lunes, 18 de julio de 2011

QUIÉNES SOMOS Y DÓNDE EXISTIMOS (I)


Como todo ocultista sabe y hoy incluso la física cuántica afirma, el hombre conoce el mundo físico según se representa éste en su cerebro una vez recibida la información por medio de los sentidos de nuestro cuerpo; a lo que hay que añadir que “somos conscientes” de las percepciones de los sentidos gracias a la mente. Estas líneas podrían dar respuesta a la pregunta ¿Cómo observamos el mundo físico? Pero, lo que somos es algo diferente, aunque también relacionado con el cerebro y los sentidos. Lo que somos está fundado en toda la información recibida y guardada desde que nacemos (educación, enseñanzas, hábitos, normas sociales, etc.) pero administrada e interpretada según la consciencia y el desarrollo moral, intelectual, espiritual y evolutivo de cada individuo, sin embargo, todo lo dicho hasta ahora tiene más de irreal que de real. La verdad es que, como siempre ha afirmado la filosofía oculta, lo que vemos fuera de nosotros y que llamamos mundo físico es la condensación de energías o energías vibrando a baja frecuencia, como así lo demuestra también la física actual. Por tanto, lo que vemos dentro de nosotros es una copia eléctrica (señales eléctricas que llegan al cerebro) del mundo físico o externo, por eso, nosotros, en realidad vivimos en lo interno y recibimos la información y experimentamos en lo externo.

Nosotros, como seres internos que somos, no podemos alcanzar el mundo externo puesto que somos los observadores y experimentadores desde lo interno, y esto es así porque, al igual que el mundo físico, nuestro cuerpo físico también es energético e irreal para el “Ser”. Aunque muchos digan que el mundo y el cuerpo físico son reales, la verdad es que nosotros (el ser o consciencia) sólo percibimos la información que nos facilitan los sentidos, siendo ésta imágenes creadas gracias a los impulsos eléctricos que llegan al cerebro y de éste a la mente. Ahora no nos queda más remedio que hacernos la pregunta del millón ¿Existe el mundo físico? En realidad sólo es real para los sentidos y son éstos los que nos han hecho creer desde que existen, que el mundo es físico. Por tanto, sí lo es para la consciencia objetiva que centra su atención en lo externo y para los sentidos, pero no lo es para el verdadero Ser o Yo puesto que lo que recibe son imágenes “no físicas” de lo que existe fuera de él y que en realidad también es energía (protones con sus correspondientes partículas) La ciencia decía no hace tanto tiempo que el átomo y, por tanto, el mundo son materia y situaba al hombre ahí con su cuerpo material, pero hoy, al descomponer el átomo y las partículas que lo componen (protones, neutrones, electrones…) afirman que el cuerpo y el mundo físico no son materia física sino energías que vibran a muy diferentes frecuencias.

Esto acerca mucho la ciencia a la filosofía oculta y de hecho la física cuántica se está haciendo complementaria del ocultismo, pero lo que la ciencia posiblemente no sepa aún es que las partículas últimas descubiertas son una pequeña parte de las partículas originales que formaron el mundo físico. El mundo físico está formado por cuatro éteres sobre los que la ciencia aún nada sabe, y cuando descubra eso se dará cuenta de que los deseos, sentimientos, emociones y pensamientos que forman parte de nosotros también son “materia” o partículas que están entre el cuerpo físico y el verdadero Ser autoconsciente. Es muy posible que la ciencia se pregunte ¿Cómo es que esas energías (materia) se agrupen y reagrupen para dar forma a los cuerpos? La respuesta de la filosofía oculta es que esos cuatro éteres, según su naturaleza, son los que forman los moldes energéticos sobre los cuales se adhieren y organizan los átomos de la Tabla Periódica para crear los diferentes tipos de “materia” que normalmente llamamos sólido, líquido y gaseoso. Pero la filosofía oculta también afirma que esos moldes energéticos o etéricos tienen su origen en el Mundo del Pensamiento y que por ese motivo, el hombre necesita la mente para ser consciente de lo que perciben los sentidos, lo que, a su vez demuestra, que el verdadero ser humano, el receptor, está en un mundo o dimensión superior a la mente o Mundo del Pensamiento.

Si nuestro cerebro, al cual llega la información de los sentidos, está compuesto de materia como el resto del cuerpo (misma composición atómica) deberíamos percibir con todo el cuerpo pero sabemos que no es así, luego entonces ¿Dónde se encuentra el percibidor o receptor? Los impulsos eléctricos que llegan al cerebro y que se transforman en imágenes actúan así para que la mente las perciba y el observador o Yo quede informado. Estas imágenes se perciben gracias a los sentidos y al cerebro físico, pero sabemos que una imagen despierta un sentimiento, deseo o emoción y que éstas hacen que la mente responda, consciente o inconscientemente, con un pensamiento. Esto significa que las percepciones de los sentidos pasan por varios mundos que la filosofía oculta llama Mundo de Deseos o Emocional y Mundo del Pensamiento, y es en las regiones superiores de este último donde se encuentra el verdadero Yo receptor de lo que existe fuera de él. De ahí que una persona con algún problema serio en la mente, no pueda responder y actuar correctamente con su cuerpo y en el mundo físico, ya que la conexión entre el Yo y sus cuerpos (cerebro, cuerpo de deseos y mente) falla en algún lugar. Así es que, el que siente y tiene deseos, el que piensa, y el que afirma conscientemente “yo soy yo”, no está en el mundo ni en el cuerpo físico, ni tampoco en el Mundo de Deseos o emocional ni en su cuerpo de deseos, ni tampoco es la mente porque ésta es el foco a través del cual él percibe y responde ante los hechos y circunstancias que afectan a su cuerpo físico y a sus sentidos. El Yo es el Alma o Ego que evoluciona renacimiento tras renacimiento creando esos mismos cuerpos en cada vida pero siendo los mismos cada vez más desarrollados y más sensibles a las influencias de los mundos espirituales.

Una vez comprendido todo lo anterior ¿Qué es y dónde queda lo que llamamos muerte? Si el cuerpo físico es un mero instrumento para tener experiencias y obtener el conocimiento necesario que nos haga evolucionar; si el cuerpo de deseos (de partículas de “materia” más sutiles) no somos nosotros sino que es el aliciente para actuar y responder sentimental y emocionalmente ante lo que nos ocurre y lo que nos rodea; y si la mente, de materia aún más sutil, es el medio para que el Ego perciba el mundo físico y para que responda consciente y razonablemente ante cualquier hecho o circunstancia, ¿Quiénes somos y dónde existimos? Somos el Ego o Alma que contiene los resultados de todas las anteriores vidas y que, desde las regiones abstractas del Mundo del Pensamiento percibimos y experimentamos en el mundo físico a través de nuestros diferentes cuerpos; lo que significa que cuando el cuerpo físico muere no morimos nosotros sino que seguimos expresando sentimientos, deseos, emociones y pensamientos. De ahí que la filosofía oculta afirme que la muerte no existe para el verdadero ser humano.

La ciencia comienza a admitir que el hombre es o tiene un Alma, es decir, comienza a admitir que la filosofía oculta tiene razón en lo que lleva diciendo hace siglos. También algunos físicos están comenzando a admitir que todo lo creado ha debido tener su origen en algún ser inmensamente superior a nosotros. Además de los mundos invisibles y superiores que hay por encima del físico, ni siquiera éste último ha podido surgir de la nada o de un caos como algunos todavía firman. El origen de todo lo que percibimos tiene que ser una fuente creadora infinitamente más inteligente y pura que cualquier humano; nadie sino un Dios puede crear una obra tan perfecta, justa y ordenada como el mundo y el cuerpo físico del hombre. Esa Fuente creadora mantiene su creación con nuevas creaciones constantemente porque si no fuera así Su creación desaparecería. Pongamos dos ejemplos:

1º.- Nosotros somos como Él en sentido de que (Como Egos en el Mundo del Pensamiento) desde que nacemos estamos experimentando y creando con nuestros propios cuerpos que también son creación nuestra (cuerpo físico, cuerpo de deseos y mente) y si elimináramos esos cuerpo se acabaría todo y nos quedaríamos desnudos en nuestro mundo espiritual, solos y sin creación alguna donde expresarnos. Así mismo ocurre con Dios, Él manifiesta su creación de mundos (como nosotros de nuestros cuerpos) para expresar Su naturaleza y la mantiene gracias a las experiencias, creaciones y actividad que se producen en ellos; igualmente, nosotros mantenemos nuestra creación de varios cuerpos gracias a la acción, reacción y expresión creativa en cada uno de ellos con el fin de evolucionar un poco más en cada vida.

2º.- Si la creación de Dios fuera un programa informático creado por Él en el cual fuera haciendo nuevas incorporaciones según un Plan previsto desde el origen o idea original (como las series de TV.) dicha creación se mantendría gracias a Su atención y a sus nuevas creaciones añadidas; pero si dejara de hacer eso y apagase el ordenador, toda Su creación se acabaría. Nosotros estamos en ese escenario como parte de Su creación y de Su Plan cuyo final es desarrollar Sus poderes que tenemos latentes en nosotros e identificarnos con Su conciencia.

Francisco Nieto

sábado, 9 de julio de 2011

LA INFLUENCIA DE NEPTUNO EN NUESTROS DÍAS



Se dice en el lenguaje astrológico que Neptuno es psíquico y emotivo, es el medio por el cual las jerarquías espirituales invisibles impresionan a la persona y la inclinan hacia lo espiritual y místico, y causa inspiraciones elevadas y un espíritu de abnegación y sacrificio por los demás. Pero, como todos los planetas y signos, tiene una doble influencia, la influencia negativa de Neptuno se refleja como: Ilusión, espejismos, euforias y otros hechos que adormecen la conciencia, y malos hábitos que afectan a la moral y al desarrollo espiritual interno del ser humano.

Un Neptuno muy afligido en una carta astral, inclina a la “búsqueda de algo elevado” pero, dependiendo del grado evolutivo de cada persona, en vez de lo elevado en sentido espiritual, puede que dicha persona se decida por “elevarse” por medios poco naturales y poco verdaderos. Quiero decir que es muy posible que tenga tentaciones o pruebas en las cuales pueda caer y que, con tal de llegar a estados de exaltación intelectual y espiritual (que resultan falsos) se pueda ver unido fanáticamente a religiones, maestros, centros o escuelas donde imparten enseñanzas místicas, ocultas o de la nueva era. Las personas con esta posición astrológica también pueden encontrar algunos sitios donde, de alguna forma, se asocien a otros para huir y no hacer frente a la realidad o incluso es posible que caigan en el fanatismo y en la irresponsabilidad; también y por último, deben tener cuidado con las drogas o el alcohol, que también rige Neptuno.

Lo positivo de Neptuno nos lleva a elevar el Espíritu, y su parte negativa a elevarnos en el plano de la conciencia, hacia las regiones inferiores del mundo astral por medio de drogas, alcohol, espiritismo, etc. Lo positivo de Neptuno nos inclina a buscar a Dios por medio de la fe, las religiones o los movimientos que predican ese contacto elevado y espiritual; y lo negativo nos puede hacer caer en muchas de ellas nublándonos la mente para no poder discernir y haciéndonos caer en exaltaciones y cambios en la forma de pensar que, después de un tiempo, nos harán ver que no son nada más que ilusiones. Lo positivo de Neptuno, nos lleva a la soledad para meditar en nuestro interior en busca de lo oculto, y lo negativo nos lleva a unirnos a otros que nos ofrecen poderes psíquicos y fama mientras hacen su negocio a costa de la buena voluntad y del buen corazón.

Un Neptuno afligido, debe buscar el equilibrio, debe discernir, porque de otra forma se puede convertir en una persona de la más baja moral o en un profesional de la estafa. Como Neptuno (por el signo de Piscis) rige todas las influencias invisibles, también puede caer fácilmente en cualquier clase de espiritismo de los que hoy tan a menudo se practican (inclyendo ciertos contactos invisibles). Los nativos con un Neptuno muy afligido deberían dedicarse a escuchar música relajante y espiritual (clásica, sacra, gregoriano, etc.), debería utilizar su tiempo libre en cosas de las que rige Neptuno, como por ejemplo ayudar a la gente necesitada y marginada y a la oración, meditación etc. para elevar sus facultades psíquicas de manera natural. Su regla debe ser “haz a los demás lo que te gustaría que te hiciesen a ti” y “eleva la razón sobre tus emociones y encontrarás el equilibrio”.

En las actuaciones de un Neptuniano hay que tomar ciertas precauciones a la hora de ayudar a otros marginados o necesitados, y es que el Neptuniano debe estar unido en la conciencia con los necesitados, pero no debe permitir que el problema del necesitado le absorba a él o a los suyos. Neptuno se manifiesta como una necesidad universal para hacer trascender los lazos del egoísmo y fundirse con lo más elevado y espiritual. Es cierto que Neptuno nos puede desilusionar a través de escuelas de ocultismo, falsos maestros y movimientos similares fraternales y altruistas, pero eso lo hace por nuestro bien, para que nos demos cuenta que habíamos caído en una ilusión, y para que busquemos algo que ahora necesitamos y que debe ser más sólido, profundo y verdadero. La desilusión, por tanto, nos ayuda a aflojar las ataduras del mundo material y a anhelar el lado espiritual de la vida.

Durante un tránsito de Neptuno una persona puede tener experiencias psíquicas, sobre todo si está en una escuela donde estudia o le enseñan ciertos ejercicios. Otros pueden tener “conversiones” por medio de escuchar a un “maestro” o los cánticos de su religión o secta, pero la mayoría de las veces y después de un tiempo, estas personas se dan cuenta de la poca realidad que había en todo ello, al fin y al cabo no son más que otras personas que estén en otras asociaciones o grupos. Esa es una de las influencias de Neptuno para hacernos buscar el sendero que nos lleve a espiritualizar la personalidad y el carácter sin necesidad de Maestros y para hacernos un fiel seguidor de Cristo. El que capta esas vibraciones elevadas de Neptuno hace lo que puede por los demás sin necesidad de desarrollar poderes ni de decir quien es y lo que hace. Por desgracia no hay muchas escuelas que favorezcan todo esto, pero “si se buscan se encuentran”.

Por otro lado, un transito de Neptuno, nos puede confundir la mente y llevar a engaño, hacer que nos sintamos distraídos, apáticos y deprimidos, luego entonces nos podemos preguntar ¿Cuál es la lección de Neptuno? Su enseñanza es la de elevar nuestros ideales y metas, darnos ayuda para que busquemos en nuestro interior la parte espiritual, y hacer que nuestra inspiración nos lleve a “soñar” en los planos más elevados y no en lo ilusorio. Cuando despertamos al lado positivo de Neptuno nos costará mucho mantener el equilibrio porque nos surgirán tentaciones de senderos falsos, autoengaños o ideas fantásticas. Lo importante de los tránsitos es saber escoger lo importante y de más valor espiritual después de esa posible amarga experiencia o “inspirados” pensamientos. Neptuno rige la experiencia psíquica y el fraude entre otros, por eso mismo, hay también tantas personas metidas en el mundo del ocultismo y de los estudios psíquicos, que están mal dirigidos, engañados y controlados por falsos maestros.

El uso de los poderes psíquicos y encontrar la verdadera escuela donde debemos quedarnos es como el nacimiento de un nuevo ser. Esto será cuando la persona esté preparada, mientras tanto debe valerse de todo lo que tiene a su alrededor y que es obscuridad, una obscuridad que también está haciendo su función y preparando al nuevo ser para que encuentre la luz. Cuando encontramos y una voz muy clara nos dice en nuestro interior que es nuestra Escuela, es como nacer y ver la luz, o dicho de otra manera, empezar a andar de nuevo.

Todos los planetas nos ayudan, sólo debemos conocerlos y saber utilizarlos espiritualmente, cuando lo hagamos, encontraremos el verdadero Neptuno y él será quien guíe nuestros pasos pero, entre tanta obscuridad y falsas verdades, ¿Quién sabe dónde poner los pies?

Francisco Nieto

sábado, 25 de junio de 2011

CAMBIANDO PATRONES DE CONDUCTA (y II)



La misma costumbre de pensar en el bien y en la felicidad de las personas y del mundo, ya es una prevención para no actuar ni pensar mal y hacer que estemos relajados física y mentalmente pero si, además, razonamos nuestras acciones y reacciones con la mejor voluntad, seremos felices internamente. Pensar de forma altruista y benévola hacia los seres que nos rodean es abrir nuestros corazones hacia ellos a la vez que nos protegemos de las malas vibraciones que nos rodean. Simpatizar mental y sentimentalmente (no pensar mal y fijarnos en sus virtudes) con las personas comúnmente llamadas “malas”, nos ayuda a relajar nuestras tensiones y a cambiar nuestro karma futuro. Pensar en la felicidad y en el bienestar del prójimo y desearles lo mejor es hacernos felices a nosotros mismos puesto que la felicidad no es el resultado de un acto físico sino de un estado mental y emocional positivo unido a un deseo de amor y de fraternidad.

Por eso la mente debe estar libre y por encima de las sensaciones y de los efectos de las circunstancias que vivimos ya que, si no es así y no hay una concentrada y consciente atención, nos pueden llevar a los malos deseos, pensamientos y acciones. Una mente pura y libre de malos deseos, sentimientos y pensamientos que entorpecen la concentración y la atención, es una mente feliz que cumple con sus deberes espirituales, con su karma y con los patrones divinos; cuando actuando así se es feliz en esta vida, significa que también lo seremos en la próxima. Se trata de mantener una mente pura y libre del intrusismo que a cada segundo importuna y para conseguir eso tenemos que observarnos, conocernos y controlar nuestras reacciones para cambiar nuestra actitud en pensamiento, palabra y obra. Cuando evitamos que la mente esté suelta y que piense por sí misma como respuesta a las impresiones o sensaciones, y cuando la gobernamos con voluntad y consciencia, interrumpimos la larga relación neuronal que se produce en el cerebro y la desconectamos de la actividad cerebral. Entonces nos convertimos en observadores libres de sentimientos y pensamientos y ya no somos esa persona influenciada y guiada por los patrones y las conexiones neuronales; es decir, somos libres.

La filosofía oculta explica quiénes somos en realidad y cómo y porqué llegamos a ser conscientes en este mundo físico que nos parece tan real; por otro lado, la neurociencia y la física cuántica ya afirman que el ser humano no es quien hasta ahora hemos pensado sino que está más allá de la mente. Cuando una persona quiere cambiar de actitud ante el mundo porque su conciencia le dice que no está actuando bien suele decir que no es nada fácil ¿Qué es lo que le domina o qué se lo impide? Veamos, lo mismo que el que lleva una vida aburrida y monótona es porque no encuentra los alicientes que necesita, así también la persona dominada por su cuerpo de deseos y por su mente incontrolada tampoco encontrará el camino que le lleve a su Dios interno ¿Somos buenos o malos? O lo que es lo mismo ¿Nuestra actitud en la vida está basada en patrones egoístas y personales porque creemos que el cuerpo y el mundo físico son la única realidad existente? La verdad es que parece como si estuviéramos hipnotizados por todo lo que nos rodea, por los esquemas mentales relacionados con los hábitos y costumbres, por la opinión pública y los medios de comunicación y por un sinfín de cosas más que impiden a la mayoría de las personas ejercer su voluntad y su libre albedrío como verdaderos árbitros de sus destinos. Es más, la mayoría de nosotros estamos tan “cómodos” en este mundo donde disfrutamos de los placeres que nos cuesta creer que este mundo no sea el verdadero mundo que nos corresponde. Por eso nos cuesta romper con los patrones antiguos y no queremos esforzarnos en encontrar medios (como la filosofía oculta) que nos faciliten nuevos ideales, nuevas metas y nuevos conocimientos que eleven nuestra conciencia hasta el mundo del Espíritu.

Así es que de lo que se trata es de hacer nuevas conexiones en el cerebro por medio de nuevas técnicas, conceptos e ideas para que se efectué el cambio desde dentro para fuera ya que, cambiando la forma de ver las circunstancias, las actitudes y las personas, cambiamos la forma de pensar y tomamos nuevas decisiones que repercutirán en el carácter, en la fisonomía y en el destino. Hoy hablan los neurólogos de que las células son receptoras de péctidos procedentes del hipotálamo y que éstas reaccionan según la naturaleza del péctido que la penetre, es decir, de la emoción que lleven consigo. Esto explica las enseñanzas de la filosofía oculta respecto a la cadena de acciones y respuesta entre los mismos cuerpos en base a las cuales se forman los hábitos, costumbres y patrones de conducta de la mayoría de las personas que no tienen en cuenta los aspectos de voluntad y conciencia del Espíritu. Cuando se repiten pensamientos, sentimientos, deseos, acciones y reacciones, se forman patrones en la red neuronal y éstos van cambiando según se incorporan nuevas experiencias por medio de dichos péctidos (reacciones, deseos, emociones, etc.) Así es que esos son los patrones que tenemos sobre el mundo y sobre las personas y es la base de nuestro carácter y expresión personal. Y ahora viene la pregunta ¿Entonces, si yo repito toda una serie de pensamientos, sentimientos, deseos y acciones seleccionadas con mi voluntad espiritual estoy espiritualizando mi carácter gracias a los péctidos? La respuesta, evidentemente, es sí, de ahí la necesidad de limpiar la mente y de discernir siempre con buena voluntad y conciencia.

Si en nuestra vida diaria adquirimos el hábito de repetir pensamientos, sentimientos y deseos de amor, fraternidad y altruismo hacia el prójimo estaremos creando unos patrones internos que formarán nuestro carácter y entonces seremos amor, fraternidad y altruismo. Esto es crear adicción, por tanto, debemos ser conscientes de que si creamos un carácter negativo solo nosotros somos responsables del karma futuro que nos venga. Como podemos ver, lo malo no es lo que se le pueda hacer al cuerpo físico sino a la mente. Lo ideal sería que hiciéramos una programación cada mañana viendo, a través de la imaginación creativa, cómo influimos conscientes y voluntariamente en cada una de las posibilidades que se nos presente. Entonces, basándonos en esos patrones espirituales que hemos creado a través de la repetición, es cuando debemos mantener esa concentrada atención (como observadores de nuestros diferentes cuerpos y reacciones de los mismos) para actuar como el verdadero Yo que somos, es decir, con conciencia y voluntad y libres de impresiones que actúen sobre la mente.

De esta forma, la mente, como foco del Espíritu sobre los mundos en que evolucionamos, nos ayuda a adaptarnos, a transformarnos y a alcanzar la conciencia de ese Yo espiritual que ve dichos mundos como medios para evolucionar pero no como su verdadero mundo. En el cerebro está todo lo que somos como posibilidades según nuestra propia evolución, pero también tiene una parte espiritual reservada para que trabajemos y desarrollemos ese aspecto en nosotros, y para ello debemos centrar nuestra vida consciente en ella para perder la noción del tiempo y de nosotros mismos como identidad personal. Esa es la verdadera posición del ser humano, la de observador atento y consciente que discierne y actúa desde sus más elevados ideales y a través de una mente pura y libre de aspectos personales. Eso es vivir en lo real, porque, como observadores de nosotros mismos, debemos vernos y analizarnos con los ojos de Dios.

Estamos aquí para aprender a tener intenciones; para ser creadores; para sembrar el espacio de buenos pensamientos, sentimientos y deseos; para aprender a desarrollar positivamente nuestra vida; para espiritualizar el carácter; para desarrollar la voluntad y la mente, y para conocer el Yo superior. Si nuestra conciencia puede influir en el entorno por medio de sus sentimientos y pensamientos, quiere decir que el entorno es parte nuestra y, por tanto, podemos influir en nuestro futuro destino. Pero para ello debemos trabajar como se ha dicho en los párrafos anteriores, así estaremos capacitados para escoger las posibilidades que nos permitan experimentar lo verdadero como conciencia de Dios en evolución que somos. Hay que vivir de esta manera y en este nuevo mundo que nos permita vencer y gobernar la personalidad emocional, tener nuevas experiencias con el cerebro y los diferentes cuerpos, y crear nuevos patrones de pensamientos que nos permitan alcanzar ese mundo espiritual donde tantos Maestros e Iniciados habitan. Debemos convertirnos en científicos de nuestra vida observando los resultados de los cambios que intentamos alcanzar.

Francisco Nieto

sábado, 11 de junio de 2011

CAMBIANDO PATRONES DE CONDUCTA (I)







Hasta ahora siempre se ha dicho que el mundo físico es real porque es lo que nuestros sentidos físicos perciben, pero a partir de descubrir que los sentidos pasan la información al cerebro y que éste está compuesto de materia como cualquier otro ser vivo (células, moléculas, átomos…) ya no podemos asegurar que el mundo sea tan real. Se ha demostrado que cuando miramos a algún objeto se ilumina cierta parte del cerebro, pero más curioso es que si cerramos los ojos y imaginamos ese mismo objeto se vuele a iluminar esa misma parte; de aquí que tengamos que admitir que el “Yo” que percibe el mundo material no es físico.



Lo cierto es que estamos muy influenciados por toda una serie de patrones que (unos porque ya los traemos por las experiencias de otras vidas y otros porque los adquirimos a partir de nacer) nos llevan a actuar siempre pensando en lo material, en lo personal y en lo que, egoístamente, podamos conseguir. Ese es el aspecto físico y objetivo pero hay otros aspectos subjetivos y llenos de posibilidades para cambiar la manera de ver el mundo y al prójimo y de actuar, y éstos son los que normalmente llamamos “internos”.

Todo lo que percibimos gracias a los sentidos y que es registrado en el cerebro queda a disposición de la mente consciente, por eso hay quien piensa que “somos mente” sin saber que la mente es el modo de obtener información del mundo físico por parte del Espíritu, el cual se expresa como conciencia y voluntad. En realidad nuestra vida es una experiencia sensorial (ver, oír, sentir…) es “percepción mental” pero no es pensar desde el punto de vista real e interno. Vemos lo que somos capaces de ver según la capacidad de percepción vibracional de la vista y comprendemos lo que consideramos posible, sin embargo, esta información, relacionada y comparada con la guardada, es la que hace que aumente el poder de comprensión y que se imponga sobre los condicionamientos creando así nuevos patrones de conducta. Somos conscientes de lo que percibimos cuando hay un conocimiento o experiencia previa de ese hecho u objeto, pero el patrón que guardamos para transformar y elevar los anteriores tendrá una importante relación con los sentimientos y pensamientos que nosotros creamos como respuesta. Así, si a un choque externo, experiencia, etc., “negativa” respondemos con ira, enfado, miedo o pasando a la acción agresiva (como ejemplo) este patrón puede anular a otro anterior menos negativo.

Estas experiencias y sensaciones son la raíz del karma. Las sensaciones impulsan a la acción emocional, mental y física. Una experiencia negativa con otra persona nos afecta al cuerpo emocional creando un sentimiento o deseo que nos puede llevar a la acción (en este caso y muy posiblemente negativa) si no utilizamos voluntaria y conscientemente la mente para razonar; si lo hacemos así y buscamos los aspectos positivos de la persona o de la experiencia, habremos mejorado los patrones guardados y habremos creado un buen karma. Por consiguiente, es importante ser conscientes continuamente de que si queremos cambiar nuestros patrones de conducta, debemos utilizar la voluntad para razonar con la mente los sentimientos y deseos que quieran llevarnos a la acción física o mental incontrolada, como por ejemplo la crítica y los malos pensamientos. Nuestra respuesta debería ser siempre bienintencionada, correcta, como cumplimiento de un deber espiritual y como hijos de Dios que tenemos todas Sus Virtudes latentes. Esto es importante porque estos impulsos retenidos causan ansiedad, inquietud, etc., y si no se pasa a la acción o se responde positivamente, se crea stress, al que tendríamos que combatir con la relajación física y mental.

Las sensaciones, los impactos y otras muchas experiencias nos alteran, y si nosotros no estamos centrados conscientemente en lo que somos y en el buen uso de nuestros cuerpos, mostramos esa alteración de una forma inconsciente y sin razonar. Ese es el resultado de las percepciones negativas o de las interpretaciones que hacemos de ellas según los patrones de conducta guardados, pero si viviéramos de una forma relajada y tranquila y estuviéramos conscientemente atentos a todo lo que ocurre a nuestro alrededor, superaríamos esos impulsos, enfados y reacciones negativas que tanto afectan a nuestros buenos patrones de conducta y tanto mal karma nos producen. Se trata de hacernos conscientes de todo lo que nos impulsa y nos domina (sensaciones o impactos externos, sentimientos, deseos y pensamientos inconscientemente creados) para poder controlarlo por medio de la voluntad. Es decir, lo mismo que hay que sentir tensión o dolor en cierta parte del cuerpo para saber cómo y dónde tratarlo, así también debemos estar conscientemente atentos a las respuestas de los cuerpos “de deseos” y “mental” para idear y crear pensamientos razonados opuestos a las causas.

La conciencia y la intención (voluntad) son el Alma de todas las cosas, de hecho y como se ha demostrado, el pensamiento afecta a la materia, es más, los patrones de pensamiento cambian la fisonomía de la persona y transforma los sentimientos. Cuando nosotros, como voluntad y conciencia, estamos atentos a lo que ocurre a nuestro alrededor, podemos interiorizar y hacer real los hechos por el simple hecho de “escogerlos” y responder, si fuera necesario, de la forma más correcta. Cuando pensamos en una experiencia o patrón de conducta lo hacemos más real de lo que es para los sentidos, por eso hay que analizarlo y si es necesario cambiarlo con pensamientos positivos. Pero crear pensamientos positivos no es ser positivo sino ocultar y aislar los negativos existentes y de lo que se trata es de crear pensamientos positivos para que estimulen los deseos y sentimientos positivos para que, a su vez, el cuerpo esté sano, equilibrado, y se incline a las buenas costumbres y hábitos; esta acción es la que cambia verdaderamente los patrones de conducta.

Pero tan importante es la buena acción como la prevención de caer en el mal. Lo mismo que un hombre puede manifestar en su cara (como efecto) y en su expresión el trabajo espiritual y mental que internamente lleva a cabo, así mismo puede programar sus días viéndose actuar positivamente (en pensamiento, sentimientos, deseos, palabras y acciones) en cada momento. La repetición de estas programaciones hará que cada vez se cumplan más las posibilidades y, aunque surgen pequeños hechos de la “nada”, siempre los veremos según los patrones guardados y siempre tendremos la libertad de “elegir” la respuesta más adecuada a nuestra voluntad espiritual. Los impactos externos, las sensaciones y lo que percibimos, llegan al cerebro como impulsos eléctricos, pero el cerebro no distingue entre eso y lo que tiene guardado como efecto de impresiones pasadas, o sea, de los patrones de conducta. Si prestamos atención a lo que nos rodea y respondemos a dichas impresiones conscientemente y con buena voluntad y deseos, estaremos cambiando las áreas del cerebro puesto que está comprobado que el pensamiento modela o cambia la materia neuronal.



Las ideas no están guardadas en el cerebro puesto que proceden del Mundo del Pensamiento, es decir, del propio Yo superior, pero la información que llega al cerebro por medio de los sentidos y que altera los patrones guardados puede ser transformada y elegida para guardar como nuestros patrones por medio de las ideas y la voluntad del Espíritu. Sabiendo esto, debemos tener claro que cuando se repiten sentimientos, deseos y pensamientos elegidos por la voluntad espiritual, se unen y fortalecen los ya guardados anteriormente para así crear un nuevo carácter espiritual. Como ejemplo de esto diremos que el pesimista y amargado se crea y lleva una vida de pesimismo y amargura.

Esta es la manera de espiritualizar el carácter y de cambiar los patrones pero, si nos damos cuenta, es imprescindible tener siempre presente dos aspectos, estos son la concentración y la observación consciente. Estos aspectos hacen que percibamos las cosas, y la buena voluntad y el discernimiento hacen posible que elijamos lo más correcto y adecuado para nuestro desarrollo espiritual. De esta manera se pueden controlar y dirigir los diferentes cuerpos evitando así los malos deseos, sentimientos, pensamientos y acciones. Un enfado puede crear tensión pero esa tensión se anula con la relajación; una mala impresión o percepción puede incitarnos a crear malos deseos y pensamientos, pero la buena voluntad y el discernimiento pueden anularlo y ver los aspectos positivos de esas circunstancias o personas. Incluso los pensamientos de compasión y amor y los deseos de ayudar a los demás vencen los enfados y los malos sentimientos; luego entonces, el poder transformador no hay que buscarlo fuera de nosotros ni siquiera en el cerebro, sino dentro del propio ser, donde están la buena voluntad y la conciencia.




Francisco Nieto

sábado, 28 de mayo de 2011

BUSCANDO LA INICIACIÓN A TRAVÉS DEL OCULTISMO



“Iniciar” es comenzar una nueva etapa, lo que significa que el ser humano ha obtenido muchas iniciaciones desde el principio de los tiempos hasta nuestros días. En el lenguaje o filosofía oculta rosacruz, se explica que desde que nació el Ego o ser consciente de sí mismo, la humanidad ha adquirido y perfeccionado sus cuerpos en cada revolución, época y raza del Período Terrestre en el cual está actualmente evolucionando. Por tanto, ha hecho un trabajo con cada uno de sus cuerpos que bien podría llamarse “iniciación”. Algunos de estos trabajos han sido muy importantes, como por ejemplo, obtener la conciencia de vigilia actual en este mundo físico, otra fue la adquisición de la mente y, por decir alguna más, diré que, otra muy importante, es el dominio y conquista del mundo material que estamos haciendo.
Así es que, desde principios de la Época Atlante hasta nuestros días nos hemos hecho autoconscientes como individuos separados de los demás, hemos desarrollado hasta cierto punto la mente y hemos desarrollado la voluntad que, a diferencia de los animales que éramos entonces, ahora podemos gobernar a nuestra personalidad. La etapa actual en la que estamos implica: Adquirir experiencia, desarrollar la voluntad, desarrollar la mente y espiritualizar el carácter para abrir el camino al Yo superior. Intentaremos analizar estas cuatro fases.

"LA ADQUISICIÓN DE LA EXPERIENCIA": Desde que obtuvimos hace millones de años la conciencia de vigilia y a través de las experiencias adquiridas por medio del renacimiento y la Ley de Causa y Efecto, hemos estado desarrollando la conciencia gracias a los vehículos que utiliza el Espíritu en cada renacimiento, a saber: Cuerpo físico, cuerpo vital o etérico, cuerpo de deseos y cuerpo mental.
En cada renacimiento, el Ego intenta sacar el mayor provecho de sus vidas para poder desarrollar sus posibilidades latentes (que tiene como Espíritu creado por Dios) en poderes dinámicos. Estos cuerpos son nuevos en cada renacimiento, y su uso se puede ver favorecido o impedido por medio de la Ley de Consecuencia según el karma que cada uno tenga, es decir, según lo que haya sembrado en su anterior vida.
Estos cuerpos se van perfeccionando y purificando en cada vida de tal forma que, cuantos más renacimientos, mejores instrumentos o vehículos del Ego serán para que éste pueda dirigir el destino de su vida. Esto es así, principalmente, gracias al proceso purgatorial que existe después de cada vida donde aprendemos lo que no se debe hacer, y al estado celestial que vivimos también donde aprendemos lo que debemos practica y desarrollar.

EL DESARROLLO DE LA VOLUNTAD: La voluntad se desarrolla por medio de la experiencia al igual que la experiencia se adquiere por medio de los cuerpos que utilizamos en cada renacimiento.
Hace millones de años cuando nos dieron el germen de la mente, estábamos dominados por el cuerpo de deseos (por el instinto animal, los deseos pasionales y los sentimientos o emociones más bajos de nosotros como humanos) como aún lo seguimos estando respecto a muchos aspectos de la personalidad, pero según evolucionamos nos damos cuenta de que tenemos que ser dueños de nuestro propio destino como lo es el capitán de su barco.
Cuando alguien se ve dominado por un mal hábito, debe saber que es su Cuerpo de Deseos quien le prueba, tienta y vence ante su voluntad. Por eso es bueno que meditemos sobre nuestros deseos o hábitos para ver cuáles son nuestras debilidades, de esta forma sabremos dónde tenemos que fortalecer la voluntad.
El conocimiento se adquiere a través de la experiencia pero debemos discernir nuestras acciones para que cada día sean más elevadas en todos los sentidos; después de sacar conclusiones sobre nosotros mismos, debemos llevarlas a la práctica con nuestra mejor intención.

EL DESARROLLO DE LA MENTE: Éste es el fruto de la necesidad de razonar nuestras acciones para evitarnos mucho dolor.
Si el hombre se dejara llevar por sus pasiones, envidias, rencores y odios, siempre estaría enfrentado a sus hermanos, la evolución se convertiría en involución y la humanidad llegaría al caos. Precisamente por eso las Jerarquías superiores nos dieron el germen de la mente, para que la desarrollemos, (como lo hacemos con los músculos) y una vez fortalecida la utilicemos para vencer el aspecto más bajo o animal del Cuerpo de Deseos, ese gran tentador que se fortalece por medio de los placeres de la carne y se resiste a ser inducido hacia lo espiritual.

LA ESPIRITUALIZACIÓN DEL CARÁCTER: Como ya hemos visto, a través de la experiencia desarrollamos la voluntad y la mente, y una vez que tenemos cierto dominio sobre ellas las podemos utilizar para el propio desarrollo del Ego, o sea, para espiritualizar el carácter.
Esta espiritualización del carácter marca el punto de partida para alcanzar la iniciación y esto, a su vez, nos obliga a disciplinarnos de la siguiente manera:

1ª, Tener siempre la voluntad necesaria para trabajar constantemente a favor del Espíritu, acelerando nuestro desarrollo en cada oportunidad que tengamos; esto es, tener la conciencia y la voluntad en todo lo que hacemos, pensamos, deseamos, hablamos y sentimos.
2ª, Disciplina para hacer y practicar determinados ejercicios, oraciones, etc. y para crearnos unos hábitos de vida, sanos respecto a la función de cada uno de los diferentes cuerpos, dirigidos hacia la unión con el Ego o Yo superior.

3ª, Conocimiento. El conocimiento, junto a la razón, nos debe llevar a discernir lo que es correcto de lo que no lo es, lo falso de lo verdadero, lo real de lo irreal, etc. Esto a su vez, nos acerca al conocimiento de la filosofía oculta donde descubrimos quiénes somos, de dónde venimos, por qué estamos aquí y cuál es nuestra meta.

4ª, Práctica del conocimiento adquirido: Una vez que tenemos el conocimiento oculto adquirido en alguna escuela seria, debemos trabajar con él sobre nuestros cuerpos invisibles para que la voluntad y el discernimiento gobiernen la mente y la utilicen para dirigir y desarrollar el Cuerpo de Deseos correctamente. Nuestras actuaciones deben estar basadas en el conocimiento de la Ley de Renacimiento y de Causa y Efecto.

Estos serían algunos de los ejercicios recomendados:

1º, CONCENTRACIÓN: Si no hay concentración no obtenemos el mayor provecho de nuestras actividades y actitudes. Deberíamos ser conscientes de todo lo que hacemos y pensamos para que sean actos voluntarios dirigidos siempre hacia el desarrollo moral y espiritual.

2º, MEDITACIÓN: Ésta nos ayuda a descubrir lo que normalmente no somos capaces de ver como, por ejemplo, nuestros defectos.

3º, OBSERVACIÓN: Del mundo que nos rodea para ser más conscientes de lo que pasa, y observación de nosotros mismos respecto a los demás y las circunstancias.

4º, ORACIÓN: La oración transforma la naturaleza animal en devocional y espiritual y nos eleva hacia el propio Mundo de Dios por medio de los más elevados sentimientos.

5º, RETROSPECCIÓN: Ésta nos ayuda a purgar nuestros errores mientras vivimos aún en la Tierra para así no perder el tiempo en el purgatorio y emplearlo en otros asuntos espirituales. El provecho de este ejercicio sirve para acelerar nuestro crecimiento de una manera más rápida, consciente y voluntaria. (Ver al final del artículo un resumen de lo que trata este ejercicio)

6º, AUTOPROGRAMACIÓN: Se trata de autoprogramarnos para que, ante nuestras debilidades, estemos preparados para actuar y responder de la manera más positiva posible. Ejemplo: Autocontrol cuando vamos en el coche y nos hacen algo. El cambio de actitud ante alguien con quien solemos criticar. Esta autoprogramación se debería hacer cada mañana antes de levantarse visualizando como, cuando llegan esos momentos críticos, actuamos como verdaderamente deseamos.

7º, ACTUAR EN NOMBRE DE. Se trata de actuar en nombre de un Ser muy elevado (por ejemplo Cristo) A la hora de pensar, desear, sentir y actuar, lo haremos como creamos que lo haría Él y eso nos hará ser más amorosos y serviciales.
En general, se trata de ser conscientes de nuestros propios vehículos y gobernarlos y utilizarlos de manera que nos sintamos uno con los demás. Una vez puestos en el camino del desarrollo espiritual, debemos desarrollar la persistencia, la paciencia, la comprensión, la tolerancia y el servicio amoroso y desinteresado a los demás.
Hasta ahora he mencionado todo lo relacionado con el ser humano a modo de indicar el camino que lleva a la iniciación, ahora es conveniente ver los medios. El espíritu tiene tres Aspectos o Principios, estos a su vez y en el transcurso de la evolución se convierten en siete, y estos siete están relacionados con los mundos y las Jerarquías creadoras que dirigen los Rayos y los destinos de la humanidad, es decir, se conocen como: Los 7 Espíritus ante el Trono, las 7 Jerarquías Creadoras y los 7 Rayos.
Cada uno de nosotros (como Espíritus) tenemos algo de cada uno de esos Rayos o aspectos de Dios, sin embargo, solamente pertenecemos a uno. Estos Rayos descienden por los planos y mundos en diversos grados y estados de conciencia hasta que llegan al mundo físico.
Cada uno de esos Rayos está representado aquí en la Tierra por una Escuela de Misterios, y éstas a su vez, están representadas por alguna entidad o asociación donde se preparan a las personas que en esta vida sienten la necesidad de aprender los misterios del Ser. Estas escuelas preparatorias, tienen determinada vibración que se identifica con el Rayo correspondiente y suelen ser fundadas por alguna persona elegida para esa determinada misión.
Esto quiere decir que la humanidad evoluciona a través de un Rayo, y cuando está preparado para contactar con su escuela, su destino le llevará para ser preparado para la Iniciación. Para ello, el ser humano está en la escuela de la vida, renaciendo en las circunstancias que necesita, y está siendo apoyado por diferentes seres como son los Ángeles y Arcángeles.
Así, podemos ver, como la humanidad evoluciona sirviéndose de religiones, sectas, escuelas, etc. hasta que comienza a preguntarse ¿de dónde venimos? ¿Adónde vamos? ¿Por qué estamos aquí? Etc. Entonces será cuando encuentre su Escuela de Rayo y hallará las respuestas que en ningún sitio antes encontró.
En esa escuela, como en la de nuestros hijos, hay diferentes grados y según sea el esfuerzo que hagamos por desarrollar las cualidades espirituales, así avanzaremos por esos grados hasta acercarnos a la iniciación. Cuando alcanzamos el grado de discípulo, después de varios años de prueba, es cuando estaremos preparados para recibirla.
La iniciación no se da en la Tierra ni tampoco por un Ser en cuerpo físico; tampoco la dan por pertenecer durante muchos años a una escuela ni a cambio de dinero. La iniciación se da a quien se ha esforzado durante varias vidas en ser un instrumento al servicio de Dios.
Cuando una persona necesita la iniciación quiere decir que está preparado para recibir un nuevo empuje en su desarrollo interno y para que su conciencia se eleve hasta el punto de desarrollar algunos poderes para ayudar y beneficiar a los demás. Por consiguiente, la iniciación no se da a cualquier persona que no se la merezca y que no esté preparada para saber utilizar esos poderes.
Un ciego no puede guiar correctamente a otro ciego, la Escuela de Misterios es la guía del que busca la Verdad que le llevará a la Iniciación. Nuestro deber es intentar ser cada día mejor, porque, aunque en esta vida no consigamos la iniciación, no cabe duda que el adelanto conseguido lo tendremos ya en la próxima vida.
La humanidad está preparándose inconscientemente para la Iniciación, pero por medio de este conocimiento puede acelerar ese proceso. Sólo tenemos que darnos a los demás como verdaderos hermanos porque cuando más nos demos a los demás, más nos acercamos al Maestro. Contactar con el Maestro es como estar en la clase donde se alcanza la Iniciación, pero aún así, ¿a quién importa la Iniciación?


LA RETROSPECCIÓN
Este ejercicio fue dado a Max Heindel por los Hermanos Mayores de la Orden Rosacruz. (Debe hacerse al acostarse)

Este ejercicio no solo tiene un gran efecto sobre el aprendizaje de las lecciones de esta vida, sino que además, nos permite aprender muchas otras que están reservadas para otra futura.
Se debe relajar el cuerpo al máximo posible para, a continuación, repasar todas las actividades del día en orden inverso (desde la noche hasta la mañana) reproduciendo las escenas con la mayor fidelidad posible para juzgar los actos, pensamientos y palabras que han partido de nosotros mismos. Cuando vea que ha ofendido o causado mal a alguien, póngase en su lugar y sienta el sufrimiento que le ha hecho voluntaria o involuntariamente, arrepiéntase de todo corazón por todo lo malo. Se trata de vivir cada noche el sufrimiento del mal que hemos causado en lugar de esperar a hacerlo después de la muerte en el purgatorio. Se trata de hacer un verdadero y profundo sentimiento de arrepentimiento de corazón o contrición. Este es el trabajo que hacemos en el Purgatorio después de la muerte, pero lo mismo que hacemos ese trabajo también debemos hacer el del Cielo, o sea, vivir y sentir en nuestro ser todo lo bueno que hemos hecho y que nos han hecho, que hayan sido motivos de felicidad.
Es conveniente analizar: los sentimientos negativos; las irresponsabilidades; los juicios que hemos hecho a los demás; nuestra actitud como profesionales del trabajo, como padre, marido etc.; si hemos hablado con sinceridad o con falsedad, si con amor o con odio, si ofendimos o nos reímos de los demás y si exageramos o cambiamos las cosas; cómo miramos al sexo opuesto, si somos pasionales y nos dejamos dominar por ello; si hemos sido comprensivos, tolerantes y bondadosos con el prójimo; si comemos para vivir o vivimos para comer y envenenar nuestro cuerpo; si nos fijamos en lo positivo y lo valoramos o en lo negativo y lo criticamos; etc.
Esto y mucho más podemos analizar en el ejercicio de la retrospección, pero lo más importante es que debemos hacerlo de todo corazón y como verdaderos jueces de nuestros actos. De esta forma se borrarán los hechos, y cuando llegue el momento de la muerte, no estarán en la película de nuestra vida y, por consiguiente, no tendremos que sufrir por ellos.

Los beneficios de la retrospección son:
1º. Relajación del cuerpo físico.
2º. Desarrollo de un fervor devocional y un reconocimiento intuitivo de la verdad.
3º. El saber cómo actúa la Ley de Causa y Efecto.
4º. Restauración diaria de la armonía en los diferentes cuerpos con más rapidez de lo normal.
5º. Acortamiento del tiempo que se pasa en el purgatorio y en el cielo.
6º. Progreso en el desarrollo del carácter.
7º. Control mental, lo cual tiene que ser resultado de un esfuerzo disciplinado de tratar los sucesos del día de una manera amorosa y altruista.
8º. Desarrollo de la voluntad y concentración mental.
9º. Propósito de superación para cada día que pasa.
10º. Desarrollo del discernimiento y la memoria.
Sin embargo, es necesario saber que un simple repaso de las actividades del día no tiene el efecto deseado, para ello, es necesario que haya un sincero arrepentimiento, un verdadero remordimiento y un juicio imparcial e impersonal.

Francisco Nieto

lunes, 16 de mayo de 2011

ASTRODIAGNOSIS (y II)



SOBRE LA MENTE: Además de Mercurio hay que considerar a la Luna, estos dos planetas juntos y en signos donde se expresan bien facilitará la recuperación y la colaboración con el médico. Mercurio conjunto a Saturno: mente obstinada, lenta y terca dada a la melancolía; Mercurio y Saturno bien aspectado: mente retentiva, equilibrada y buenas cualidades razonadoras; Mercurio conjunto a Marte o Urano: impresionable, sensitiva, emocional, mente incontrolada; Mercurio, Marte o Urano bien aspectado: mente viva y activa; Mercurio o Luna afligida por Neptuno: mente enfermiza hacia vicios antinaturales, obsesión, manía religiosa, mediumnidad, bebida, drogas y dependiendo de la casa y signo donde esté, así se manifestará; Neptuno afligido por Urano o Luna causa experiencias psíquicas indeseables; Neptuno afligido o en Conjunción con Marte: puede caer en utilizar el hipnotismo y la magia negra sobre los demás, pero también pueden ser víctimas. Las aflicciones mentales en casa 8 y 12 tienen una influencia muy sutil, en la 8 puede suponer suicidio y en la 12, internamiento. A la hora de interpretar no hay que guiarse por un solo aspecto puesto que puede tener otros muchos en mejor posición y aspectos. También hay que ver su voluntad y su mentalidad optimista o no.
La Luna tiene gran influencia sobre las personas desequilibradas y personas histéricas, epilépticas y nerviosas; les afecta la Luna llena, no deben dormir bajo la luz de la Luna.
No es aconsejable operarse cuando la Luna está en el signo que rigen el órgano a operar. Tampoco es bueno operarse del órgano que rige el signo donde está el Sol cuando el Sol esté en él, ni tampoco cuando ocurra un cambio exacto de la Luna. Cuando la Luna en tránsito forma Cuadratura u oposición con Sol, Marte y Saturno no es bueno operar.
Los buenos aspectos de Luna retrógrada con los tránsitos de Venus y Júpiter favorecen mucho lo relacionado con la salud. Saturno en casa 6 debilita la vitalidad.
Buenos aspectos entre Sol retrógrado y Marte transitando dan resistencia y vitalidad.
Los planetas en Grados Críticos, tienen mayor influencia para bien y para mal.
Un niño sin aspectos entre Sol y Marte puede tener mala salud en la infancia.
Sol bien aspectado en Aries o Leo causa buena salud.
Una aflicción entre Sol y Saturno o Sol Cuadratura a Luna: se debilita la vitalidad y es conveniente ver el efecto de Luna progresando y Luna llena y Nueva transitando.
Cuando el Sol está afligido en el nacimiento puede haber enfermedades cuando le afligen por progresión.
Mercurio en casa 12 afligido por Sol, Marte, Saturno o Urano; o Mercurio en Capricornio afligido por un maléfico: afectan al oído.
Un planeta en detrimento también puede afectar a la salud.
Cuando Marte afligido causa enfermedad se encontrará ayuda cuando la Luna progresada forme aspecto con Venus; si es Saturno hay que buscar ayuda en Luna progresada y Júpiter.
Las enfermedades de la Luna son agudas y pueden curarse en 28 días pero las del Sol son crónicas y largas.
Si el Sol está en un signo débil y si está caído o exiliado, debilita y hace más fácil caer en la enfermedad.

REGENCIAS ASTROLÓGICAS

PLANETAS

SOL: Rige la vitalidad en general, corazón, bazo, distribución del calor por el cuerpo, arterias, ojo derecho, espalda, frente. Causa fiebre e inflamación en el signo donde se encuentre; en los ángulos da resistencia a la enfermedad.
LUNA: Hace las mismas funciones que el Sol en el hombre. Rige las funciones orgánicas femeninas naturales, esófago, subconsciente, estómago, la digestión, sistema linfático y la linfa, duodeno, quilo, cubiertas de los nervios, órganos femeninos internos (útero, ovarios) los fluidos orgánicos, matriz, la vista del ojo izquierdo, el sistema nervioso simpático, fluido sinovial, los pechos y la menstruación. Causa las enfermedades y dolores en los órganos de la mujer, dispepsia a veces locura y vértigo, afecciones a los ojos.
MERCURIO: Rige: Sistema nervioso cerebro-espinal, hemisferio cerebral derecho, la razón, el cerebro, el nervio óptico, tubos de los bronquios, la glándula tiroidea, fluido vital de los nervios, cuerdas vocales, la respiración, los reflejos, la motricidad, los pulmones, la lengua, laringe, la capacidad mental, los hombros, brazos, manos, intestinos, la palabra y la percepción, memoria. Causa desordenes mentales, nerviosos y vocales, sordera, ataxia locomotriz, afecciones nerviosas, pulmonares y de las vías respiratorias, bronquitis, actuaciones bruscas a modo de locura.
VENUS: Rige la sensualidad; garganta; sistema reproductor femenino (matriz, ovarios, órganos genitales) senos; glándula Thymus; cuello; tacto; piel; garganta; riñones; vesícula y los cabellos. Produce enfermedades producidas por exceso de placer y por falta de ejercicio, enfermedades venéreas por la sensualidad. Puede causar dolor de vientre, circulación venosa pobre, modo de vivir disoluto que puede traer obesidad tumores, quistes, amigdalitis.
MARTE: Rige la fuerza física, el sistema muscular o nervios motores, cuerpo de deseos, segmento motor de la columna vertebral, recto, los órganos sexuales externos, sistema capilar, la bilis, la nariz, la fiebre, heridas, quemaduras, riesgo de operaciones, la vesícula, el calor del cuerpo, vejiga, el hierro en la sangre y los glóbulos rojos. Produce: Inflamaciones y fiebres de tipo infeccioso y destructivo; enfermedades que proceden de la pasión, de la violencia, del exceso de calor en la sangre; del desgaste de energías; contusiones; accidentes; mordeduras de perro; rotura de vasos sanguíneos; en un signo de fuego puede causar fiebres, heridas incluso por arma de fuego, hemorragias, hernias, enfermedades contagiosas, quemaduras y fracturas.
JÚPITER: Rige la circulación arterial de la sangre, glándulas suprarrenales, fibrina de la sangre. Produce: La grasienta degeneración de los músculos, tejido adiposo, tumores, dilatación de los órganos, pérdida de azúcar y de albúmina, envenenamiento de la sangre, hiperemia, apoplejía, la sangre, el hígado, los dientes, el olfato y el semen. Causa pleuresía, calambres y abscesos.
SATURNO: Rige el esqueleto; articulaciones y ligamentos; los dientes; nervio neumogástrico, piel; vejiga, calcio; bazo; oído; cartílagos. Provoca vejez, entorpece la circulación de los fluidos del cuerpo, endurece arterias y articulaciones caídas, fracturas, insuficiencias, cálculos renales y arenillas, gota, parálisis flemas, parálisis y lentitud, melancolía, depresión, resfriados, dolor de muelas, alarga las enfermedades sobre todo el reumatismo. Sus malos aspectos con la puede causar epilepsia y obsesión. Afligido en puede causar sordera; en general produce alteraciones y estancamientos. Estos pacientes son muy difíciles de tratar por su pesimismo.
URANO: Rige el cuerpo etérico; el influjo nervioso, cuerpo pituitario, gases, ojos y las enfermedades poco comunes. Puede producir movimientos involuntarios espasmódicos; accidentes y heridas a causa de la electricidad, explosiones, males repentinos e imprevistos como accidentes, suicidios y enfermedades extrañas; calambres, torceduras y dislocaciones incluso desgarro de órganos y miembros, enfermedades venéreas profundas, enfermedades nerviosas difícilmente curables a no ser por magnetismo, electricidad, radiología y métodos nuevos.
NEPTUNO: Fluido mediumnico, glándula pineal, canal espinal, fibra de los nervios, el subconsciente, el aura, las enfermedades mentales, la locura, toxicomanía, cleptomanía, homosexualidad y otras malas costumbres. Puede producir extravíos y frenesí cuando la persona está fuera de sí, letargia, catalepsia, trance o mediumnidad (su peor influencia ocurre en la casa 6, 12 y en el signo de Piscis, si Tauro y Escorpio están en estas casas pueden producir pasión, vicios solitarios y perversión sexual; Neptuno cuadrado a Saturno o Júpiter puede ocasionar locura grave; en conjunción con Marte en Aries y en cuadratura con Urano y la Luna en cáncer, produce una locura temporal de carácter periódico; en conjunción con la Luna y en cuadratura con Urano ocasiona la obsesión o el control por espíritus.

Significadores de los OJOS: Aries, Sol, Luna y Urano, las estrellas fijas: Ascelli, Antarés y Pléyades.
OÍDOS: Tauro y Mercurio.
NARIZ: Escorpio
LENGUA: Tauro y Mercurio .

Saturno y Mercurio afligidos: Preocupaciones, temor, melancolía, resfriados y falta de seguridad.
Saturno y Venus afligidos: Malas costumbres, vicios, dolor de vientre.
Saturno y el Sol afligidos: Palpitaciones, parálisis, enfermedades largas, ojos irritados, cataratas.
Saturno y Júpiter afligidos: Circulación sanguínea lenta.
Marte y Mercurio afligidos: Fiebre, afecciones nerviosas.
Marte y Venus afligidos: Excesos, malos hábitos, enfermedades venéreas, dolores vientre.
Marte y Urano afligidos: Extraños accidentes, cortes, descargas eléctricas, peligro de explosión.
Urano y Mercurio afligidos: Afecciones nerviosas y mentales, dolor de cabeza.
El ASC rige la resistencia, el temperamento y la herencia de los padres.


SIGNOS

ARIES rige: La cabeza, hemisferios cerebrales, órganos dentro de la cabeza, ojos, mandíbula superior, cara. Produce: hemorragias nasales, insomnio, calvicie, dolor de muelas, flemones, inflamación de los hemisferios y otros en cerebro y cara, dolores de cabeza y trance. Causa: Energía, fortaleza, excesos, inflamaciones, sequedad.
TAURO rige: El cuello, garganta, paladar, tiroides, cuerdas bucales, orejas, laringe, mandíbula inferior, oídos, región occipital del cerebro, vértebras altas y cervicales, arteria carótida y vena yugular. Produce paperas, apoplejía, amigdalitis, difteria; tienen miedo a la enfermedad y son débiles. Causa: Obstinación, cavilaciones, ira, cólera, lujuria.
GÉMINIS rige: Los hombros, brazos, manos, pulmones, capilares, glándula thymus, pecho o costillas superiores, tráquea, bronquios, respiración y la oxigenación de la sangre. Produce: tuberculosis, pulmonías, pleuresías, neumonías, bronquitis, intoxicación de la sangre, asma, enfermedades nerviosas y mentales, trastornos en la respiración y locomoción, accidentes desde los hombros hasta las manos, (suelen descuidar la salud). Causa: Carácter negativo, inquieto, nervioso.
CÁNCER rige Estómago, suero de la sangre, esófago, diafragma, páncreas, glándulas mamarias y los lóbulos superiores del hígado. Produce: hipo, flatulencias, esclerosis, indigestión, melancolía, histerismo, piedras en la vejiga y dilatación de estómago. Vitalidad débil, no hace caso al médico. Causa: Falta de vitalidad, tenacidad, deslealtad, sentimientos contrarios al perdón.
LEO rige: El corazón, espalda, fluido etérico, médula espinal y la vena aorta. Produce: palpitaciones, desmayos, afecciones al bazo y exceso de corpúsculos blancos, hiperemia, fiebre, meningitis de la columna vertebral y sus desviaciones, arteriosclerosis, angina de pecho, anemia, trastornos del corazón en general y de la circulación sanguínea arterial. Causa: Carácter impulsivo, arrogancia, fijeza, vitalidad, ardor.
VIRGO rige: El abdomen, sistema nervioso simpático, intestinos, lóbulos inferiores del hígado, bazo y duodeno Produce: peritonitis, desnutrición, calambres intestinales, cólicos, diarreas, estreñimiento, cólera, disentería, lombrices, apendicitis, trastornos y desequilibrios neurovegetativos, apendicitis, solitaria, intoxicaciones y trastornos en la asimilación. Tienen poca resistencia y les cuesta recuperarse por falta de voluntad y porque adquieren fácilmente las enfermedades de otros. Causa: crítica, falta de simpatía, tendencia a la castidad.
LIBRA rige: Los riñones, suprarrenales, región lumbar de la espina dorsal, uréteres, vejiga, sistema vasomotor y la piel. Produce: Supresión de orina, uremia, inflamación de los uréteres que conectan los riñones con la vejiga, lumbago, eczema y otras enfermedades de la piel, diabetes, enfermedades renales y del aparato urinario, agujetas de la espalda y ataques de lumbago. Causa: sentimentalidad, melancolía, celos, equilibrio.
ESCORPIO rige: La vejiga, ano, materia roja de la sangre, uretra, órganos genitales, recto y colon descendente, próstata, huesos nasales y hueso pubiano. Produce: sífilis, fístulas, almorranas, inflamación y descenso de la matriz, problemas urinarios, catarros; enfermedades en la matriz, útero, ovarios o venéreas; estrecheces y dilatación de la próstata; menstruaciones irregulares; hernias; piedras o arenillas renales; enfermedades infecciosas o hereditarias; envenenamiento y riesgo de accidentes o intervenciones quirúrgicas; catarro nasal, afecciones a la mucosa y al cartílago nasal Causa: Tiranía, destrucción, tristeza, preocupaciones.
SAGITARIO rige: Las caderas, muslos, parte del cuerpo que rodea las caderas, fémur, coxis, región sacra, espina dorsal, arterias y venas ilíacas, nervios ciáticos y rotura de huesos. Produce: ciática, reuma, enfermedades en las caderas, gota, ataxia locomotriz, lumbago, ciática, accidentes en los muslos, fracturas de fémur y de la clavícula, accidentes por imprudencias y pequeños abcesos y tumores. Son débiles ante la sugestión pero la confianza hace que se recuperen bien. Causa: Inquietud, osadía, temeridad, accidentes.
CAPRICORNIO rige. La piel, rodillas, pelo y articulaciones. Produce: lepra, dislocación de huesos, erisipela, rodillas débiles, eczema y otras enfermedades de la piel, trastornos digestivos, reumatismo y enfermedades causadas por el frío, caídas frecuentes y enfermedades óseas. No sucumben a la enfermedad fácilmente pero cuando lo hacen les cuesta salir; la melancolía y el desaliento les perjudica. Causa: Limitaciones, deliberaciones profundas, cristalización, seguridad.
ACUARIO rige: Los tobillos, piernas. Produce: sensación extraña en la piel, venas varicosas, dislocación de los tobillos, dolor de piernas, irregularidades en la función del corazón, anemias, trastornos circulatorios, debilidad cardíaca, varices, hinchazón de los tobillos, trastornos nerviosos espasmódicos y desarreglos visuales. Deben vencer la melancolía y el pesimismo así como las actuaciones emocionales y temerarias; la colaboración con el médico les favorece. Causa: Melancolía, tristeza, nerviosidad, sensibilidad.
PISCIS rige: Los pies, fibrina de la sangre. Produce: Callos, dolor y deformidad en los pies y dedos, tumores, hidropesía, afecciones intestinales, grandes deseos de beber o tomar algún tipo de droga (y esto puede producir delirium tremens) debilitamiento, depresión física y moral, enfermedades pulmonares, formación de ganglios, adiposidades y excrecencias, obesidad, gota, linfatismo y mal funcionamiento de las glándulas. Causa: Mucha sensibilidad, falta de vitalidad, y hace a la persona poco habladora y reservada.
Pongamos un par de ejemplos. Si en una carta astral está uno de los planetas maléficos (Marte, Saturno, Urano, Neptuno o Plutón) en Leo, podemos deducir que esa persona puede padecer de alguna afección al corazón, a la columna vertebral o a la circulación sanguínea entre otras. Si fuera uno de los planetas benéficos y estuviera mal aspectado por un planeta maléfico también podríamos afirmar lo mismo. Si aún siendo un planeta benéfico es el planeta regente del signo donde se encuentra (como por ejemplo el Sol en Leo) el corazón, o cualquier otra parte de las que rige Leo se vería doblemente afectada.
Supongamos que Saturno está en Leo. Puesto que ya vimos que Saturno es lento y obstruye allá donde esté, podríamos afirmar que el corazón se verá afectado en ese sentido y puede padecer de taquicardia o cosas similares.

Francisco Nieto

jueves, 5 de mayo de 2011

ASTRODIAGNOSIS (I)




La enfermedad es una falta de armonía entre el espíritu y la personalidad, un conflicto entre lo superior y lo inferior.

La astrodiagnosis está considerada, desde el punto de vista esotérico y espiritual, una Ciencia. Por medio de ella y según los elementos astrológicos que componen la carta astral del individuo, obtenemos un conocimiento respecto a las enfermedades y sus causas.
La astrodiagnosis es la ciencia y el arte de obtener un conocimiento científico respecto a las enfermedades y sus causas, así como de los medios de dominar las dolencias según la astrología.
Como todo en la vida, para aprender astrodiagnosis hay que esforzarse. En la astrología se dice que los astros “impelen pero no obligan”, sin embargo, eso no evita que cuando la hora de nacimiento es exacta, la carta muestre las enfermedades que esa persona puede tener. Además, se apreciarán otras tendencias que pueden resultar o no en enfermedad, según la persona cuide su cuerpo y según sea su actitud en la vida.
Hace unos años se rechazaba casi totalmente la astrología, hoy cada vez hay más personas que se interesan por saber cosas sobre su destino, pero son pocos los que se paran a averiguar cuáles son las tendencias que trae hacia una mala salud y por qué es así.
Sería muy bueno para la humanidad que todos supiéramos astrología pero sobre todo los médicos porque estoy seguro que averiguarían cuál es la raíz de muchas de las enfermedades que, muchas veces, tratan con cualquier medicamento a modo de prueba porque creen que esos síntomas son indicativos de determinada enfermedad. Es lógico que algunas veces fallen en el pronóstico como todos fallamos en muchas cosas, pero me atrevo a decir que sabiendo “Astrodiagnosis” se podrían evitar algunos hechos. Voy a poner un ejemplo: No hace mucho tiempo que una persona conocida me dijo que hiciera su carta astral para ver que aflicciones podría tener sobre sus riñones, se la hice y vi unas indicaciones que podían llevar a la pérdida de algún riñón. Cuando se lo dije con mucho tacto y suavizando mucho todo para no hacerla daño, además de aconsejarle sobre su alimentación, etc., me sorprendió, diciéndome que la habían quitado los dos riñones después de tener toda una seria de problemas
Y ahora pregunto yo ¿Qué hubiera ocurrido si esta persona hubiera sabido muchos años antes lo que yo la dije? ¿Hubiera ocurrido esto si el tratamiento se lo hubiera puesto un médico con conocimientos de astrodiagnosis? Naturalmente que alguien puede pensar que si es un karma maduro le hubiera ocurrido igualmente, pero como he dicho y en gran parte de los casos, la mayoría de las indicaciones son “tendencias” y no karmas maduros. Pero, aún así, cuando el ser humano se pone a trabajar de acuerdo con las Leyes Divinas, siempre consigue retrasar, suavizar el sufrimiento, o cambiar algo de su carta o destino.
Creo que, tarde o temprano, la astrodiagnosis se utilizará de una manera seria y como complemento de la medicina tradicional. Lo mismo que hace años no admitían la acupuntura y hoy hay médicos que la practican, así mismo puede ocurrir con la astrodiagnosis. Sólo es necesario que las personas (y médicos en particular) interesadas, tengan una mente abierta para comprender el significado de los astros y para investigar los aspectos kármicos que traemos de otras vidas así como las tendencias a la enfermedad. Esta es la razón del porqué la astrología explica la Ley de Renacimiento, la enfermedad es el fruto de los errores cometidos en otra vida, como la cirrosis es el efecto del abuso del alcohol, pero cuando cambiamos la manera de actuar y pensar, podemos cambiar muchas tendencias.
Si el horóscopo nos da la llave del Alma, la Astrodiagnosis nos da el origen y motivo de una enfermedad. Algunas tendencias pueden quedarse como tal toda la vida, pero también es cierto que si no ponemos precaución en esa zona del cuerpo que es “sensible”, adelantaremos la manifestación de la enfermedad. Cuando ocurre esto debemos hacer la progresión de los planetas para ver en qué momento y por qué se ha producido esa manifestación de la enfermedad.
De cualquier forma cuando alguien (o un médico) se dedique a ayudar a las personas por medio de la astrodiagnosis, no sólo estará trabajando sobre la enfermedad de esa persona sino que además estará capacitado para poner en guardia y prevención a esas personas ante las tendencias que tengan.
Cada planeta rige una parte, órgano o elemento del cuerpo físico, y los signos actúan de forma similar con él. Por este motivo cuando el astrólogo examina la carta a primera vista, puede ver las enfermedades y tendencias por medio de la combinación de los planetas y signos, pero si quiere llegar más allá de eso, debe ver los aspectos y naturaleza de los planetas, sólo así podrá saber si es un karma maduro o una simple tendencia.
Desde aquí animo a todas las personas a interesarse por la astrología, no sólo porque puede conocerse mejor y obtener una mejora en todos los sentidos, sino que también lo hago porque, cuando se sabe la hora exacta de nacimiento pueden prevenir muchas enfermedades y curar otras.

PENSANDO EN LOS ESTUDIANTES DE ASTROLOGÍA, DOY A CONTINUACIÓN ALGUNAS INDICACIONES PRÁCTICAS PARA LA INTERPRETACIÓN

Conocemos la enfermedad de dos maneras: Un estado latente y un estado activo. Los síntomas nos dan los indicios de la dolencia que se halla en proceso de manifestación y estas dolencias están latentes desde el nacimiento y se pueden ver por medio de las aflicciones de los planetas.
Hay casos en que esas enfermedades latentes no se manifiestan a lo largo de la vida porque la persona se cuida, procura no derrochar energía vital y mantiene su cuerpo sano a través de una buena alimentación y una buena higiene. Si a una cadena la sometemos a determinada fuerza y tiene un eslabón roto, se romperá; Así mismo, si traemos tendencias sobre ciertos puntos débiles, y no nos cuidamos, la enfermedad se manifestará pronto.
Las enfermedades y los defectos físicos serán dados por: Los signos en los que estén los tres puntos vitales si éstos están afligidos en ellos y también por los signos en los que estén los planetas que afligen; por cualquier planeta afligido; por los planetas en casa 6 y 12 si son maléficos o están afligidos; y por los lugares de los planetas maléficos, especialmente Saturno.
Un niño que nace en Luna nueva, tendrá una vitalidad muy débil o problemas serios de salud salvo que haya muy buenos aspectos para la salud y lo mismo para una niña nacida en Luna llena cuando se halle en eclipse. La Luna bien situada en general y elevada en el MedioCielo, ayuda al nativo en la salud, le protege de accidentes y alarga la vida.
Los signos en casas 6 y 12 y el Ascendente (ASC) afligidos afectan a los órganos que rigen.
El grado de resistencia está indicado por el ASC, los aspectos hacia la cúspide y la naturaleza del signo; también indica la longevidad, sobre todo si es Hileg. Los signos donde estén los planetas benéficos, Sol, Luna, ASC y Marte bien aspectados.
Una indicación buena de salud es cuando un signo fuerte sale con Júpiter o Venus cercano al ASC y bien aspectado, pero si hay un signo débil en el horizonte oriental y la fuerza vital está agotada por Saturno, Urano, Neptuno y Plutón en el signo saliente, una vida de sufrimiento se puede esperar.

SIGNIFICADORES DE LA SALUD: El Sol es el significador para el hombre y es la vitalidad; la Luna lo es para la mujer y rige las funciones naturales; y el ASC (resistencia física) y los planetas relacionados con él para los dos. La salud será buena si estos tres puntos están bien aspectados y sobre todo si no están mal aspectados. La presencia de Marte en el ASC fortalece la constitución cuando está bien aspectado, pero predispone a fiebres y dolores inflamatorios cuando está afligido.

VITALIDAD DE LOS SIGNOS
SIGNOS. VITALES: Aries, Tauro, Leo, Escorpio y Sagitario; VITALIDAD MEDIA: Géminis, Virgo, Libra y Acuario; VITALIDAD DÉBIL: Cáncer, Capricornio y Piscis.

Las aflicciones a los signos CARDINALES indican aflicciones agudas que no suelen dejar marcas; las de los signos FIJOS son tendencias orgánicas o hereditarias difíciles de dominar que suelen hacerse crónicas. Las de los COMUNES son modificables según su temperamento mental del nativo pero pueden hacerse crónicas.

EL SIGNO SALIENTE: Con el Sol y Marte bien aspectados aumentan la vitalidad, pero afligidos causan fiebres y desordenes inflamatorios aunque favorecen una rápida recuperación y dan una naturaleza enérgica. Júpiter bien aspectado aumenta la vitalidad pero inclina a la corpulencia y afligido hace una circulación sanguínea más lenta y trae problemas a la misma (Venus es similar pero en menor grado). Saturno disminuye la vitalidad y aumenta las enfermedades crónicas en la última parte de la vida, pero tiene tenacidad para sobrevivir. Mercurio, Luna, Urano y Neptuno Hacen el cuerpo sensible a los nervios que, a su vez, se puede utilizar para la música, pensamientos elevados, ciencias y artes eléctricas, etc.

UN SIGNO DE FUEGO EN EL ASC. Mucha vitalidad pero puede causar fiebre y desordenes inflamatorios, si hay muchos planetas, falta serenidad física y mental.
DE AGUA: Causa cierta tenacidad ante la enfermedad y predispone a las afecciones de digestión, orina y catarros. Si tiene muchos planetas, su problema es generar calor en el cuerpo excepto cuando Escorpio sale o hay muchos planetas en él.
DE AIRE: Da un temperamento nervioso y hace a la persona propensa a desordenes del corazón, pulmones y riñones. Muchos planetas dan inclinaciones literarias y artísticas.
DE TIERRA: Gran vitalidad pero hay un miedo a la enfermedad que retrasa el proceso de recuperación seriamente. Muchos planetas favorecen las adquisiciones materiales.

Cuando el Sol es fuerte por signo, bien aspectado por Marte o por los signos benéficos o si está exaltado, dignificado o en elevación en un horóscopo masculino, indica una vitalidad fuerte y una buena salud. Si la Luna está igualmente colocada, ocurre lo mismo.
Si las luminarias(Sol y Luna) están en signos débiles, en las casas 6 o 12, o afligidas por Marte, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón la vitalidad es débil y habrá muchas enfermedades a menos que en la niñez se tomen precauciones.
Los Trígonos y Triplicidades de elementos actúan como si fueran jueces de paz, mientras que las Cuadraturas y Oposiciones causan limitaciones al espíritu, éstas son el resultado de las malas acciones del pasado.
Las Cuadraturas actúan como un círculo vicioso a través de las tres cruces. Los signos de las cruces son simpáticos entre ellos, por eso hay veces que un problema de la vista tiene su origen en los riñones o en el estómago, así que, una aflicción a un signo puede repercutir en otro de la misma cruz. Ejemplo: Saturno en Cáncer afecta al estómago y repercute en riñones por Libra; Marte en Tauro (operación de amígdalas) puede causar molestias en los órganos genitales (por Escorpio)lo que repercute en el tono de voz. Los signos Comunes representan más enfermedades y tienen menos fuerza de voluntad, ejemplo: Afección a los pies (por Piscis) puede causar neumonía en Géminis.
A la hora de interpretar es conveniente empezar por el ASC. y ver qué ángulos hay. Si son los signos Comunes: Tiene poca voluntad y no llevará bien las instrucciones del médico; si son Cardinales están deseosos de colaborar con el médico y vencerán fácilmente; si son Fijos, al ser de costumbres y testarudos, costará disuadirlos de sus malos hábitos, sin embargo, vencerán fácilmente por su gran determinación.

TEMPERAMENTO BILIOSO: (Marte y Sol) Trastornos biliosos o inflamatorios, naturaleza excitable y febril.
NERVIOSO: (Mercurio, Urano y Saturno) Actuación precipitada, agitada, trastornos mentales.
SANGUÍNEO: (Júpiter) Buena circulación de la sangre, naturaleza jovial y optimista.
LINFÁTICO: (Luna , Venus y Neptuno) Naturaleza anémica y lánguida, hidropesía, carencia de glóbulos rojos.

SIGNOS DE FUEGO: Rigen el calor del cuerpo, la sangre y el psiquismo.
DE TIERRA: La osamenta, las sales y las concreciones del sistema. Muchos planetas producen tumores.
DE AIRE: Los gases, espacios intercelulares, arterias, venas y capilares.
DE AGUA: Cáncer rige los fluidos, jugos gástricos, fermentos, saliva y albúmina; Escorpio rige la excreción, la orina, el sudor y la menstruación; Piscis rige los fluidos sinoviales e intestinales.
El ASC., el Sol y la Luna son los puntos más importantes junto a su regente, la casa 6 y la 12; la 8 es más para las intervenciones quirúrgicas. Hay que ver qué aspectos forman estos significadores con cualquier otro elemento; si están en detrimento o caídos; si están en grados críticos; etc.
CASA 6: Hay que ver el regente del signo, su posición y sus aspectos, pero es conveniente ver todo el horóscopo para ver si hay voluntad, razonamiento, si es influenciable, si se deja llevar por vicios, etc.

Francisco Nieto