos el aspecto moral, mental y espiritual de esos signos y planetas. El resultado es que, cuanto más dedicación por nuestra parte para representar las virtudes de nuestros regentes astrológicos, más recibiremos de los Seres que los rigen, lo que a su vez, se “acumula” en cierto modo en el amuleto para protegernos de otras influencias contrarias y para estimularnos con sus vibraciones a seguir la línea de lo que representan.
Existe una tradición ocultista y astrológica respecto a los elementos que conforman un amuleto, pero en la mayoría de los casos (como es el mío) no deja de ser un conocimiento que ha pasado desde hace siglos de una persona a otra, sin embargo, son pocos los que verdaderamente han podido comprobar si el efecto es real o no. En mi caso y como estudiante con grado de probacionista de las Enseñanzas Rosacruces de Max Heindel (Escuela Iniciática) tengo la completa convicción de que Max Heindel, el que ha sido uno de los poquísimos clarividentes e iniciado de los últimos tiempos, sabe lo que dice porque lo ha podido comprobar con su “clarividencia voluntaria”, por consiguiente, parte de lo que voy a decir lo he extraído de su enseñanza.
El amuleto se puede hacer con intención de beneficiar diferentes aspectos de nuestra propia individualidad, o lo que es lo mismo, de nuestra personalidad, pero lo que no es aconsejable es que nos dejemos llevar por esas personas que, pensando egoístamente, venden toda una serie de productos diciendo que traerán suerte a los nativos de los diferentes signos astrológicos que las compren. El amuleto se debe hacer bajo la guía y conocimiento de la ciencia astrológica porque ésta está unida al conocimiento oculto o esotérico de que los diferentes reinos terrestres están bajo la dirección de una serie de Jerarquías (relacionadas con los signos astrológicos) que influyen en los mismos ayudándoles en su evolución; visto desde este punto de vista el amuleto no trae suerte por arte de magia sino como efecto de la ayuda de dichas Jerarquías Superiores.
En un pasado muy lejano, los seres humanos pasamos por un “estado de conciencia” (no por un cuerpo) similar al del mineral actual, algo parecido al de los primeros meses de un nuevo ser en el vientre de la madre. Desde entonces y hasta ahora hemos pasado por otro estado similar al de las plantas, que viven y crecen; después por otro estado de conciencia similar al animal (que ya tienen sentimientos, deseos y emociones) y, por último, desarrollamos la voluntad y la mente en el estado actual que es la que nos hace seres humanos y creadores en este planeta. Pues bien, todo este desarrollo y evolución ha ido ocurriendo según el esquema previsto por esas Jerarquías Creadoras, y si no hubiera sido por su influencia vibratoria no hubiéramos llegado a ser lo que somos.
La mayoría de los amuletos que aconsejan, hacen o venden, están basados en el signo astrológico, lo que significa que de poco sirven porque casi ninguna de las personas del mismo signo tienen la misma personalidad ni destino, lo ideal es que el amuleto sea individual y personal y para eso, el verdadero astrólogo, lo hace basándose en la fecha, hora y lugar de nacimiento, o lo que es lo mismo, en su horóscopo donde pueda apreciar lo que tiene a su favor y en contra. Dentro de las diferentes opciones que nos facilita el horóscopo para hacer el amuleto, el elemento principal o base es el Ascendente y su planeta Regente porque es el signo donde estaba la Luna en el momento de la concepción y, por tanto, actúa como rayo que ha formado y cristalizado nuestro cuerpo físico. De aquí que la gema, el mineral y el color relacionados con el Ascendente y su Regente sean la base del amuleto. A continuación podemos ver cuáles son las piedras, los metales y los colores relacionados con las Jerarquías Creadoras que están representados por los signos del zodíaco y sus regentes.
Cada clase, especie o raza de los diferentes reinos está constantemente afectada de diferente grado y según el rayo a que pertenezcan para que pueda evolucionar gracias a las Jerarquías Creadoras, por tanto, los minerales, los metales y los colores tienen relación con la naturaleza divina por no decir que están “tocados por la mano de Dios”. Si nosotros sabemos hacer el amuleto que nos corresponde y lo llevamos con nosotros sabiendo cuál es su origen y con los mejores sentimientos, nos beneficiará. Pero para ello, es necesario saber la hora exacta de nacimiento porque, con este dato, podremos saber cuál es el signo del ascendente de nuestro horóscopo, su planeta regente, y los aspectos de los mismos.
Como he dicho, el indicador principal para hacer el amuleto es el regente del Ascendente, puesto que en ese signo (o en el opuesto) estaba la Luna en el momento de la fecundación y es a través de este regente como las fuerzas influyentes han ido solidificando el cuerpo físico. Por consiguiente, utilizaremos el mineral, el metal y el color correspondiente a ese Regente y Signo para hacer el amuleto. En la siguiente tabla están los nombres de los regentes planetarios y algunos de los varios elementos que rigen.

ARIES, regente: MARTE. GEMA: Amatista, Rubí, Sanguinaria, Pirita; METAL: Hierro, Antimonio, Imán. COLOR: Rojo, Fuego.

TAURO, regente: VENUS. GEMA: Ágata musgosa, Esmeralda, Jaspe rosa, Coral rosa; METAL: Cobre, Latón. COLOR: Amarillo, Azul, Rosa.

GÉMINIS, regente MERCURIO. GEMA: Cristal, Lapislázuli, Aguamarina. METAL: Mercurio. COLOR: Violeta, Azul suave.

CÁNCER, regente: LUNA. GEMA: Ónix negro, Selenita, Crisolito, Perlas. METAL: Plata. Platino. COLOR: Blanco, Gris perla.

LEO, regente: SOL. GEMA: Rubí, Diamante, Topacio, Ámbar. METAL: Oro. COLOR: Naranja, Amarillo.

VIRGO, regente MERCURIO. GEMA: Jaspe, Sílice, Jacinto. METAL: Mercurio. COLOR: Variados, Violeta.

LIBRA, regente VENUS. GEMA: Diamante, Cuarzo, Ópalo. METAL: Cobre. COLOR: Amarillo, Rosa, Verde.

ESCORPIO, regente PLUTÓN. GEMA: Topacio, Imán, Cinabrio, Malaquita. METAL: Hierro, Plutonio. COLOR: Rojo.

SAGITARIO, regente JÚPITER. GEMA: Turquesa, Amatista, Esmeralda. METAL: Estaño, Bronce. COLOR: Azul, Violeta.

CAPRICORNIO, regente SATURNO. GEMA: Ónix Negro, Azabache, Hulla. METAL: Plomo. COLOR: Índigo, Negro, Pardo.

ACUARIO, regente URANO. GEMA: Zafiro, Ópalo, Jacinto, Perla negra. METAL: Platino, Plomo. COLOR: Índigo, mezcla de colores.

PISCIS, regente NEPTUNO. GEMA: Crisolito, Amatista, Piedra pómez, Coral, Arena del mar. METAL: Estaño COLOR: Azul, Lavanda, Malva.

Una de las maneras de hacer y llevar un amuleto con todo lo anteriormente mencionado sería de la siguiente manera: Hacer una bolsa con una tela natural del color o colores correspondientes para poder llevar en ella las piedras y metales que se relacionen con el regente que corresponda. El resto lo tiene que hacer la persona según va pasando el tiempo, es decir, la persona debe esforzarse en tener buenos sentimientos y pensamientos para que las vibraciones de su aura impregnen los objetos utilizados como amuleto y, a su vez, para atraer las elevadas vibraciones de su regente y signo que, al fin y al cabo, también influyen en nuestro horóscopo o vida como Jerarquías Espirituales. También puede vestirse con los colores correspondientes o usar los metales y piedras en forma de colgantes y similares.
Los componentes de este amuleto están relacionados con dichas Jerarquías y por tanto es nuestro deber identificarnos con ellas practicando sus virtudes astrológicas para así magnetizar dichos componentes y obtener su beneficio. Un amuleto hecho con los elementos de nuestra propia naturaleza y de la manera más íntima respecto a nuestra fecha de nacimiento, fecha de ejecución del mismo y cargándole con nuestras propias vibraciones, estará en sintonía con dichas Jerarquías siempre que actuemos de acuerdo a su naturaleza. Pero no podemos esperar ayuda de un amuleto si no lo hacemos correctamente o si luego en la vida actuamos de forma contraria a la naturaleza espiritual de la Jerarquía que representa.
Si una persona tiene en su Ascendente al Signo de Aries, su regente (según podemos ver en la tabla) es Marte, por consiguiente, debemos utilizar las piedras preciosas, metales y colores que se corresponden con Marte y Aries. Esto sería un amuleto muy normal y corriente, pero si lo queremos hacer más efectivo, entonces tenemos que estudiar si nuestro regente tiene buenos o malos aspectos.
Supongamos que Marte recibe una cuadratura de Mercurio, en este caso y para contrarrestar la mala influencia de Mercurio, tenemos que utilizar también los elementos del signo contrario y su regente, o sea, de Sagitario y Júpiter. Entonces añadiremos las piedras, metales y colores que figuran como correspondientes a Sagitario y Júpiter y lo mismo haríamos si hubiera otro mal aspecto de otro planeta. Entendemos como mal aspecto una cuadratura u oposición.
Profundicemos un poco más lo dicho anteriormente. Supongamos que Mercurio aflige a otros tres planetas más en nuestro horóscopo, entonces lo lógico es que el amuleto se haga de acuerdo a la mucha o poca influencia de los malos aspectos y al volumen, energía, etc. de los planetas y, para ello, nos fijaremos en su naturaleza y posición en el horóscopo.
Como saben los estudiantes de astrología, el Sol, la Luna y el Ascendente son los significadores principales para la salud. Supongamos que alguno de ellos está mal aspectado por Venus, esto afectaría a la salud y, por consiguiente, sería conveniente poner los componentes de Escorpio y Plutón (energía dinámica) que son de naturaleza contraria a Venus, pero si resulta que el Ascendente es Leo (signo vital) también podemos añadir los componentes relacionados con este signo y su regente el Sol por ser un significador de la salud.
Para hacer un amuleto es conveniente estudiar el horóscopo, pero si lo que queremos es hacerle para un determinado beneficio, entonces tendremos que tener en cuenta los siguientes datos. Si el amuleto es para un hombre debe tener como base el Sol; si es para una mujer, será la Luna y, para ambos, lo que corresponda respecto al signo del Ascendente; este amuleto sería el más indicado para mejorar la salud.
Si el amuleto es para algo relacionado con el amor o el matrimonio, habrá que tomar como base el Sol (en el horóscopo de una mujer) o la Luna (en el horóscopo de un hombre) más el planeta Venus y sus aspectos. Si es para la economía, tendremos en cuenta al Sol, Luna y Júpiter. Si es para protegernos de las fuerzas invisibles, utilizaremos al planeta Neptuno. Si es para la inteligencia será Mercurio.
También podemos utilizar los elementos representantes de un planeta para fortalecer a alguien en su debilidad, por ejemplo: Una persona con tendencia a ser pasivo, perezoso y lento, puede utilizarse los elementos que representan a Marte (energía dinámica) y hacerlo como se explica a continuación.
Si lo queremos hacer en el momento apropiado lo podemos hacer de diferente forma.
1º. Consultando en las Efemérides cuándo está el planeta Dignificado, Exaltado y bien aspectado.
2º. Consultando las Tablas de las horas planetarias según se explica en el libro “Astrología Científica Simplificada” de Max Heindel. Es decir, en el día y a las horas que rige el planeta.
Según esta última regla, podemos hacer el amuleto cuando el planeta está en el signo que más favorece, es decir, si es para la salud y sabiendo que la vitalidad es baja en el horóscopo radical, sería conveniente hacerlo en un día y hora regida por Marte, o bien cuando el Sol o la Luna está en el signo de Aries (signo de Marte) Si, a la vez, coincide con un buen aspecto progresado o de un tránsito será más eficiente. Así mismo se hará para el resto de los aspectos astrológicos que nos interese.
Un amuleto hecho bajo estas indicaciones es favorable porque los rayos de los planetas infunden en nuestras auras sus vibraciones benéficas, y si nosotros llevamos el amuleto como tal, nuestros sentimientos y pensamientos se verán estimulados hacia el bien.
Aunque me imagino que los estudiantes de filosofía oculta y astrología espiritual ya lo saben diré que, sabiendo que el motivo principal de la vida es ayudar a los demás y no utilizar el conocimiento oculto de forma egoísta, aconsejo no hacer amuletos que busquen beneficios relacionados con otras cosas que no sean las naturales, como por ejemplo: la salud, el entendimiento en la pareja, el desarrollo espiritual, los buenos sentimientos, etc. Hacer amuletos para buscar poderes o cualquier otra cosa similar por medio de las fuerzas invisibles tiene su peligro como ocurre con quien, ignorantemente, se dedica a aconsejar o a hacer invocaciones, brujería, espiritismo, etc.
Resumiendo, se trata de:
1º. Elegir el planeta regente del tema que nos interesa como amuleto.
2º. Elegir el o los planetas opuestos y más poderosos para contrarrestar los malos aspectos si los hubiera.
3º. Elegir cualquier otro planeta que esté en armonía con el amuleto y que pueda beneficiar de alguna manera.
4º. Elegir el mes, día y hora adecuados para hacer dicho amuleto. Si quisiéramos ampliar un poco más podríamos consultar las efemérides para ver si coincide un tránsito favorable de las luminarias o del planeta regente por el signo del Ascendente o del que estemos tratando si, a la vez, hiciera buenos aspectos sería mejor.

Como podemos ver, un amuleto hecho según estas enseñanzas nada tiene que ver con la mayoría de los que circulan por ahí, solo se necesita un poco de conocimiento y paciencia para hacerlo.


Francisco Nieto

1 comentario:

mercedes dijo...

todavía me apasionan estos temas, cada dia conozco algo nuevo pero no deja de ser interesante, y de seguro debe faltar mucho para descubrir todavía, comúnmente entro a una web de videncia ya se me hizo un hábito, y deseo seguir interiorizándose al respecto, gracias por este aporte