miércoles, 20 de marzo de 2013

LOS NODOS LUNARES ( y II )




OPINIONES AL RESPECTO



Los signos donde están los Nodos indican las cualidades que deben ser trabajadas, el Norte indica la necesidad de desarrollar las cualidades positivas del signo, el Sur indica que el nativo ha desarrollado la parte negativa de ese signo respecto a los asuntos que representa la casa de su ubicación. Ejemplo: Nodo Norte en la 1ª casa y el Sur en la 7ª. Necesidad de hacerse independiente y de adquirir confianza propia para tomar sus propias decisiones porque anteriormente las tomaron por él. Debe desarrollar unas cualidades que le sirvan para valerse por sí mismo ante todas las circunstancias, si no lo hace, otros se pondrán en su puesto y el dominarán.


El Sur es el disfrute de lo conocido y experimentado y el Norte es el desafío de lo desconocido para que lo dominemos y evolucionemos. Por consiguiente: el Nodo Norte es indicativo de la misión para esta vida. Si se desea evolucionar es necesario trabajar y cumplir los requisitos exigidos por la situación del Nodo Norte y sus aspectos.


EL EJE DE LOS NODOS: Si el Nodo Sur está en Géminis, significa que en su anterior encarnación tuvo la oportunidad de alcanzar un gran conocimiento por el elemento de Aire; en esta vida deberá experimentar y asimilar conocimiento por medio del elemento fuego para completar lo desarrollado del elemento aire, o tal vez, lo que no se ha hecho.

Ejemplo: Un Nodo Sur en casa 1ª, indica que en su anterior vida se dedicó demasiado a él mismo, por consiguiente, el Nodo Norte en la 7ª casa, indica que debe dedicar menos tiempo a él y más a los demás. El área del Nodo Norte es la más necesitada para aprender en esta vida, es donde más debemos esforzarnos.

El Eje es el encargado de transferir las energías del Nodo Sur al Norte. Si el Nodo Sur está en Leo, significa que en su anterior vida se ocupó de desarrollar la voluntad, las cualidades para ser líder, la creatividad, y la correcta utilización de la energía individual en actos constructivos. En esta vida (Nodo Norte en Acuario, Aire) deja el elemento fuego para desarrollar esas cualidades por medio de amigos, de grupos de personas altruistas, y para alcanzar sus anhelos y metas que deben beneficiar al prójimo. Esto habrá que interpretarlo según coincida o no (esté en armonía o no) con la casa y el signo.


CASAS COMPLEMENTARIAS: Se trata de utilizar las casas complementarias (del mismo elemento) En el ejemplo anterior (Nodo Norte en Libra) las casas complementarias son la 3ª y la 11ª (Géminis y Acuario) Además, si en la anterior vida trabajó mucho con y para el desarrollo de la mente, (Géminis es Aire) en esta debe desarrollar lo aprendido por medio del signo contrario (Nodo Norte en Sagitario: Fuego)


SIGNIFICADO DE LOS ELEMENTOS: FUEGO: Es la energía dinámica que activa todo, sin él fuego no hay acción ni iniciativa, es el principio de libertad e independencia. TIERRA: Es lo concreto, tangible y objetivo; es la base de los sentidos físicos. AIRE: Es la mente activa que busca conocimientos y desea expresarse a través de ideas ordenadas; es la que busca respuestas. AGUA: Es la sensibilidad hacia lo externo, las emociones, sentimientos e instintos.


NODO NORTE Y SU TRIANGULO DE CASAS DE FUEGO: (1ª - 5ª - 9ª) Son las casas donde se desarrolla la conciencia del individuo. El Nodo Norte en estas casas indica que esta persona ha trabajado notablemente en el desarrollo individual y en esta vida debe enseñar su sabiduría a los demás y elevar su conciencia a través de su karma. La persona se siente activa, emprendedora y creativa para obtener un mejor desarrollo evolutivo según sean sus deseos y su karma.


NODO NORTE Y SU TRIANGULO DE CASAS DE TIERRA: (2ª - 6ª- -10ª) Esta posición indica que puede sacar provecho material en esta vida gracias al trabajo pasado y que su beneficio debe servir también para los demás. Esta influencia se relaciona con lo material y concreto, haciendo que el individuo cambie su manera de pensar y de hacer frente a los acontecimientos; estos individuos son constructores pero siempre se basan en el progreso y en cierta seguridad interna.


NODO NORTE Y SU TRIANGULO DE CASAS DE AIRE: (3ª - 7ª- 11ª) Indican desarrollo mental y espiritual para mantener el equilibrio con lo material y con las demás personas. En este caso se aprecian cualidades intelectuales y de comunicación que, unidas a su intuición y percepción, le facilitan al individuo una elevación mental en sentido abstracto.


NODO NORTE Y SU TRIANGULO DE CASAS DE AGUA: (4ª - 8ª - 12ª) Es un potencial para el desarrollo interno pero debe ser puesto al servicio de los demás, deben reconocer las Leyes Divinas para superar el karma. Este elemento se relaciona con los sentimientos y emociones y facilita la receptividad de lo que proviene de los mundos invisibles. Debe desarrollar la fe, el amor al prójimo y buscar la iluminación.


Francisco Nieto

domingo, 3 de marzo de 2013

LOS NODOS LUNARES ( I )





La Luna cruza la eclíptica (rotación de la Tierra alrededor del Sol) en dos sitios separados por 180º durante su revolución mensual alrededor de la Tierra, estos se suelen llamar los Nodos Lunares. En astrología se dice que los Nodos y su eje forman el mecanismo encargado de manifestar los resultados de lo que se hizo de vidas pasadas para que en ésta se puedan transformar y desarrollar en nuevas cualidades que, a su vez, regenerarán la conciencia. El horóscopo, en general, está subordinado en gran parte a la influencia de los Nodos, y por eso es conveniente hacer una interpretación correcta de ellos y de sus aspectos, así como del trabajo que debemos hacer sobre las casas donde se encuentren. Los planetas son los encargados de dirigir sus energías (a través de los aspectos) hacia nosotros para que tengamos la oportunidad de cumplir con lo que nos comprometimos antes de renacer.

El Nodo Norte Revela los campos donde el nativo debe experimentar irremediablemente para el progreso en su sendero evolutivo, lo cual favorecerá su desarrollo personal. Estos son los significados de las casas:

Casa 1: Representa el ambiente donde se debe trabajar para desarrollar la personalidad y dirigirla hacia las cualidades del Espíritu.

Casa 2: Representa dónde se debe ser constructivo en todos los sentidos y aprovechar las oportunidades materiales para aprender a manejar y administrar correcta y altruistamente los bienes.

Casa 3: Como casa relacionada con la mente, se debe abrir ésta a toda clase de aprendizaje y enseñanzas para, a su vez, aprender a expresarse y dejar escuchar; es muy importante la comunicación y el intercambio de conocimiento por cualquier medio.

Casa 4: Se relaciona con la toma de conciencia de sus raíces, de sus hábitos e instintos del pasado para así poder convertirse en un punto de apoyo y de referencia para los demás.

Casa 5: Representa el ambiente donde se debe ser creativo, elevar sus sentimientos amorosos y desarrollar el interés y el amor por los niños.

Casa 6: En esta casa se debería aprender a servir a los demás según lo que represente el signo de su cúspide (como en todos los casos) y a ser humilde; también se debe aprender a discernir y desarrollar las cualidades de organización, método y cálculo.

Casa 7: Aquí se debe aprender a compartir y a relacionarse armónicamente con la sociedad, adaptarse a los demás y a las circunstancias, y mantener el equilibrio con quien se relacione íntimamente y con los socios.

Casa 8: Esta casa representa la independencia y el desarrollo o cualidades psíquicas que se pueden alcanzar para investigar lo oculto y misterioso de la vida y así ayudar a los demás y a sí mismo.

Casa 9: Como trabajo también, en parte, interno que, en esta casa no puede haber monotonía sino que se debe ampliar el conocimiento y desarrollar la mente abstracta; investigar, descubrir y profundizar en las ideas más elevadas y en los sitios más lejanos.

Casa 10: Representa la carrera o profesión que se puede alcanzar donde los demás puedan ver sus cualidades y, a su vez, compartirlas el nativo con ellos.

Casa 11: En esta casa de debería encontrar el equilibrio psicológico, moral y espiritual para ser humanitario y solidario con los demás; el nativo se debe esforzar para desarrollar el verdadero sentido de la amistad y alcanzar sus anhelos.

Casa 12: Debe buscar a su espíritu en la soledad, la meditación, la devoción y el amor por los necesitados; debe afrontar con humildad sus deudas del destino; debe abandonar lo superfluo y emocional para encontrar la realidad del ser; y debe vencer las influencias externas que le dominan.

SIGNIFICADO DE LOS NODOS

El Nodo Norte indica las posibilidades que tenemos para actuar, reaccionar, pensar, vivir la vida, y modificarla o ejercitar el libre albedrío, la libertad de elegir, la toma de conciencia, las oportunidades de triunfar, y las cualidades para explotar.

El Nodo Norte en el Signo donde se encuentre indica las posibilidades, libre albedrío y libertad que tiene la persona para cambiar su manera de pensar y actuar. En la Casa: Indica cómo se manifiesta el nativo en la vida y en la sociedad. Ejemplo: Nodo Norte en Libra: La personalidad se manifiesta equilibradamente por medio de su libre albedrío; intenta relacionarse con justicia, con armonía interna y valora correctamente a los demás. En Casa 10: La persona utilizará los valores y experiencias del Signo para adquirir una buena posición profesional y social.

Nodo Norte. En la casa donde esté el Nodo Norte es donde debe trabajar el individuo. El Nodo Norte es el medio que tenemos en esta vida para canalizar las influencias y experiencias del Nodo Sur, es lo que tenemos pendiente para hacer. La presencia del Nodo Norte debe elevar las cualidades de la casa y signo donde se encuentre. Se considera benéfico porque nos aporta ayuda extra respecto a la casa donde esté, es un punto de ganancia, aumento y adquisición de confianza, es el punto donde deberíamos esforzarnos para conseguir la realización de nuestro destino. También indica nuestra aptitud para adaptarnos y unirnos con los demás, nuestras posibilidades y el sector en el que el progreso se efectúa mediante esfuerzo, el destino futuro del individuo, nuevos logros y facultades por desarrollar, etc.; esto es igual a apoyo, protección, carácter y determinación. A su vez, trae confianza y seguridad en uno mismo para alcanzar la paz interior y la realización prometida.

Donde está el Nodo Norte también puede representar dónde descuidamos algunos deberes y oportunidades y ahora debemos hacerles frente, pero este trabajo repercutirá en el Nodo Sur para elevar algunos aspectos de él. Por el Nodo Norte adquirimos experiencia y conocimiento que llevado a la práctica nos será muy útil, pero si no lo hacemos, no tendremos nada en el Nodo Sur como fruto y por lo tanto volveremos al pasado.

El signo del Nodo Norte indica las cualidades que debemos desarrollar y el Nodo Sur dónde no debemos caer en los defectos; pero hay que tener presente que la acción en el Nodo Norte está basada en lo que viene del Nodo Sur pero, a la vez, estamos construyendo otro Nodo Sur para la vida próxima. La casa donde se encuentra el Nodo Norte representa el trabajo que tenemos que hacer para que después lo podamos cosechar, compartir con los demás a través de los asuntos de la casa del Nodo Sur.

El Nodo Sur indica los hábitos, las reacciones instintivas y todo lo que nos hace actuar, reaccionar, pensar y enfocar la vida desde determinado punto de vista (hábitos mentales, defectos y circunstancias que nos obligan a actuar en determinada forma) Representa situaciones y trabajos de vidas pasadas que son impedimentos para el desarrollo y evolución y que en esta vida se deben desarrollar. Cuando el Nodo Norte está mal aspectado, significa que lo que representa la casa donde está el Nodo Sur fue mal trabajado y en esta vida será un impedimento para el desarrollo de lo que representa la casa donde está el Nodo Norte.

El Nodo Sur representa el total de las experiencias acumuladas a través del renacimiento y lo que se ha alcanzado, por consiguiente, si se pone manos a la obra respecto a nuevas empresas y utiliza toda la sabiduría interna como medio para el desarrollo interno, crecerá mucho más. Debemos trabajar para el presente basándonos en el patrón kármico del Nodo Sur y su información por casa y signo. También contiene los logros pasados, el talento y la genialidad desarrollada que deben ser usados, sin embargo, hay que tener cuidado para que no nos ate al pasado y así podamos adaptarnos al presente.

El Nodo Sur en el Signo indica nuestros reflejos mentales y nuestros hábitos o costumbres, en la Casa indica la manifestación en el mundo material que represente esa Casa. Ejemplo: Nodo Sur en Aries: Personalidad impaciente, impulsiva, ambiciosa, etc.; Nodo Sur en Casa 4: sus reflejos de comportamiento se mostrarán mejor en el hogar y con la familia.

El Nodo Sur es seguridad y el Norte es lo que tenemos que afrontar basándonos en el Sur, que es lo aprendido en pasadas vidas.

Si nos expresamos por el Nodo Sur debemos hacerlo en los asuntos de la casa pero a través de lo que significa el signo que haya en la cúspide. A continuación y con intención de evolucionar en esta vida, se debe experimentar y expresar a través del signo donde esté el Nodo Norte para trabajar sobre la casa.

Francisco Nieto

domingo, 17 de febrero de 2013

EL CRUCIBLE EN EL FORO ROSANET





Amigos, En la Rayos de la Rosa Cruz de Mayo - Junio de 2000, página 15 reza así

"En Rayos de mayo de 1916, su editor, Max Heindel, escribió la siguiente noticia:

COMPETENCIA SOBRE SIMBOLISMO

En nuestra portada interior podrás encontrar un Antiguo Símbolo Rosacruz al que los Hermanos Mayores llamaron "El crucible" . Si lo emplea en sus meditaciones se le revelará por si mismo y nunca podrá decirle a nadie lo aprendido porque ninguna lengua humana puede expresar las más bellas y profundas experiencias del alma y sería un sacrilegio el tratar de hacerlo.
Pero, existe también un significado cósmico que contiene la clave para descifrar la puerta que conduce a los tesoros espirituales ocultos en el símbolo.


Max Heindel mismo no escribió sobre el tema.

En la revista mencionada, aparece la interpretación que le dio algún estudiante y que a su debido tiempo, alguien traducirá.

Estamos invitados a compartir las explicaciones que cada uno pueda dar pues no podemos ofrecer el premio que en esa época brindaba Max, de una suscripción gratuita a Rayos por un año, a las tres mejores interpretaciones. Podríamos decir, si, que una reunión de las mejores ideas sobre este símbolo se guardarán en rosanet y en portal Rosacruz .  Jorge


INTERPRETACIÓN DE EL CRUCIBLE

Querido Amigo Jorge, como puedes ver, en cuanto he podido me he puesto a dar mi humilde interpretación que no creo que sea muy superior a la que pueda dar cualquier otro rosanista.

Basándome en el axioma hermético “como es arriba es abajo...” he llegado a la conclusión de que el Crucible es un símbolo rosacruz que representa dos aspectos que tienen que ver con la humanidad y con la Orden Rosacruz: el aspecto macrocósmico y el microcósmico, el desarrollo y evolución de nuestro sistema o esquema de Dios, y el desarrollo y evolución del ser humano a través de la Orden Rosacruz. Aunque sea una sola interpretación, voy a tratarlas desde los dos aspectos mencionados.

1º.- ASPECTO O MACROCÓSMICO.- En la parte superior vemos el símbolo astrológico del Sol –máximo poder creador- rodeado de otros dos círculos y se encuentra en un triángulo blanco que, como sabemos, contiene los siete colores o vibraciones que se relacionan con el esquema de 7 mundos o Espíritus ante el Trono. El Triple Sol, por consiguiente, representa a Dios manifestando su creación –lo que hay por debajo- por medio de sus tres aspectos: Voluntad, Sabiduría y Actividad.

Podemos observar que el Dios Triuno se encuentra en lo más alto del diagrama, representando el poder y origen de toda la creación. Hay 6 planetas y la Rosa-Cruz en el centro que, bajo mi punto de vista, representa la Tierra y otros aspectos que mencionaré después.

Estos planetas no parecen representar los planetas de nuestro sistema solar porque falta Urano. Tampoco creo que representen los 7 Períodos porque el Sol no está en una correcta relación y Vulcano tampoco está representado. Por consiguiente, creo que representan las 7 Jerarquías Creadoras que actualmente colaboran con el desarrollo de la humanidad, veámoslo a continuación.


MERCURIO: Es el regente de VIRGO, signo relacionado con los Señores de la Sabiduría, o Dominaciones según la iglesia católica. Éstos nos dieron el germen del cuerpo vital en el Período Solar.

VENUS: Es el regente de LIBRA, signo relacionado con los Señores de la Individualidad o Virtudes, quienes en el Período Lunar nos dieron el cuerpo de deseos.

MARTE: Es el regente de ESCORPIO, signo relacionado con los Señores de la Forma o Potencias que tienen a su cargo el desarrollo de la humanidad en el presente Período Terrestre.

JÚPITER: Es el regente de SAGITARIO, signo relacionado con los Señores de la Mente o Principados, nos están ayudando actualmente como humanidad del Período de Saturno.

SATURNO: Es el regente de CAPRICORNIO, está relacionado con los Arcángeles y colaboran con nosotros como humanidad del Período Solar.

LUNA: Creo que la han puesto por su gran e íntima relación con los Ángeles que, aunque es la Jerarquía de ACUARIO y su regente es URANO, éste era co-regente de CAPRICORNIO cuando se hizo el dibujo (esto depende mucho de quién haya hecho el crucible)

PISCIS O HUMANIDAD DE LA TIERRA: Se encuentra en el centro representada por la Rosa - Cruz, indicando que es el motivo de mayor importancia del dibujo y que, a su vez, está arropada o ayudada por las demás Jerarquías.


Esta manifestación está distribuida en un entramado de líneas que, aparentemente, no tiene principio ni fin ni dejan nada fuera de ellas, esto es lo que algunos ocultistas llaman el “Circulo No se Pasa”. En este entramado está representada, por tanto, la creación o manifestación de Dios; la involución y la evolución; las Jerarquías Creadoras; nuestra evolución y otros aspectos que ya veremos.

LA ROSA – CRUZ: La enseñanza de Max Heindel nos lleva al conocimiento de que somos una oleada de Espíritus que está evolucionando y que la filosofía dada por los Hermanos Mayores, junto al servicio amoroso y desinteresado que hacemos a los demás, es el camino más corto, más seguro y más gozoso para llegar a Dios. El primer precepto de la Fraternidad Rosacruz dice que nuestro ideal debe ser Cristo. Sabemos que la Orden Rosacruz trabaja sobre los ideales espirituales y el desarrollo de occidente en particular, que es donde están los espíritus más avanzados, y que su enseñanza trata de desarrollar las posibilidades latentes del espíritu en poderes dinámicos.

Estos motivos son los que encuentro para pensar que el autor ha querido simbolizar que, donde esta la Tierra representada por la Rosa-Cruz, está representando a la Orden Rosacruz como sendero y guía actual y futura de la humanidad occidental (sabemos que esta filosofía es la religión del futuro) No olvidemos que Cristo tiene que entregar su reino de Amor al Padre, y según mi visión actual del conjunto, la labor de la Orden Rosacruz –con Christian Rosenkreutz a la cabeza- nos llevará a formar ese Reino que representamos con la Cruz.


2º.- ASPECTO O INDIVIDUAL: En la parte superior vemos el símbolo del Sol con 3 círculos que representan el Triple Espíritu. Las líneas representan el sendero involutivo y evolutivo que debe hacer el Triple Espíritu con la ayuda de las Jerarquías Creadoras para poder desarrollar sus cualidades latentes en poderes dinámicos; para obtener sus vehículos; para alcanzar la individualidad; para desarrollar la voluntad y la mente y para espiritualizar el carácter.

La Rosa representa la Orden Rosacruz –como escuela iniciática entre otras 6- donde nos encontramos todos los que pertenecemos a ese Rayo o vibración y desde donde tomaremos el camino directo para la unión con el Triple Espíritu. Tenemos suficientes motivos como para hablar de esta rosa central como el emblema del auxiliar visible e invisible que ha purificado sus cuerpos –cruz-; como del ego que sufre por la actitud de la personalidad pero que se eleva gracias a su amor y sacrificio; como símbolo de la pureza y de la generación que nos libera de pasión y nos lleva a hacer que las Rosas florezcan en nuestra Cruz, y como motivo para elevarnos por el sendero recto de la iniciación a los mundos espirituales.

La Cruz, como sabemos, representa a Cristo como ejemplo a seguir en nuestras actividades diarias y, por tanto, nos invita al sacrificio voluntario e imprescindible si queremos progresar en la Escuela Rosacruz.

Lo que parece una antorcha y que se encuentra entre la personalidad y el espíritu, pienso que es la mente, el foco a través del cual (la luz) el Triple Espíritu se manifiesta e intenta gobernar la personalidad; la Luz que ilumina el camino recto de iniciación; la luz de las enseñanzas rosacruces que harán de cada uno de nosotros un verdadero auxiliar de Cristo.

Esto es lo que mi intuición me dice y así lo expongo, espero que, al menos, sirva como base para que otros alcancen otro nivel superior y extraigan un conocimiento más elevado.


Que las rosas florezcan en vuestras cruces.

Francisco Nieto

sábado, 2 de febrero de 2013

EL ASPIRANTE ESPIRITUAL Y SU OBRA (y IV)



No hay hombre, por muy bruto u obstinado que sea, que no se transforme en humilde y dócil después de comenzar el sendero y de oír la voz de su Yo superior porque, cuando esto ocurre, la voluntad cambia sus hábitos y comienza a mirar hacia “arriba” y hacia lo interno. Hasta que encuentre al Maestro se servirá del conocimiento de lo que otros han hecho en su lugar y de las enseñanzas que han dejado, pero el trabajo más importante y constante debe ser el de ser consiente en todo momento de lo que habla, hace, siente y piensa para así dar paso a la conciencia del Alma, su inmediato maestro. Es cierto que una vez que se reconoce y se escucha la voz de ese maestro interno no es fácil dar marcha atrás en el sendero, pero antes de esto hay un arduo trabajo interno para que el aspirante (haciendo las veces de su Yo superior) gobierne a la mente concreta para así poder expresar el aspecto superior de la misma. Esto significa que debemos estar tan pendientes de lo que hacemos que, si es necesario, echemos por tierra todos los planes de la personalidad, todos sus deseos inferiores, su orgullo, sus malas costumbres, etc., y esto solo lo conseguiremos reemplazando a la mente inferior por la superior y por la voluntad y la sabiduría del Alma.



Una vez que es notable la influencia y guía del Yo superior sobre la personalidad evitando así lo que hasta ahora era su carácter y su expresión, el aspirante debe olvidarse de la forma de vivir de hasta ahora, debe cambiar sus ideales de éxito, gloria, riqueza, etc. por la sencillez, la armonía, la humildad y la paciencia. Cuando somos felices por todo aquello que los deseos y la mente alcanzan es cuando estamos equivocados y dormidos porque esa inconsciencia es la que no nos permite ver la Verdad. Solo cuando escuchamos (en el silencio emocional y mental) la voz interna es cuando podemos tomar consciencia poco a poco de la voz de nuestros maestro interno, el que intenta que no respondamos a los retos de las personas, a los problemas y a todo lo que nos rodea tal y como lo hemos hecho hasta ahora. A partir de ese momento el aspirante debe aprender a tratar con el prójimo de otra manera siendo más comprensivo y más tolerante. A su vez, comprobará que ya no tiene el apoyo ni la comprensión de quienes le rodean porque ellos no están en el sendero ni comprenden que la vida interna es muy superior a la externa.


El aspirante puede llegar a recibir (por parte de sus conocidos) críticas y burla por el hecho de que Él ya no es como ellos y por que renuncia a lo que para ellos es la vida. Tampoco el aspirante debe molestarse en explicar cuál es su sendero y su vida, ni discutir o presionarles para que ellos sean como él. El aspirante debe dar la espalda a esa clase de vida que a los demás hacen felices y a los intentos y pruebas que éstos ponen para que vuelva a ser lo que fue; más bien al contrario, eso le debe dar más fuerza para estar más tiempo como conciencia interna. Mucho cuidado debe tener el aspirante también cuando se le presenten como virtudes o deberes algunas de las negatividades que en el pasado le cegaban y le satisfacían, porque si responde creyendo que es un deber estará dando un paso atrás. Sus amigos se extrañarán y criticarán que aquel hombre de carácter y como ellos ya no tiene vicios y se ha vuelto sencillo o extraño, pero todo es porque ellos ni siquiera intuyen lo que cada uno de nosotros llevamos dentro. Lo que para esos conocidos es antipatía y seriedad del aspirante para éste es paz, felicidad interna y vivir en la Voluntad de Dios. Ellos no saben lo que es construir un templo sin ostentación ni golpe de martillo y lo que para ellos es, en apariencia, negativo, para el aspirante es el único motivo para seguir existiendo.


Cuando se ha recorrido el sendero del dolor y las amargas lecciones nos hacen despertar a una vida superior, sabemos lo importante que es ser receptivos a lo elevado y espiritual y actuar positiva y tranquilamente en contra de todo lo que sea una amenaza para el progreso que intentamos alcanzar. Para algunos es egoísmo la promesa que el aspirante se hace de no dejar de intentar y de esforzarse por el progreso espiritual, pero la verdad es que es todo lo contrario porque su meta es ser un instrumento para que las fuerzas superiores y espirituales fluyan a través de él. El aspirante no debe compararse con aquellos que viven entre vicios y malas costumbres como él vivía hace un tiempo cuando era dominado por los deseos y tenía una mente complaciente hacia ellos, ahora debe compararse con los que van delante de él y los que le han mostrado el camino para así tenerlos como meta.


Tiene que haber una separación entre él y quienes no le comprenden porque no están en el sendero que lleva a colaborar en la Obra de Dios, sin embargo, esa separación debe ser física y personal pero no desde el aspecto interno del aspirante. El aspirante sabe perfectamente que son sus hermanos y que, aunque le causen lastima y no comprendan su posición, les tiene que amar y comprender en su silencio. Este aspirante es una fuerza espiritual que se ha convertido en ley y por eso no se le puede juzgar como a los demás ni los demás pueden aprobar o desaprobar sus actitudes porque ellos no viven en el nivel vibracional que el aspirante lo hace. Por eso, el veterano aspirante u obrero en el Plan Divino, permanece tranquilo ante todos los problemas y circunstancias que le rodean porque sabe que la Voz de su Yo superior (en algunos casos ya es un Maestro) le guía.



Francisco Nieto

domingo, 20 de enero de 2013

EL ASPIRANTE ESPIRITUAL Y SU OBRA (III)




Como es de imaginar por los aspirantes noveles, el sendero de espiritualidad que lleva a hacernos colaboradores de Dios no es un sendero fácil sino que es un sendero de imprevistos, caídas y derrotas, abandonos y volver a empezar, etc. De ahí que muchos candidatos abandonen en los primeros pasos, de hecho, las pruebas y tentaciones surgen hasta el último momento y pueden hacer caer incluso a los que llevan toda una vida de sacrificio. En las últimas etapas, cuando el aspirante está más confiado de su victoria, las tentaciones son más sutiles y las fuerzas malignas siempre intentan hacer caer al que intenta avivar la luz del Espíritu. Los mismos aspirantes veteranos caen muchas veces por sus propias reacciones y expresiones de lo que están alcanzando internamente. El orgullo y otros aspectos personales surgen haciendo que se olviden de la humildad y de que lo que alcanzan internamente es para utilizarlo en favor del prójimo. Los deseos y malos hábitos antiguos vuelven a aparecer con más fuerza y sutiliza para tentar y hacer caer al aspirante. Todo lo que ha causado ardor y pasión en el aspirante deber ser expulsado para que no sean motivo de tentación; de nada sirve eliminar de nuestra vida las cosas insignificantes, son las cosas que representan toda nuestra vida personal las que hay que eliminar.



Es una gran ayuda para el aspirante estar siempre conscientemente presente como tal y saber que tendrá pruebas y tentaciones que intentarán apartarle de sus ideales y de las enseñanzas, incluso estando en momentos de oscuridad siempre encontrará una salida. Es necesario haberse purificado mucho y haber superado o abandonado los defectos y malos hábitos antes de que podamos sentir la influencia del Yo superior como guía de nuestros destinos. Las emociones deben ser purificadas, la mente controlada, la perseverancia y el esfuerzo siempre activos y la fe siempre presente para que el Yo ilumine en alguna medida al aspirante. Si no se llevan a cabo estas prácticas es posible que se fracase ante las pruebas y surja la angustia y la desesperación o que termine en fracaso y abandono. Por el contrario, si el aspirante vuelve a recuperarse y a sacrificarse humildemente por continuar, arrepintiéndose y teniendo una fe inquebrantable, siempre tendrá la ayuda necesaria de nuestros hermanos mayores.


Deben desaparecer todos los deseos, sentimientos y pensamientos egoístas que obstaculizan el desarrollo espiritual y que evitan que la personalidad sea gobernada por el Yo superior; pues el aspirante debe saber con toda seguridad que las privaciones personales serán recompensadas en el mundo del Espíritu. Las tentaciones y pruebas son necesarias porque fortalecen y demuestran hasta qué punto un hombre puede vencer al mal estando en la Verdad y como conciencia del Alma. Es necesario mantenerse siempre alerta y atento a lo que hablamos, sentimos, deseamos y pensamos si no queremos vernos traicionados por la propia personalidad. Da igual que sea una tentación, una decisión equivocada, un falso maestro o una falsa enseñanza lo que nos haga caer, lo cierto es que aún tenemos ciertas debilidades que responden a esos hechos. Es más, si aún así echamos la culpa a dichos hechos significa que hemos caído más aún porque el único culpable de la caída somos nosotros. De ahí la necesidad de controlar nuestros cuerpos y de batallar contra nuestro propio enemigo, la personalidad, formada por los deseos, emociones y pensamientos contrarios al Espíritu. Mientras el aspirante siga aceptando toda la negatividad personal como algo con derecho a existir, será incapaz de salir de la obscuridad y de eliminar la influencia de las fuerzas invisibles que le obstaculizan.


También es importante que el aspirante sepa que, además de las tentaciones y pruebas que la vida cotidiana nos pone, hay otras que surgen en nosotros si somos débiles al respecto. Algunos aspirantes se han visto separados del sendero por medio de “maestros” que han sabido alucinar a sus seguidores con palabrería y falsas promesas asegurando que tiene ciertos poderes; otros han caído en la magia negra por hacer determinados ejercicios que les han llevado a contactar con espíritus elementales o seres de las regiones más bajas de los mundos invisibles; otros actúan dejándose llevar por toda una serie de fantasías e imaginaciones que no llevan a ninguna parte pero que sí desvían del verdadero sendero; y otros caen en las redes de asociaciones que miran mucho por sus intereses económicos y poco por el desarrollo espiritual de sus alumnos. Pero suele ocurrir que, cuando el aspirante comienza a desviarse del sendero algo de su interior le advierte o algo en el mundo físico surge como oportunidad para que vuelva al mismo. Pero una de las peores tentaciones a superar o caídas es aquella en la que el mismo aspirante, veteranos en conocimientos y guiado por la vanidad o la ambición, crea una escuela y se rodea de ”discípulos” que le halagan y siguen como corderos; aunque esta escuela diga ser altruista (por lo general no lo son) al final terminará en nada y el aspirante caerá en una obscuridad temporal.


El desarrollo espiritual que el aspirante intenta alcanzar no es un aumento de entendimiento de la Obra Divina o un crecimiento emocional o descubrir una serie de aspiraciones e ideales elevados. El desarrollo espiritual es algo innato y natural en el ser humano como natural es el desarrollo y crecimiento de una semilla, con la diferencia de que cada Alma tiene su propia línea de desarrollo según su grado y karma; sin embargo, nuestro origen y nuestro destino es el mismo, es decir, Dios. Nosotros fuimos creados para que desarrolláramos los poderes latentes en poderes dinámicos del Espíritu pero también para conocer, amar y servir a Dios y a nuestros hermanos. El desarrollo espiritual se obtiene desde dentro y no desde fuera, nadie lo puede hacer por nosotros porque es en nosotros donde encontramos el Camino, la Verdad y la Vida. Cuando, por fin y quizás después´ de muchas caídas o vidas de sacrificio tomamos el verdadero sendero, nuestro Espíritu se encarga de guiarnos; y cuanto más nos individualicemos como Alma y cuanto más poder y gobierno tengamos sobre la personalidad, más vislumbres se obtienen de esa vida superior y de ese dios interno.


El hombre superior se desarrolla y se eleva por métodos, esfuerzos y sacrificios propios, pero sobre todo por discernir y diferenciar lo transitorio de lo inmortal; por no apegarse (o mejor dicho, por desapegarse) de lo personal y material; por cambiar el amor personal por el amor a todo lo que nos rodea; por la persistencia y el sacrificio en la búsqueda de la Verdad; por no buscar ni desear recompensas, fama, honores ni resultados; y por saber que en Dios vivimos, nos movemos y tenemos nuestros ser y, por tanto, nuestro deber es imitarle. Si buscamos y nos acercamos a Dios, Dios se hará notar en nosotros, y si Dios está en nosotros ya no hay deseo de crecimiento sino la fuerza del Amor y el Poder de la voluntad. Pero hasta que eso ocurra el aspirante debe concentrar todas sus deseos y todos sus esfuerzos en lo interno, en la conciencia del Yo superior y en la vida de Dios.

Francisco Nieto

domingo, 30 de diciembre de 2012

EL ASPIRANTE ESPIRITUAL Y SU OBRA (II)



Por mucho que se quiera olvidar el mal que atormenta en la consciencia, no se conseguirá definitivamente hasta que no se destruya aquello que nos hizo creer que ese mal éramos nosotros o era una correcta acción por parte nuestra. Cuando el aspirante comienza a hollar el sendero ya no debe dar importancia al mal obrar del pasado sino cumplir responsablemente y con sentido del deber lo que la Ley de Consecuencia la traiga. Ahora se trata de poner orden y mando en los cuerpos internos para que nuestra vida esté basada en el amor y en el servicio desinteresado al prójimo. Rememorar el mal del pasado solo trae sufrimiento y remordimiento que ya no sirven para nada, ahora se trata de ver la vida con otra perspectiva, una perspectiva que nos relaciona con la Vida Divina y con la Obra de Dios. Ahora se trata de silenciar en la mente todo pensamiento que no esté de acuerdo con el ideal divino; de eliminar de nuestra vida los sentimientos y deseos que nos llevarán a la oscuridad en el pasado; de estar atentos plena y conscientemente a lo que sentimos, hablamos y pensamos para no volver a hacer mal en el mundo.



Cuando actuamos en esta línea, los agentes de Dios y las fuerzas espirituales que cubren el universo acuden a la llamada de nuestra luz y nos facilitan las cosas para que no nos falte aliento, peor ni debemos perder la fe ni debemos pensar que otro puede llevar nuestra carga. Hay que olvidarse de servir al cuerpo físico y a determinados deseos y pensamientos egoístas para dedicarse al Alma, al Yo superior, y así compartir su esplendor y su gloria. Es necesario situarse por encima de todas las miserias y materialismos del mundo para tener fe y confianza en alcanzar nuestros ideales más elevados. De esta manera nuestra vida será reconfortante, intensa y llena de oportunidades para demostrar nuestro amor y nuestra nobleza.


La motivación y el cumplimiento del deber son dos de los aspectos que mueven el mundo, y el aspirante así debe tomarse su trabajo, sea cual sea, porque todas las profesiones cumplen una labor importante en la evolución pero este aspirante debe poner la voluntad del Espíritu para trabajar en la Gran Obra en vez de hacerlo para su propio beneficio personal pues, todo lo demás le será dado por añadidura. Si cada persona del mundo trabajara como si fuera un deber y con lealtad a Dios, se acabarían muchos problemas de los que creamos entre nosotros mismos por no cumplir con nuestro deber responsablemente. Debemos ser imitadores de lo superior y ser conscientes de que todo lo manifestado y toda la evolución alcanzada hasta ahora por la humanidad ha sido gracias al sacrificio de nuestro propio Dios y de toda una serie de Jerarquías y Hermanos Mayores que han puesto su vida a disposición de la Gran Obra. Al igual que han hecho estos grandes seres debemos hacer nosotros si queremos acelerar nuestro desarrollo. Nuestras vidas deben ser útiles al mundo material y al espiritual porque todas nuestras acciones deben ser hechas como un sacrificio para la mejora de nuestros hermanos (aún inconscientes de estas verdades) y para la espiritualización del mundo; eso entra en el trabajo que lleva a la perfección.


Por ninguna mente de los aspirantes deberían pasar pensamientos de fracaso o derrota. Cuando el trabajo, el sacrificio y el cumplimiento del deber se hacen para colaborar con el Creador de este mundo no cabe el fracaso siempre que se intente. Deberíamos sentirnos orgullosos de ser conscientes colaboradores de la Ora Divina y de sentirnos “llamados a trabajar por el bien de nuestros hermanos.” Quizás nos vengamos abajo alguna vez, pero lo realizado dará sus frutos, sin embargo, no debemos permitir que el egoísmo y que el materialismo nos vuelva a dominar porque eso nos alejaría del Sendero. Dios está en el ermitaño y en el que dedica su vida a la oración, pero mayor sacrificio y mejor cumplimiento del deber hace el que vive entre otros amando, sirviendo y haciendo las cosas como si fueran para Dios. Al igual que el escultor da forma a su idea, nosotros debemos tener la consciencia en las cosas de Dios para que nuestro trabajo demuestre que en nosotros está la idea divina. Todos estamos evolucionando pero el que es consciente de que somos parte de Dios y, por tanto, parte de Su obra intenta esculpir la imagen divina en el templo interno de su cuerpo físico. Solo nosotros podemos manifestar la belleza y la armonía del Alma y eso solo se puede conseguir anhelando y manteniendo en el corazón los ideales espirituales para ponerlos en práctica en cada momento de nuestra vida.


Pero está claro que debemos alcanzar cierto desarrollo interno para poder ser colaboradores de las Jerarquías y Seres que gobiernan los destinos de la humanidad, y para ello debemos esforzarnos hasta que obtengamos alguna ayuda o respuesta. Ser colaborador de la Obra de Dios necesita también cierta preparación como, por ejemplo:


1º.- Esforzarse y sacrificarse para encontrar y ahondar en la Verdad, requisito imprescindible para hacer un trabajo superior.

2º.- Gobernar la mente concreta hasta tal punto que solo se use para lo necesario en el mundo físico y de manera consciente ya que así se manifiesta su aspecto abstracto y el Yo superior a través de él.

3º.- Abrir un canal (intuición e inspiración) que comunique los mundos superiores con la mente para ser instrumentos de Dios en la tierra y para recibir instrucciones.

4º.- Elevar la vibración de los vehículos inferiores para que sean verdaderas herramientas del Alma; esto es: Un cuerpo físico sano; un cuerpo de deseos cuyos deseos y sentimientos estén en armonía con la Obra Divina; y una mente controlada para que no piense por sí misma ni pierda el tiempo en críticas, enjuiciamientos ni en hechos pasados o futuros innecesarios.

5º.- Vivir todo el tiempo en lo interno, conscientes en cada aquí y ahora para actuar como conciencia y en lugar del Yo superior, consiguiendo así vivir en lo superior pero trabajando en este mundo irreal.

6º.- Trabajar en medio del tumulto del mundo y del ruido de la mente hasta alcanzar cada vez mayor iluminación gracias al servicio amoroso que se pueda hacer allá donde nos encontremos.

Francisco Nieto

lunes, 17 de diciembre de 2012

EL ASPIRANTE ESPIRITUAL Y SU OBRA (I)






Quien en la presente vida ha encontrado alguna escuela preparatoria o ha descubierto algún motivo que le ha hecho reflexionar hasta el punto de comenzar y tomar en serio el camino de espiritualidad que lleva a la iniciación o, al menos, a un cambio de vida, se ha podido dar cuenta de que si no se sacrifica y no se tiene persistencia poco desarrollo se puede alcanzar. La mayoría de los aspirantes espirituales que deciden tomar la iniciativa comienzan con mucha fuerza e ilusión y están pendientes de sus acciones y expresiones para no hacer el mal, pero al cabo de un tiempo, gran parte de ellos lo dejan con el falso pretexto de no tener tiempo o de que tienen muchos problemas que les afectan a su estado mental y emocional. Sea una cosa o sea otra es falso porque el desarrollo espiritual no puede impedir (más bien lo contrario) que se cumpla con los deberes terrenales ya que éste es una actitud del hombre hacia la vida, y si esta actitud es positiva nada puede perjudicar. Uno de los mayores errores está en el hecho de separar lo terrestre de lo espiritual porque cuando uno se centra en los quehaceres y problemas y se olvida de lo interno y espiritual, es cuando se crean dos bandos aparentando ser uno real (en este caso el terrenal) y otro irreal o poco atractivo. El espíritu es la vida y lo terrenal tiene que ver con la forma, por tanto, todo lo que somos y hagamos debería ser expresión de la vida del Espíritu.


Cuanto más nos hagamos conscientes de nuestros actos, de lo que sentimos y de lo que pensamos, más capaces seremos de actuar desde la posición del Alma hacia lo terrenal, por muy pesada o aburrida que sea una tarea se puede hacer con buenos sentimientos, deseos y pensamientos. El mundo es la expresión de la conciencia, de la vida y de la mente de Dios y nosotros, como partes dinámicas en este mundo terrenal, deberíamos considerarnos Sus Manos colaboradoras en el Plan Divino que Él tiene para nosotros. Cualquier persona, sea cual sea su profesión o sus quehaceres diarios, puede hacerlos con amor y consciencia. Consciencia porque uno de los mayores adelantos espirituales viene del hecho de observarse a sí mismo como algo aparte y por encima de sus cuerpos incluyendo la mente, así se analizará y corregirá; y con amor porque siempre debe tener la intención de hacer todo como si fuera para Dios. Es decir, se trata de ver la vida divina (la raíz de todo lo creado) en todo lo que nos rodea para respetarla, cuidarla y desarrollarla. Si no escuchamos y vemos la obra de Dios en todo lo manifestado y en nosotros mismos es porque estamos sordos y ciegos pero no será porque algo material lo impida. Esa sordera y ceguera está en nosotros por habernos olvidado de que Dios está en todas partes y por no recordarnos a nosotros mismos como un Espíritu creado por Dios situado por encima de las actitudes, sentimientos, emociones, etc.


Cada persona renace en el lugar y en las circunstancias adecuadas para su desarrollo moral, físico, mental y espiritual como efecto de lo que ha sido y hecho en sus anteriores vidas. Dios no castiga ni sus agentes administradores del karma tampoco le ponen piedras para que tropiece si no se las merece. Los problemas de cada uno han sido creados por ellos mismos y tienen la parte positiva de que su solución será una experiencia que aumentará su desarrollo. Los deseos inalcanzables causan sufrimientos porque su creador los tiene y porque quizás le falte conformismo o humildad. Las discusiones o enfrentamientos surgen por no controlar nuestra impulsividad, nuestras palabras o nuestros resentimiento entre otros. Los problemas, lo que nos disgusta o lo que nos aflige, por tanto, tienen su origen en nosotros, principalmente, por no analizarnos y poner manos a la obra para corregir nuestros propios defectos a la vez que llevamos a la práctica nuestros más elevados ideales con todas nuestras mejores intenciones y deseos.


Precisamente todo lo que nos rodea y nos ocurre es así para atraer nuestra atención con tal de que utilicemos el discernimiento y hagamos de ese objeto u hecho una buena obra. El problema surge cuando nada nos atrae como oportunidad espiritual o cuando solo tenemos deseos y pensamientos egoístas y materialistas que nos hacen olvidar la vida divina que existe en todo. Entonces es cuando es necesario buscar algo nuevo que estimule el aspecto espiritual interno, nuestra voluntad y nuestros deseos de superación. Lo que nos rodea y las circunstancias se tienen que convertir en oportunidades de desarrollo porque, en todo hay un motivo para la acción y esa acción hay que cumplirla desde el punto de vista del deber y no de la recompensa material o personal. La persona que solo piensa en acumular riqueza y cosas materiales termina siendo dominado por ese deseo y obsesionado por esa clase de pensamientos.


Una persona así esclaviza su vida y su cuerpo con tal de conseguir más, su mente es poderosa sobre todos sus asuntos porque se concentra en ellos y sabe discernir con tal de aprovechar una oportunidad y ganancia. Cuando se acaban los ingresos de un sitio busca la manera de obtener ganancias de otro y persiste y no deja de intentarlo si hay problemas, fortaleciendo así también su voluntad. Ahora surge la pregunta: ¿Por qué no hace eso mismo respecto al trabajo espiritual y sobre sí mismo? Es más ¿Para qué sirve todo eso? Una persona así no tarda en darse cuenta que lo material no le quita el sufrimiento ni las tristezas que por otras cosas tiene, no le aporta felicidad ni satisface ese “algo” que de vez en cuando le pide otra clase de alimento que no sea material. Por tanto, todo por lo que lucha una persona así termina siendo una carga para ella, y es esa carga creada por ella misma (problema) la que le tiene que hacer consciente de la belleza de la vida, del orden divino y del valor del servicio amoroso y desinteresado a los demás.


Es necesario, pues, para todo aquel que aspira a la vida superior y a ser colaborador en la Obra de Dios que busque un motivo de realización en todo lo que le rodea y en sí mismo. Lo positivo, la luz, se encuentra en todas partes y cuando uno penetra en la luz desaparece la obscuridad que hasta entonces le mantenía ciego. El hecho de sentir deseos de desarrollo espiritual ya es motivo suficiente como para buscar esa luz; es más, quien lea estas líneas es porque algo en su interior le quiere hacer ver que hay una vida superior que alcanzar. El sendero de espiritualidad transciende lo miserable y vulgar para apreciar lo verdaderamente importante, esto es hacer todo con amor y con espíritu de servicio a Dios y a los demás. De esta forma se aclaran las dudas, los prejuicios, las falsas creencias, el sufrimiento y la falsa visión del mundo. Este sendero lleva a comprender que cada uno es el que ara la tierra y siembra lo que, al cabo de un tiempo, será su cosecha; que cada uno de nosotros somos creadores del bien o de mal en pensamiento, palabra y obra; que solo nosotros tenemos la libertad y el libre albedrío de colaborar o no con la Obra de Dios; y que solo nosotros y con lo mejor voluntad (sin culpar a nadie de nada) debemos hacer frente a las circunstancias y consecuencias.

Francisco Nieto