jueves, 25 de marzo de 2010

EL BIEN Y EL MAL, LA ETERNA LUCHA EN EL CORAZÓN


Cada grado evolutivo y cada estado de conciencia necesita unas normas de ética y moral de tal manera que, para quien las cumple, hacen pensar que esa persona está caminando en el sendero del bien, sin embargo, las Leyes Divinas o superiores, son imprescindibles para que las personas tomen conciencia de que, lo que para unos es caminar sobre el bien para otros es estar todavía atrasados. Así, las especies y reinos se causan mal entre ellos mismos (la planta que necesita de otra para sobrevivir o el animal que mata a otro para alimentarse) pero ese mal no tiene el mismo efecto que cuando un hombre mata a otro en defensa propia ante la ley kármica. Así es que, cuando el hombre deje de hacer mal gracias al cumplimiento de las Leyes Divinas cambiaremos el concepto de la evolución y de la conciencia. Esto nos llevará a evolucionar más rápidamente puesto que no es lo mismo evolucionar haciendo el mal y sufriendo sus consecuencias que actuando solamente sobre el sendero del bien.


Lo cierto es que, gracias a la caída en el mal, la humanidad es lo que es en su sentido más positivo porque, cuando el hombre hace mal y la ley le trae sus consecuencias, aprende que ese no es el camino correcto. El Maestro de Sabiduría, el iniciado, el sabio o el santo se han desarrollado sobre una base donde ha estado muy presente el mal, en realidad, todos nosotros estamos evolucionando a través de malos deseos y sentimientos (odio, lujuria, envidia…) a la vez que nos esforzamos por desarrollar otros buenos (amor, servicio, solidaridad…) Todas estas etapas son necesarias para que el hombre conozca lo que es el mal y sus efectos y así poder dirigirse hacia el sendero del bien, y para eso tiene las leyes éticas y morales de la Tierra más las que aplican las Jerarquías que dirigen y guían a la humanidad. Cuando más nos acercamos a esas normas y leyes más nos damos cuenta de que, en cierto modo, son una limitación para quien las ha superado o un ideal para el que aún no las percibe claramente, pero de una forma u otra, las normas y leyes están dentro de cada uno y solo tiene que dar tiempo y trabajar sobre el bien para que florezcan. Cada uno de nosotros somos un mundo y como tal tenemos nuestras propias normas potenciales de desarrollo que suelen estar representadas por la conciencia, la buena voluntad y el discernimiento; si aplicamos estos tres aspectos individuales a nuestras propias vidas, nos alejaremos cada vez más del mal.

En la Época Lemúrica, hace millones de años, cuando la humanidad no tenía aún el principio de lo que actualmente llamamos “razón” o mente, el hombre actuaba según su instinto. Esto significa que teníamos una conciencia similar a la de los animales y que, al no tener voluntad propia ni razón, no se nos podía culpar por el mal que hacíamos; de hecho, la ley del karma no actuaba con nosotros como lo hace hoy. Así es que, ¿Cuándo nace el mal en nosotros? La respuesta procede de dos aspectos diferentes: 1º.- A partir de que obtenemos la auto conciencia (la primera gran iniciación de la humanidad), y 2º.- Como consecuencia, según vamos descubriendo que los dioses (las jerarquías y Leyes Divinas) nos castigan o premian según actuemos a favor o en contra de dichas leyes. Esto es exactamente lo que ocurre con los niños puesto que cuando son menores no son responsables de lo que hacen y son inocentes porque desconocen las leyes penales.


Como podemos ver, es evidente que siempre hemos tenido el “mal” en nosotros, pero ese mal no puede ser tal en determinados sentidos. Si un animal mata a un hombre no es culpable ni se puede decir que sea malo, pero es que incluso si un caníbal o ser de una tribu salvaje sacrifica a otro ante sus dioses, para esa tribu tampoco es culpable de nada; sin embargo sí lo sería para nosotros por el hecho de estar más evolucionados. Por tanto, es el estado de conciencia y la propia evolución la que hace que nosotros conceptuemos algo como bueno o como malo. Sin embargo, como he dicho anteriormente, desde que somos autoconscientes de nuestros actos somos responsables de todo lo que hacemos ante las Leyes Divinas. Es más, somos responsables de nuestras creaciones, procedan del cuerpo que procedan, sean sentimientos, pensamientos, o actos y lo hagamos con voluntad y conciencia o sin ella. Así es que, el karma, la Ley de Consecuencia junto a la de Renacimiento son las dos principales leyes que no están enseñando a diferenciar e mal del bien y nos están guiando para que practiquemos solo el bien.


En la Época Atlante, la gran mayoría de la humanidad (nosotros mismos hace muchos renacimientos) se dejó dominar por el cuerpo de deseos, el gran tentador, o sea, nos dejábamos dominar por los deseos, sentimientos y pasiones más bajos que, al no haber desarrollado apenas la razón, nos llevaban a hacer el mal. Pero el principal motivo, de forma análoga a los animales, era la supervivencia, el egoísmo por lo material y el hecho de no querer adaptarnos o cumplir las leyes de aquel Dios. Desde el comienzo de la Época Aria hasta nuestros días, la humanidad ha desarrollado un elevado grado el discernimiento y aunque la gran mayoría no se deja dominar ya por aquellos malvados deseos, sentimientos y pasiones, lo cierto es que aún tiene el mal en su interior. La única diferencia es que la voz de la conciencia es más audible que en aquellas Épocas del pasado como resultado de todo el mal que hemos purgado después de cada muerte, pero, aun así, no la prestamos suficiente atención.


Actualmente, hay países que no les importa crear un conflicto o guerra con otros, hay otros donde se castiga con las peores penas (mutilaciones, muertes horrendas, violaciones y asesinatos de niños y niñas…) y se consienten, como una cosa normal, los abusos de los hombres sobre las mujeres y niñas y un sinfín de cosas más. Pero, principalmente occidente y otros países que se aproximan, intentan no solo no crear guerras sino también que otros no las creen. Esto es fruto del desarrollo de la conciencia y de la propia evolución de la humanidad que habita en los correspondientes continentes, sin embargo, todavía persiste el hecho de que en esos países más atrasados donde se cometen tantas atrocidades sigan viendo bien o normal esos hechos según su conciencia, cultura, religión, etc. Por consiguiente y aunque occidente intente dar ejemplo de que es mejor vivir en paz y preocuparse de la mejora social y no del egoísmo que lleva a hacer la guerra, esas personas siguen haciendo mal y serán las Leyes Divinas las encargadas de devolverles el mal que hacen para que lo sufran y su conciencia tome nota de lo que siente para que, así, no lo vuelvan a hacer.


Con estas explicaciones podemos extraer dos conclusiones: 1ª.- Que cuando la humanidad hacia mal por instinto e inconsciencia hace millones de años no tenía lucha interna puesto que su Yo superior estaba comenzando a desarrollarse; y 2ª.- Que actualmente sí hay una lucha interna entre el Yo superior o Ego y la personalidad, entre la mente y el cuerpo de deseos. Esta lucha, que algún día culminará como una lucha entre el Ángel de la Presencia y el Guardián del umbral, continuará durante muchos siglos o miles de años para la mayoría de la humanidad. Pero es necesario que se comprenda profundamente la situación del bien y del mal en cada persona para que cada uno comience a vencer la batalla y así, entre todos, podamos hacer que la humanidad evolucione más rápidamente. Decimos los aspirantes espirituales que no hay que tener prisa en la lucha por el control del cuerpo de deseos pero también decimos que no hay que hacer pausas. Los conflictos (sean de guerra, de familia, de vecinos o entre cualquier otras personas) tienen su origen en el mal que las personas tenemos dentro, por consiguiente, el único conflicto o guerra por la cual nos debemos preocupar es la que debe conseguir eliminar el mal de nuestra mente y de nuestros corazones.


Cuando en la Época Atlante la mente comenzaba a desarrollarse, se originó la guerra que debe llevar a que la razón y el discernimiento venzan los más bajos deseos y los peores sentimientos que albergamos en nuestro interior. Actualmente y puesto que la mente disfruta también de los placeres, del materialismo y de todo lo que nos rodea, la guerra implica un fortalecimiento de la voluntad para que controle y dirija la mente hacia unos grados más elevados de pensamiento y hacia unos ideales que hagan que utilicemos el mundo físico como algo necesario pero sin el más mínimo apego. Esto no lo puede hacer nadie por nosotros, el bien y el mal lo tenemos dentro pero también tenemos el libre albedrío y la voluntad que nos posibilita para decidir momento a momento si queremos hacer el bien o el mal. Solo nosotros hemos creado a Dios y al Diablo en nosotros mismos y, como el toxicómano ante la Ley de Consecuencia, solo nosotros podemos y debemos eliminar el mal. Así es que el hombre es la causa de toda guerra pero también lo es y debe ser de la paz, es decir, no podrá terminar con la guerra si antes no instaura la paz en su interior. Todos estamos dentro de conflictos de diversos grados de gravedad (unos más y otros menos), todos tenemos dudas a diario sobre si actuar buscando el bien y la paz o lo contrario pero, si solo actuáramos teniendo como base el bien y la paz, no existirían los conflictos y el mal. Utilicemos el discernimiento y la buena voluntad para saber elegir la decisión que aporte armonía y paz entre nosotros, de esta forma no solo ganaremos la guerra en nuestro interior sino que también sembraremos de paz los ambientes donde nos movamos y la atmósfera planetaria.

Francisco Nieto

lunes, 15 de marzo de 2010

EL DESTINO Y EL LIBRE ALBEDRÍO


ESTE ESCRITO ES PARTE DEL CAPÍTULO VIII DEL ÚLTIMO LIBRO DE FRANCISCO NIETO:

¿LA MUERTE? ¡NO EXISTE! todo es vida, desarrollo y conciencia


Antes de que el Ego, el Yo que utiliza el cuerpo mental para manifestarse a través del cerebro y del sistema nervioso, comenzara a utilizar su mente para lo que actualmente llamamos razonar, solo respondía a las vibraciones más lentas del mundo físico. Su falta de sensibilidad le impedía percibir algo de lo que hoy conocemos como moral, ideales elevados, intelectualidad, etc., por tanto solo actuaba de acuerdo a sus intereses más bajos, aunque naturales entonces. Pero más tarde, este pensador comenzó a darse cuenta, a través del uso de la mente, de que había algo superior que le inclinaba a actuar de una manera diferente y más positiva. Entonces se inició la lucha del Ego para poder gobernar a la personalidad y no fue de otra forma que utilizando la voluntad y el libre albedrío. Desde entonces, el cerebro, el sistema nervioso y, en definitiva, el hombre, trabaja con vibraciones más elevadas a través del pensamiento; es decir, se está haciendo a sí mismo un instrumento del Alma.
La voluntad y el pensamiento son los medios más poderosos que tiene actualmente el hombre para evolucionar y por tanto para crearse un buen o mal destino futuro. La voluntad y el libre albedrío siempre nos permiten elegir entre hacer el bien o el mal pero, como la voluntad se manifiesta a través de los diferentes cuerpos, hay varias opciones que tienen diferentes resultados. Ya sabemos que nuestro verdadero Yo, el Ego, funciona en las regiones superiores del Mundo del Pensamiento, o dicho de otra forma, está conectado a sus cuerpos desde una porción de materia de ese mundo que ha especializado en la periferia de su cuerpo mental. Allí recibe las impresiones del mundo externo gracias a los sentidos físicos que están íntimamente unidos al cuerpo etérico, a los que se unen los sentimientos y emociones que como respuesta emite el cuerpo de deseos y que, por último, se refleja todo en la mente.
La respuesta del Ego ante un impacto que procede del exterior es crear una conclusión o idea respecto al tema que corresponda. Esta idea se rodea de materia de la región concreta del Mundo del Pensamiento y, ya como un pensamiento forma, se manifiesta como sigue: Se comunica con el cuerpo de deseos para que emita un sentimiento como respuesta; a su vez, éste puede despertar interés en la persona, el cual puede ser de atracción o de rechazo. Cuando el sentimiento que ha despertado el interés es de atracción el pensamiento se envuelve con la materia del cuerpo de deseos que corresponda (según sea el sentimiento y el interés) y actúa sobre el cerebro etérico para activar los impulsos correspondientes sobre los centros cerebrales, el sistema nervioso y los músculos; así se ejecuta la acción como respuesta y queda grabada la imagen en el éter del cuerpo etérico.
Supongamos que el impacto que llega al Ego es la imagen de un animal herido que necesita ayuda, y supongamos también que el sentimiento, en este caso, despierta una actitud de repulsión. Los hechos suelen ser los siguientes: La voluntad unida al pensamiento lucha contra el cuerpo de deseos por no estar en sintonía, es decir, la conciencia o naturaleza superior lucha contra la inferior intentando cada una por su lado vencer a la otra. Si la voluntad y el pensamiento son fuertes llegarán a los centros cerebrales como en el caso de la atracción y se consumará la acción que la voluntad (el Ego) quería quedando grabada la lucha también en el éter reflector del cuerpo etérico uniéndose así a lo que llamamos memoria subconsciente. Si gana el cuerpo de deseos porque consigue agotar la vitalidad puesta en el pensamiento, entonces ganará la repulsión y la persona se marchará sin ayudar al animal herido. Naturalmente que este hecho también queda grabado como todo puesto que todas estas imágenes son necesarias para extraer la esencia de la vida en el estado post-morten.
Como podemos ver, cuando la voluntad se alía con la razón (mente) o lo que es lo mismo, cuando el Ego utiliza el discernimiento con la voluntad de progresar en Espíritu, terminan imponiéndose sobre el cuerpo de deseos que representa la naturaleza inferior del hombre. Cuando la mente no se deja dominar por los deseos y sentimientos negativos de este cuerpo, está facilitando la comunicación del Ego con la personalidad, está manifestando su propia naturaleza, y está haciendo que los impulsos del Espíritu sean oídos por el hombre. Está claro que la voluntad y el libre albedrío deben ser una sola herramienta y trabajar junto a la mente para vencer al cuerpo de deseos que es el que nos ata y no nos deja ser libres como deberíamos serlo. Es la única manera de que el hombre sea libre y sepa actuar con sabiduría en su vida cotidiana para que su próxima vida sea más prometedora. Cuando se actúa así vida tras vida nos deshacemos del aspecto inferior del cuerpo de deseos y nos unimos a nuestro verdadero Yo en su propio mundo.
No es muy común pero es necesario mencionarlo, si algo hay parecido a la aniquilación del Espíritu es precisamente cuando ocurre lo contrario de lo que se debería hacer tal y como se ha dicho en el párrafo anterior. Cuando la personalidad, el hombre, se deja dominar durante una o varias vidas por el, cada vez, más poderoso aspecto inferior del cuerpo de deseos, es decir, se va haciendo cada vez más “animal”, entonces puede llegar hasta el punto de perder su Alma. Esto es algo así como que el hombre actúa dominado por la lujuria, la pasión, y por los más bajos sentimientos y deseos, hasta que llega un punto en que la razón, apenas existente, se desconecta del Yo superior. Estos seres, aún dominados por el egoísmo más puro, por el deseo de poder, astutos y perversos, pueden reencarnar y hacer mucho mal hasta que se desintegran como personalidades.
Como podemos ver, es importante que el hombre se esfuerce en progresar en cada vida y para ello tiene la voluntad de esfuerzo y la razón que son las herramientas a utilizar cuando su libre albedrío cree oportuno. El hecho de aprender a utilizar el cuerpo como instrumento (trabajo, manualidades, etc.); la mente para estudiar e interesarse por la cultura y practicar el discernimiento; y el desarrollo de sentimientos de amor, fraternidad, compasión, altruismo, etc., son medios a nuestro alcance que favorecen el desarrollo del Alma y nos conceden cada vez más libertad. No olvidemos que cada persona renace con una serie de cualidades y defectos de los cuales debe utilizar las virtudes para crearse otras nuevas y, a la vez, eliminar los defectos aunque solo sea por inanición; es ahí donde mayor importancia tiene el libre albedrío y la voluntad.
Lo mismo que renacemos con toda una serie de virtudes y defectos, también lo hacemos con los aspectos negativos que nos pueden traer sufrimientos y disgustos y, por otro lado, con los medios que nos facilitarán cierto grado de gozo y felicidad. Pero ¿Cómo podemos utilizar la voluntad y el libre albedrío para obtener cada vez más felicidad y menos sufrimiento? Sabiendo que tenemos tres principales cuerpos para experimentar y evolucionar en la Tierra, debemos tener muy en consideración lo siguiente: Los efectos de los trabajos realizados por los diferentes cuerpos tienen unos efectos que progresan geométricamente según van desde el cuerpo físico hasta los ideales elevados de las regiones donde se encuentra el propio Ego. Esto quiere decir que un acto físico realizado con buena intención y más aún si sus efectos benefician al prójimo, tendrá una recompensa material en la próxima vida. Pero si una persona trae ideales elevados e inspiraciones, no solo puede progresar en sentido material sino que también tendrá éxitos y medios para solucionar los problemas más una serie de oportunidades para el desarrollo espiritual.
En el grado evolutivo en que se encuentra actualmente la humanidad trae más karma malo que bueno, es decir, más disgustos, problemas o limitaciones, que alegría, trabajos cómodos y libertad de acción. Esto procede del “Banco Universal” donde cada uno de nosotros tiene una cuenta con su correspondiente “debe” y “haber”. Las actuaciones positivas de nuestros cuerpos, más las aspiraciones, ideales, etc., aumentan nuestro saldo, mientras que lo contrario lo disminuye y nos trae problemas, disgustos y toda una serie de fuerzas que harán que estemos en determinadas circunstancias y con determinadas personas que no nos pondrán las cosas fáciles.
Cuando utilizamos el discernimiento antes de tomar decisiones; cuando nuestro egoísmo no perjudica a los demás como por lo general ocurre; cuando tenemos aspiraciones e ideas espirituales, devocionales y fraternales; y cuando controlamos la mente con la voluntad para no crear mal a nadie, estamos eliminando parte de esas deudas kármicas que tenemos en el Banco Universal como “debe”. Cuando nacemos no lo hacemos con todas esas fuerzas buenas y malas activas, siempre nacemos con algunas más virtudes o fuerzas positivas que negativas para que podamos aumentar nuestro saldo y porque, si fuera al contrario, las fuerzas o karma negativo nos podría vencer y llevarnos al desastre. Así es que, los Señores del Karma nos favorecen para que nuestra vida no sea tan dura y nos dan la oportunidad de mejorar por medio de nuevas oportunidades (causas) que, si sabemos utilizar la voluntad y el libre albedrío, nos facilitarán un mejor destino.
De todo lo anterior podemos deducir que si del karma total negativo traemos un 25% y del positivo un 30% más las oportunidades que nos ofrecen los Ángeles del Destino de mejorar nuestro desarrollo y aumentar el buen karma, tendremos muchas posibilidades de ir saldando nuestras deudas y aumentando nuestro saldo. Pero no hay que centrarse solamente en las posibilidades u oportunidades. Si cada sufrimiento, problema o limitación la convertimos en resignación, humildad, simpatías, etc. gracias a la rectificación de nuestro carácter por medio de la fuerza de voluntad y el sacrificio, engrandeceremos nuestro buen karma. Pero si hacemos lo contrario, no sólo aumentaremos el malo sino que agotaremos el bueno, lo que en la próxima vida se traducirá en sufrimiento y dolor. ¿No es ésta razón suficiente para conocernos a nosotros mismos, cambiar nuestro carácter y procurar no hacer mal a nadie en pensamiento, palabra y obra?
Por lo general y particularmente en occidente, no hay grandes variaciones en los resultados del karma de una vida respecto a otra, se suele mejorar algún grado pero siempre hay altibajos hasta que la persona encuentra el sendero de aceleración por medio de la devoción o del conocimiento oculto. Cuando el hombre comienza a intuir o conocer el Plan de Dios es cuando de verdad acelera su desarrollo espiritual gracias a su fuerza de voluntad y a su libre albedrío. Esta es la explicación al porqué hay un destino para cada persona, la cantidad de karma bueno o malo puesto por los Ángeles del Destino según sus deudas pendientes y según sus necesidades de desarrollo. Sus padres, hijos, profesión, sus amigos, las circunstancias, todo está previsto para que el resultado de la vida sea bueno y, sin embargo, nada de ello va a obligar a una persona a responder de determinada forma. Siempre somos libres y podremos elegir entre hacer el bien o hacer el mal, entre aumentar el karma bueno o saldo o aumentar el malo y crearnos más deudas. Por muy duro que sea el destino siempre tendremos a nuestro Ego intentando aconsejarnos para que desarrollemos nuevas virtudes y para que podamos crearnos un mejor destino.
El hombre no debe estar dominado por las personas ni por las circunstancias, pero tampoco debe dejar de utilizar su mente y su voluntad con la mejor intención. Aunque dos personas tengan un destino duro y similar siempre pueden ocurrir dos cosas: Primera, que uno de ellos decida luchar con fuerza, optimismo y sabiendo que él mismo puede cambiar muchos aspectos de su vida; y Segunda, que, el otro, desde el primer momento se rinda y piense que no merece la pena luchar porque así está escrito en sus destino. Dos mismos barcos pueden competir en una regata con las mismas ventajas y el mismo viento a favor pero llegará primero quien sea más hábil y tenga más experiencia. Luego entonces no podemos admitir que el hombre se vea manipulado y dirigido de allá para acá aún en contra de su voluntad, sino que es el hombre mismo quien, con su voluntad y libre albedrío puede cambiar su destino en muchos aspectos. Todos tenemos un Poder Interno que, bien utilizado, nos ayudará a cambiar muchas circunstancias de esta vida y otras muchas en la próxima, ese poder es la Voluntad trabajando sobre los ideales elevados y con la intención de espiritualizar el carácter.
Nuestro origen, como seres humanos, podría compararse a un diamante en bruto el cual, si se le aplica una pasada tras otra en la piedra de esmeril hasta permitir que la luz penetre en su interior, veremos el diamante en todo su esplendor y belleza. Si comprendemos que cada aplicación a la piedra es una vida en la que nos esforzamos en desarrollar la voluntad para colaborar en ese Esquema que Dios ha creado cuyo fin es hacernos a imagen y semejanza Suya, admitiremos que en cada vida estamos desarrollando nuevos aspectos que nos acercan a Él en conciencia y en espiritualidad. Si en cada vida nos esforzamos solo un poco y actuamos y tomamos las decisiones correctas, cada vez mostraremos y tendremos más posibilidades de forjarnos un destino donde, además de obtener bienestar y felicidad, obtendremos mayor dominio propio, más libertad de acción y mayor volumen en la Voz de la conciencia. Recordemos que:

1º.- Las aspiraciones, anhelos e ideales elevados de una vida se convierten en facultades y
habilidades en la próxima.

2º.- La voluntad se convierte en capacidad y poder.

3º.- La repetición de pensamiento en determinada línea o aspecto se convierte en tendencias
para la mente creadora.

4º.- La experiencia se convierte en conocimiento y éste en sabiduría.

5º.- Las ayudas materiales y el servicio a los demás serán nuevas oportunidades de seguir
haciéndolo en la próxima vida.

6º.- El servicio y ayuda de forma oral, literaria, moral, etc., traen mayor desarrollo intelectual y
espiritual.

7º.- Las oportunidades no aprovechadas y el no cumplir con nuestros deberes y
responsabilidades traerán problemas, limitaciones y aspiraciones frustradas.

Es aconsejable tener siempre presente que:

1º.- Nuestros hechos, respecto a los diferentes cuerpos son la base de nuestro futuro destino.

2º.- Que en lo que pensamos en eso nos convertimos.

3º.- Que los pensamientos son como semillas y se unen y refuerzan para hacer bien o mal en el
mundo.

4º.- Que podemos cambiar nuestra vida, carácter y destino cambiando nuestra forma de pensar,
sentir y actuar.

5º.- Que somos nosotros mismos quienes creamos nuestro mal destino cuando nos encerramos
y obsesionamos con lo negativo.

6º.- Que cuando actuamos consciente y voluntariamente para hacer el bien y la voluntad de
Dios estamos trabajando por nuestra propia liberación del renacimiento.

Así es que: “Solo nuestros propios hechos pueden entorpecer nuestra evolución y solo nuestra propia voluntad y libre albedrío puede atarnos al renacimiento.”

sábado, 13 de marzo de 2010

AMOR U ORACIÓN


(Artículo escrito y leído por mí mismo en el Centro Rosacruz de Madrid en 1987)

Quizás la palabra más difícil de definir sea AMOR y sin embargo meditando sobre ella se llega a sentir porque lo tenemos constantemente dentro de nosotros mismos aunque no lo manifestamos como deberíamos. Desde que estoy en el sendero del ocultismo me doy cada día más cuenta de que es un camino recto hacia el amor y hacia Dios porque después de satisfacer la mente se satisface el corazón, me doy cuenta de que simplemente con la repetición de estas enseñanzas sobre el cuerpo vital forman un hábito y éste un carácter
¿Qué carácter podemos formar con las enseñanzas rosacruces? de amor, pero no sólo podemos sacarlo de nuestro interior sino de todas partes porque, decimos en El Servicio del Templo de nuestra Fraternidad “Dios es amor, si estamos en Amor estamos en Dios y Dios en nosotros”. ¿Qué es estar en amor? Es pureza de conciencia, de vida y de corazón; es estar constantemente con el pensamiento en Dios, con una fuerte voluntad y sintiéndole con nosotros. Es difícil conseguir esto pero sabemos que el fracasado es el que no lo intenta una y otra vez. Decimos, “El amor es inagotable”, lo que significa que el amor no tiene límites ni en Dios ni en nosotros que somos sus hijos, podemos estar dando amor constantemente, Francisco de Asís lo practicaba así con toda la naturaleza, y Santa Teresa decía que Dios se encuentra incluso entre las cacerolas, es decir, se puede estar con Dios o dando amor en cualquier parte y hagamos lo que hagamos.
Una vez meditando sobre esto me puse a imaginar y me di cuenta de que desde el dar la mano a alguien, escribir una carta pero con sentimiento para que llegue al destinatario, al hablar con las personas, trabajando y cualquier otra cosa que hagamos en el mundo como crear formas de pensamiento de bondad, humildad, etc. que siempre llegan a despertar esos sentimientos en los demás, lo podemos hacer con amor. Así que el amor es inagotable y en nosotros tenemos una fuente de amor que no sabemos dónde ni cómo gastarlo.
No acaba aquí el amor u oración, hay, y siempre ha habido, oraciones como ayuda para el desarrollo del hombre y, por supuesto, esa ayuda dependerá del sentimiento que se ponga en ella ¿Qué oración deberíamos practicar, la de pedir? No, dentro de lo posible, porque ni los maestros usan sus poderes para ayudarse ellos mismos. Podemos pedir ayuda, pero ¿no es mejor conformarnos con nuestro destino que anteriormente hemos creado, elevarnos por el amor, y pedir solamente amor y medios para poder servir y ser útil en el Plan de Dios? Pienso que sí, Cristo-Jesús dijo: “Buscad el reino de Dios y todo lo demás e os dará por añadidura”. Tenemos oraciones maravillosas como son la Oración Rosacruz o la de San Francisco de Asís, donde pedimos ser instrumentos de paz y de servicio en la tierra, y otras muchas más, pero ¿Qué son las oraciones sino un medio de estar en contacto directo con Dios? y ¿Qué es esto sino amor? Por medio de la oración constante estamos unidos a Dios por amor, todos los santos han practicado esto desde siempre, sentirse envueltos de la Luz de Dios, sentir a Cristo como guía en su sendero, hacer todo lo que hagamos con amor.
La oración es estar atentos a las cosas de Dios, con un sentimiento amoroso a Dios y al prójimo, es acortar el camino entre nosotros y Él, es unirnos íntimamente a Él y Él a nosotros, es agradecer, es amar, es avivar la llama del amor en nuestro interior para que haya una unión perfecta. La oración nos lleva a Dios y Dios nos llena de amor para ser perfectos instrumentos aquí en la tierra.
Así vemos como por medio de la oración constante y el conocimiento de las enseñanzas ocultas tenemos la gran oportunidad de adelantar en el sendero. Hemos tenido un pequeño vislumbre de la Luz (cosa que otros no) Dejemos que nos alumbre, y junto con la voluntad y el sacrificio, esforcémonos por ser verdaderos sirvientes de Dios, fieles cooperadores de Cristo para ayudarle y liberarle de todos los sufrimientos que le causamos día a día. Hemos vista la cima de la montaña aún muy lejana y sabemos que el camino es muy duro y con muchos impedimentos que nos harán caer, pero esas caídas nos fortalecerán para llegar a esa meta, una vez allí y incluso desde ahora mismo, podemos ayudar a nuestros hermanos que no han visto ni esa pequeña Luz que hemos visto nosotros.
Podremos ser guías de nuestros hermanos y ayudarlos a cargar su cruz pero ahora debemos cargar con la nuestra hasta hacernos libres y fieles discípulos de Cristo. Cristo dijo que llegaríamos a ser como Él y mayores aún, comencémos a imitarle porque Cristo siempre estaba en oración y oración es amor y amor de Dios, y si estamos en Dios, Dios está en nosotros.

Francisco Nieto

martes, 2 de marzo de 2010

LA ORACIÓN, UNA AYUDA IMPRESCINDIBLE (yII)


Todos sabemos que hay infinidad de oraciones que no obtienen respuesta mientras que otras, aparentemente más materiales sí. Asociaciones religiosas, filantrópicas, comedores sociales, etc. obtienen respuestas mientras que otros que deambulan por la calle y que no tienen nada para comer no encuentran salida Esto ocurre, generalmente, porque unos practican la oración y con devoción piden a Dios para los demás, mientras que otros no piden o piden egoístamente o, quizás también, porque es karma de cada uno. Un problema de salud obtiene respuesta a la oración y petición de ayuda mientras que otro muere y deja viuda e hijos, es difícil saber cuando está actuando la Ley de Consecuencia y cuándo la voluntad y el libre albedrío. Podríamos dividir la oración en tres clases:

1ª.- Las materialistas y egoístas que piden que se satisfagan sus necesidades físicas e incluso su salud para poder disfrutarlas.
2ª.- Las que se pide ayuda para el desarrollo moral, intelectual y espiritual incluyendo el desarrollo de poderes, la protección contra el mal, etc.
3ª.- Las oraciones donde no se pide nada de lo anterior sino que solo se desea ayuda para no dejar de ser útil al prójimo, ayuda para no dejar de tener ese deseo de elevarse hacia Dios, o que no falte esa voluntad de hacer todo por amor a Dios.

Las oraciones materialistas, a su vez, se pueden dividir en varias clases, por ejemplo, las que hace el misionero que apenas tiene nada para cubrir las necesidades básicas de una tribu tercermundista o, por el contrario, el que pide para él teniendo cubiertas sus necesidades básicas. En el primer caso, la buena voluntad de servir y el amor intenso o deseo de protección hacia esos seres, crean una forma mental que atrae un elemental cuya vibración alcanza las regiones superiores del Mundo del Pensamiento. Pero estas oraciones no solo obtienen respuestas de las varias Jerarquías que habitan los mundos invisibles y que atienden esta clase de vibraciones tan elevadas, sino que también obtienen respuesta de las personas que captan esas formas mentales y que están en sintonía vibracional haciendo, como consecuencia, donaciones. El otro caso, es lógico que, por lo general, no obtenga respuesta, no solo porque no hay una voluntad de ayudar a otros sino que esta clase de personas no suelen tener nada “ahorrado” en el “Banco Universal” de los mundos espirituales. Alguien puede pensar que, según el ocultismo, crear pensamientos-deseos materiales y lanzarlos al Mundo del Pensamiento repetidamente traerán una respuesta, pero no es tan fácil. No solo se necesita concentración y deseo intenso sino que el deseo debe ser altruista y amoroso para los demás porque la respuesta no procede de la nada sino de unos seres inmensamente superiores a nosotros en desarrollo espiritual a los que no se les puede engañar. Por eso la oración sencilla y humilde de alguien que pide para dar de comer a los demás obtendrá más fácilmente respuesta que quien pide para él, y por eso también, obtendrá mayor respuesta el que pide y crea una forma mental llena de intenso amor al prójimo que el que pide superficialmente y sin apenas sentimiento por otra persona.
Estas normas se podrían aplicar a las diferentes clases de oración en sus muy diversas formas pero tampoco debemos olvidarnos del karma y de la epigénesis. Epigénesis es la acción original que una persona hace, una causa nueva que no tiene relación, por tanto, con otras acciones del pasado. Así es que, cuando una persona tiene en su vida la oportunidad de crear una causa nueva en vez de actuar por instinto, costumbre, norma, etc. y esa causa es una petición amorosa y altruista, es fácil que tenga respuesta. Pero las oraciones y peticiones materialistas, egoístas que piden sin haber dado, no pueden obtener nada porque esas personas mismas se han cerrado la puerta de antemano. La Ley de Consecuencia (Seres muy elevados que administran las Leyes Divinas) da a cada uno lo que se merece, así es que el que en el pasado fue injusto, egoísta y no se preocupó por nada ni por nadie, aunque rece con intenso deseo no será atendido hasta que pague sus deudas con el sufrimiento que le corresponde y que le haga tomar nota de lo que ocurre en su vida y en las circunstancias que le rodean. La ignorancia de las Leyes Divinas y de lo que ocurrió en anteriores vidas hace pensar a muchos que no existe Dios por el hecho de que sus oraciones y peticiones no son atendidas. Pero, si un hombre dejó morir a otros en el pasado o si una madre abandonó a una hija enferma en otra vida, es posible que ese hombre muera de hambre en otra vida por mucho que pida ayuda y esa madre pueda ver morir a una hija sin que reciba respuesta divina.
Otra cosa muy diferente es cuando las personas de buena voluntad piden ayuda desesperada para tomar una determinación, para resolver un conflicto y por cosas relacionadas con la moral y lo intelectual. La respuesta a las oraciones pueden venir incluso del mundo del Espíritu de Vida dependiendo de la clase que sea y de la intensidad y concentración que haya respecto a la voluntad y deseo amoroso, pero la respuesta a las oraciones de las que estamos hablando suelen venir de la región etérica (del mundo de los Ángeles) del mundo físico o como mucho del Mundo de Deseos (mundo de los Arcángeles) Tampoco hay que olvidar a los Auxiliares Invisibles, a los discípulos y a los iniciados que funcionan por estas regiones superiores dispuestos a auxiliar a estas personas que piden ayuda. Los verdaderos ocultistas saben que imponer algo a alguien en contra de su voluntad es magia negra, por tanto, sería un error pensar que estos seres fraternales y auxiliadores se dediquen a imponer sus soluciones en las mentes de las personas. Ellos simplemente responden a una petición dejando la respuesta en la conciencia cerebral o el consuelo y la paz por medio de sus vibraciones de amor y compasión. Entonces, como el que hace la oración está interiorizado y concentrado en pedir humildemente ayuda y en obtener una respuesta amorosa, la respuesta alcanza su conciencia sin ninguna dificultad. Esta es la clave para que la respuesta a este tipo de oraciones altruistas, morales e intelectuales tenga efecto. El que hace la oración debe interiorizarse y hacer la súplica como un verdadero hijo de Dios que pide a su padre. A la vez que se aísla en un estado de fe y de amorosa receptividad a lo superior; se puede percibir la respuesta de nuestro Yo superior o de estos amorosos seres.
Cuanto más elevada y espiritual sea una oración o petición dirigida a Dios y cuanto más intensidad haya en forma de voluntad y deseo de ayuda amorosa hacia otros, más fuerza tendrá para atravesar la atmósfera materialista que rodea la tierra y más fuerte se hará sentir en los mundos espirituales. Las jerarquías espirituales que guían y auxilian a la humanidad y nuestros propios Hermanos Mayores, están deseosos de que nosotros elevemos las vibraciones de nuestros cuerpos y nos hagamos colaboradores de Dios en la Tierra, pero también lo están de atender nuestras súplicas por los demás o las peticiones de Luz hacia nosotros mismos, pero eso no lo pueden hacer mientras no nos convirtamos en ese receptáculo espiritual al servicio de la humanidad. Cuando los aspirantes espirituales elevan sus peticiones de Luz, los Ángeles y nuestros hermanos acuden en su ayuda, y si su estado de conciencia es receptivo obtienen respuesta porque, a mayor intensidad en la oración y en la aspiración mayor amplitud de respuesta habrá. Es decir, cuanto más nos acercamos con buena voluntad y amoroso deseo a los propósitos de Dios, más inmersos estaremos en Su Luz y en Su Amor y más respuestas obtendremos en nuestras oraciones; pero cuanto más apartados y más materialistas somos menos posibilidades tendremos.
Las Jerarquías, las fuerzas divinas de Dios, están en todos los planos y no pueden desoír las oraciones de las que estamos hablando, así es que, cuando colaboramos con esas fuerzas, cuando nadamos a favor de la corriente y no en contra, es cuando somos uno con las Leyes Divinas y nos servimos de ellas a la vez que damos de lado a las terrestres. Pero lo mismo que nuestra súplicas y oraciones son atendidas por los Ángeles portadores de sabiduría, también tenemos a nuestra disposición a otros “seres” que cumplen a rajatabla lo que pedimos, estos son los elementales artificiales. Ya hemos hablado de las formas de pensamiento y cómo éstas llegan a donde o a quien sean dirigidas, pues bien esto es gracias a un elemental (ser que se crea de acuerdo a la vibración y al sentimiento que va unido a la forma de pensamiento) que utiliza esa forma de pensamiento como cuerpo para cumplir lo que el pensamiento representa. Por consiguiente, estos elementales pueden ayudar a traernos la respuesta a nuestra oración pero siempre dependerá, como hemos dicho, de la naturaleza que sea. Hay que tener en cuenta que, como está escrito en el Libro Sagrado, “En Dios vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser”. Lo que significa que podemos hacer millones de oraciones y peticiones a diario pero, al final, son las Jerarquías Divinas que administran las Leyes de Dios las que tomarán la decisión más adecuada según sea la oración. Pero tampoco olvidemos que Dios es Amor y que, al contrario de lo que muchos piensan, cuantos más elevados son los seres que habitan los mundo invisibles más sensibles a nuestras demandas y más fácil de afectar a Su conciencia. Está claro que la mejor manera de que nuestras oraciones sean atendidas es haciéndonos obreros de Dios, intermediarios entre nuestros hermanos más atrasados y Dios Mismo, al igual que los Ángeles son una especie de sistema nervioso en el cuerpo de Dios a través del cual hay receptividad y expresión.
Dice San Juan en su primera carta: “Dios es luz y en Él no hay oscuridad, si decimos que estamos en comunión con Él y estamos en tinieblas, mentimos, pero si caminamos en la luz como Él está en la luz tenemos comunión unos con otros” Esta claro que no se refiere a la luz del Sol sino a la Luz Divina, la que no percibimos con los ojos. Todos sabemos lo difícil que es estar en comunión con Dios puesto que estamos llenos de defectos, o lo que es lo mismo, andar en tinieblas, pero también está escrito que “Dios es amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en Él”, por tanto, de lo que se trata es de acercarnos a Dios, al amor divino que abarca a todos sin distinción y entonces estaremos en la Luz. Si practicamos la oración, la verdadera oración que nos lleva a hacer todo con amor y como si fuera para Dios, entonces encontraremos la respuesta directa del Padre en nosotros. Esta oración no implica solamente ponerse unos momentos diarios a rezar o a adorar a Dios, esta verdadera oración conlleva una actitud constante de santidad, de amor al prójimo, de considerar como verdaderos hermanos incluso a nuestros seres queridos más cercanos, de hacer todo con amor, de imitar a Cristo… esta es la oración más grande y más profunda que el hombre debe hacer si de verdad quiere recibir la Gracia del Espíritu de Dios. Sabemos lo difícil que es llevar esta clase de oración a la práctica porque debemos cumplir con nuestras obligaciones y responsabilidades a diario, pero si estamos pendientes de nosotros mismos y con la voluntad puesta en Dios, dirigiremos una y otra vez la mente en esa misma dirección y no tardaremos en darnos cuenta de que una maravillosa transformación se está produciendo en nuestro interior, entonces comenzaremos a vislumbrar la Luz interna que hasta ahora no habíamos percibido.
La oración-contemplación mística es aquella en la que intentamos elevarnos por la devoción a los reinos del Padre para encontrarnos cara a cara con Él. Para hacer esta oración se necesita silencio, silencio material sí, pero también silencio en sentido de que no se necesitan palabras, ni pensamientos concentrados, ni imágenes visualizadas, etc. Es una oración en la calma mental donde solo se manifiesta un “deseo” de vivir en Dios, una devoción incontenible y un sentimiento de amor que abarca a toda la humanidad. Así, imbuidos por la palabra “Padre” comprendemos el significado de la frase “Dios es mi pastor, nada me falta” y es que buscando el Reino de Dios y Su justicia de nada tenemos que preocuparnos. Esta contemplación silenciosa con la mirada fija en nuestro Padre, llenos de devoción y amor como el perro que contempla fiel y amorosamente a su amo, es el motivo que nos debe llevar a servir a la humanidad.
Entre la oración altruista y fraternal por los demás y esta última hay un cambio en las intenciones puesto que pasamos de no pedir nada para nosotros a buscar la manera de acercarnos a Dios para estar en Su Luz y alumbrar el camino a nuestros hermanos. Esta actitud pasa por la meditación, contemplación y la adoración. Con la meditación concentramos la mente en los asuntos de Dios aislando a la personalidad, lo que nos lleva a la contemplación y después a la adoración, y esto a su vez, facilita el acercamiento del hombre a su propio Espíritu y a Dios. Si el hombre se convierte en lo que piensa, debemos concentrar la mente en Dios, meditar en Dios, adorar a Dios y contemplarle en todo lo que nos rodea. Esta es también la manera de dar forma a la mente para que se eleve a las regiones superiores del Mundo del Pensamiento y al Mundo del Espíritu de Vida para que su actitud sea siempre una oración; esto facilita la conexión con nuestro Yo superior y nos causa una sensación de plena libertad. Si la oración nos hace ver la Luz de Dios, esa Luz en nosotros hace que veamos a los demás con los ojos del amor, de la compasión y de la fraternidad; hace que percibamos una fuerza interna que antes no teníamos y que ahora nos da seguridad, fe y confianza ante cualquier cosa que nos ocurra; y también hace que nos demos cuenta de que nada del mundo material atrae nuestra atención ni satisface nuestros sentidos excepto el anhelo de unirnos con Dios. En este sentido y con esta forma de orar, llegamos a la convicción de que ya no necesitamos pedir nada porque todo se nos dará por añadidura a su debido tiempo. En esa etapa, como hijos verdaderos de Dios, solo se desea servir, dar muestras de la grandeza del Amor de Dios y hacer Su voluntad.

Francisco Nieto

lunes, 22 de febrero de 2010

LA ORACIÓN, UNA AYUDA IMPRESCINDIBLE (I)


En los tiempos que vivimos, y muy posiblemente más en los países progresistas, cada vez se le da menos importancia a la oración, tiene que verse un país o una persona muy mal para que se acuerde de que existe la oración para suplicar ayuda a algo superior sin tener tampoco muy claro qué o quién es. Vivimos para el placer y buscamos más sensaciones de placer, nos cuesta salir de ese estado de conciencia incluso cuando nos vienen malos tiempos. Hacemos grandes esfuerzos por conseguir metas materiales temporales, pero tarde o temprano vienen los ajustes de las Leyes Divinas, y entonces nos sentimos perdidos, desilusionados y escépticos hasta que algo hace que nos preguntemos que si merece la pena seguir luchando.
Así lleva el hombre millones de años y aun viendo algún resplandor de luz, ha bajado sus ojos y ha seguido en la penumbra. Solo algunos grandes místicos, filósofos y ocultistas supieron seguir esa luz hasta comprender y experimentar ese nuevo estado de conciencia, es gracias a ellos que la humanidad ha dado grandes pasos en su evolución y aún así, muchos no quieren ver lo que impulsa a ese progreso interno del hombre. Estos hermanos adelantados de la humanidad se tuvieron que esforzar para conseguir esas alturas pero también se dieron cuenta de que lo que verdaderamente buscamos es la esencia de nosotros mismos. Así es que para vencer las flaquezas y comenzar a ver esa luz, que la mayoría ni siquiera busca, tenemos que tener voluntad y valor, pero si no hay convicción y fe no puede haber voluntad ni valor.
Hay que creer en algo superior para comprender que no hemos llegado donde estamos por casualidad, cuando creemos es cuando descubrimos nuevas sensaciones y nuevos placeres en la vida, en los demás, y en la naturaleza. Es en este estado cuando el nombre comienza su lucha contra sí mismo para deshacerse de todo lo que le rodea y que le confunde para experimentar y apreciar esos placeres que nacen de su interior. Entonces, cuando se deshace de los placeres terrenales y cuando expulsa de su conciencia todo lo que concierne a la personalidad, es cuando comienza a descubrir que hay una vida interna y un poder interno que le lleva a sacrificarse por algo que desconoce y sin embargo sabe que debe alcanzar.
Desde siempre, lo material ha sido manipulado y transformado por lo inmaterial y lo invisible ha hecho lo mismo respecto a lo visible en la naturaleza, por eso, el hombre debe imitar a lo invisible e inmaterial, debe convertirse en ello para poder eliminar a la personalidad que solo vive para el disfrute de sensaciones y placeres. El pasado nos demuestra que por muchos impedimentos y problemas que hayamos tenido y sufrido hemos salido gracias al coraje de la desesperación, del sufrimiento y de la voluntad, pero detrás de todo eso siempre ha habido un interés vivo o un motivo que nos ha hecho sacar fuerzas de adentro. Ese motivo es el que debemos buscar dentro de cada uno porque cuando se tiene claro cuál es y se experimenta como una nueva vida, es porque hemos encontrado la clave de nuestra existencia. El hombre ha estado trabajando siempre por ese motivo y no se ha dado cuenta de que, en realidad, la verdadera oración procede él en su intento para que el hombre suplique a Dios y a sus jerarquías y para que desarrolle la fe y la confianza en ellos.
Todo esfuerzo por suplicar a una fuerza superior alguna clase de ayuda es una oración, y eso es lo que el hombre ha estado haciendo desde durante millones de años, obteniendo respuestas, enseñanzas e incluso ejercicios y rituales para que produzcamos pensamientos y sentimientos elevados hasta que, por último, los más adelantados de entre nosotros nos dijeron que oráramos sin cesar. La intención de las Jerarquías superiores (ángeles, arcángeles…) al establecer la oración no fue otra que la de que el hombre aprendiera a conectar con los planos superiores, con lo invisible. Cada raza y cultura ha hecho siempre sus oraciones y rituales a sus dioses y a su manera, desde las más atroces o absurdas hasta las más humildes y devotas, desde las egoístas para acumular riquezas hasta las egoístas para que sean perdonados los pecados. Sin embargo, cuando el desarrollo de un individuo llega a determinado grado, utiliza la oración como medio de elevación ofreciéndose a sí mismo como un sacrificio para acercarse al Trono de Dios.
La oración es universal y se ha practicado siempre, en todas las razas y en todas las culturas, bien con temor y miedo o bien con devoción y adoración, pero siempre han ido dirigidas a un ser supremo normalmente llamado Dios. Es la propia chispa divina, nuestro divino ser el que, de alguna manera nos ha impulsado a acercarnos a Dios por medio de la oración. También utilizamos la confesión, la súplica, la adoración o la contemplación para intentar comunicarnos con Dios, pero es la oración la que con más frecuencia practicamos para pedir el sustento material o espiritual. En tiempos pasados se utilizaba la oración para ganar guerras, para obtener beneficios materiales y para otros muchos intereses personales, hoy la humanidad más evolucionada no suele pedir tanto para ella sino que también piensa en los que sufren, pasan hambre, etc., sin embargo, en un futuro la humanidad solo pedirá iluminación espiritual para ayudar al prójimo. La oración, junto a la alabanza y la adoración es la que nos debe poner en sintonía con Dios y una vez que recibamos Su gracia y reconozcamos Su bondad, estaremos preparados para ayudar a la humanidad en forma de oración.
Cuanto más evolucionamos más deberíamos utilizar la oración como si fuera el propio lenguaje y expresión del Espíritu porque esta es la manera de que el hombre eleve su conciencia hacia lo divino. Cuando la oración hace que el hombre se convierta en el yo verdadero, dueño de la voluntad y de la mente, reconoce la presencia de Dios en sí mismo y se da cuenta del poder de la verdadera oración. Concentrarse en unas palabras no es oración, ni aislarse de los ruidos, ni vestirse de determinada forma y rodearse de ciertos objetos, y mucho menos pedir cosas materiales, porque todas esas cosas y la mucha palabrería que se utiliza no suele tener respuesta. Sin embargo, cuando hay deseo de elevarse hacia lo divino, cuando se reza con fervor y devoción, cuando se cierran los sentidos a lo mundano y material, y cuando es una oración inegoísta y por los demás dejando la respuesta en la voluntad de Dios, entonces es cuando se puede esperar un contacto que haga descender las bendiciones del Padre.
Si analizamos profundamente el sentido y el efecto de la oración nos podemos dar cuenta de que cada acto es una oración ante la Ley de Consecuencia la que, en su momento, nos trae sus efectos. Desde este punto de vista y de acuerdo a nuestra acciones y pensamientos repetidos (aun siendo inconscientes de ello) y a la intensidad de nuestros deseos, tarde o temprano obtendremos lo que buscamos o pedimos, de ahí que muchas veces también nos vengan cosas que no nos gustan pero que las hemos deseado repetidamente durante un tiempo sin darnos cuenta de que no eran buenas. De una forma u otra, las Leyes Divinas nos traen lo que merecemos ya que, como la ley de la gravedad, por muy alto que lancemos una piedra terminará cayendo. Por ese motivo, la oración debería ser razonada voluntaria y conscientemente con la intención de beneficiar moral, intelectual y, mejor aún, espiritualmente.
Cuando la oración en pensamiento reúne los requisitos exigidos encontrará respuesta en los planos superiores y en las Jerarquías que ayudan y colaboran con el desarrollo de la humanidad. Si, además, hay palabras, se fortalecerá el pensamiento que, por otro lado, beneficiará a todo aquel que esté en sintonía con su vibración, pero el aspirante espiritual no se debe quedar solo en eso sino que debe entregarse en pensamiento, palabra y obra a Dios en su esfuerzo por ayudar a la humanidad. La oración materialista más practicada por el hombre es la búsqueda de poder, de fama y de riqueza, sin embargo, la verdadera oración, la que más acerca a Dios, es la entrega de uno mismo en beneficio de los demás. La propia evolución lleva a cada uno a una iglesia, secta, cultura o escuela, todas son válidas respecto a las oraciones que practiquen porque se adaptan al tipo de conciencia de cada cual, pero ninguna es perfecta en el tipo de oración que practican puesto que todas están manchadas con algo de egoísmo o materialismo, sin embargo, todos terminaremos practicando algún día la oración perfecta. La oración está unida y tiene su ser en el amor, pero no en el amor egoísta de pareja ni en el de padres y hermanos, sino en el amor del Alma que abraza a la humanidad como verdaderos hermanos en Cristo Cuando nuestra vida está basada en el Amor Universal y solo busca la riqueza de oportunidades para servir a los demás, el poder de elevar a la humanidad, y ninguna fama o, como mucho la que sierva para ser predicadores e imitadores de Cristo, podremos tener la seguridad de que hemos abierto un canal por medio del cual descenderá la respuesta, la vida y la Luz Divina hacia nosotros para que iluminemos espiritualmente a todo aquello que nos rodee.

Francisco Nieto

lunes, 15 de febrero de 2010

EL SIGNIFICADO DE LAS CASAS ASTROLÓGICAS (y V)


LOS ÁNGULOS CARDINALES

Las cuatro casas cardinales de cada horóscopo marcan cuatro puntos importantes en el desarrollo y evolución del nativo en la vida presente, estos son:

ASCENDENTE: Representa cómo es la persona físicamente, su capacidad y vitalidad, sus recursos o lo contrario, sus formas de manifestación y cómo hace frente a los acontecimientos; en general representa el concepto de la vida y la aceptación del entorno que cada persona tiene.


DESCENDENTE: Representa el comportamiento del nativo con los demás, si en sus relaciones con el público se adapta a los modelos sociales o no; en general indica cómo se comporta en su entorno y cómo le gustaría que fuesen los demás.


MEDIOCIELO: Es una actividad fruto de la realización y de la voluntad que nos hace aspirar al éxito y a la responsabilidad en lo que nos propongamos. Aquí proyectamos nuestra energía a través de la actividad con los demás para conseguir nuestras metas. Es el impulso de llegar a ser o de realizarse en determinado sentido.


FONDO DEL CIELO: Esta casa muestra cómo cada persona reacciona y asume sus problemas más íntimos. El subconsciente, la infancia y lo que suceda en ella, el hogar, la familia y su influencia en el nativo. Es la base de la personalidad y su conducta porque puede crear conflictos a lo largo de la vida, puede ser el impulso que guía a una persona en determinada forma de vida. También es la vejez.

También las agrupaciones de planetas en los signos que representan los elementos hay que tenerlos muy en consideración.


SIGNOS DE FUEGO: Personas apasionados. Casa I: Cerebro o mente nueva que se debe formar, sobre todo a través del cambio; el presente. V: El pasado; las cualidades mentales heredadas, el karma pasado. IX: Lo que ha de ser, introspección para el futuro, posibilidades de la mente superior.
SIGNOS DE TIERRA: Coléricos. Casa X: Fama, honor, reputación y bienestar físico. Casas VI y II: Llevan al renombre y a la fama; posesiones y riqueza: trabajo, alimentos y sirvientes.

SIGNOS DE AIRE: Nerviosos. Casa VII: Casa de la unión, percepción y refinamiento; es el triangulo de la intuición. XI: Razón. III: Memoria.


SIGNOS DE AGUA: Sentimentales. Naturaleza psíquica y emocional. Casa IV: hogar, infancia, sentimientos, recepción de sensaciones y experiencias psíquicas. (VIII: Tendencias generativas y regenerativas, fijación de sentimientos, influencia de otros. XII: Purificación de emociones, comprensión a través de los sentimientos, y la autodestrucción por el abuso de sentimientos personales.
Según cual sea el planeta y su relación con los ápices de estos triangulos, así será su influencia sobre esa casa e incluso sobre sus complementarias. Ejemplo: Saturno en IV: perjudica psíquicamente. Las casas de Tierra y Agua representan la personalidad y las de Fuego y Aire la individualidad.

CRUCES

CRUZ CARDINAL: Exteriorizan. (Yo y mi situación, actividad, etc.)

ARIES, CASA I: Es la base de la personalidad, del temperamento, las tendencias, instintos e impulsos. Es el yo soy dirigiéndose a una determinada meta en la sociedad. Por lo tanto, también indica lo que quiere ser y sus posibilidades para alcanzarlo. Entusiasmo y energía.


CÁNCER CASA IV: Es la educación de las tendencias e impulsos de la I casa. La base familiar (costumbres y cultura) para que pueda desarrollarse la personalidad y conservar sus orígenes como grupo. Por último, también canaliza y define los sentimientos de amor hacia su entorno. Niveles emocionales y cimientos de la personalidad.


LIBRA CASA VII: Aquí el individuo practica con la sociedad todo lo aprendido desde al infancia, funde su yo con su entorno y comparte su conocimiento, sentimientos y bienes materiales porque sabe que si no lo hace no alcanzará su meta. El individuo busca la mejora social dentro de su entorno basándose en su propia personalidad pero buscando un resultado positivo para él y para los demás. Relaciones en general e íntimas.


CAPRICORNIO CASA X: Es la casa de la integración social después de haber adquirido cierto equilibrio personal y profesional. Aquí se utiliza la profesionalidad y la personalidad desarrollada para enseñar y ayudar a la formación de un mundo mejor. Debe utilizar todo lo que ha conseguido ser, en el servicio a los demás. Metas materiales y objetivas a través de la carrera, profesión y similares.

CRUZ FIJA: Sentimientos, instintos y emociones (proyección de mi personalidad y mis experiencias, cualidades estables y propósito firme)

TAURO CASA II: Aquí el individuo aprende a controlar sus impulsos, instintos y costumbres para continuar aprendiendo a conservar sus bienes materiales. Aquí se asimila las experiencias que forman la personalidad y descubre el placer de la vida en las cosas elementales que le rodean. Metas materiales y objetivas con interes de acumular.


LEO CASA V: Después de conocer el placer de la II, en esta casa intentamos crecer por medio de nuestras creaciones. Aquí se comparten las creaciones con los demás, pero también se comparten los sentimientos de amor, las ilusiones, ideales, proyectos y la necesidad de crear. Entusiasmo y energía en el disfrute personal.


ESCORPIO CASA VIII: Aquí se consolida la relación de la casa V y se descubre el sexo para que la relación sea más sólida e íntima. Si en la II retenemos el impulso o instinto de posesión, en la V lo liberamos por medio de la creatividad, y en la VIII lo sublimamos a través de las relaciones íntimas. Emociones internas relacionadas con la muerte de lo personal y el renacimiento de lo espiritual.


ACUARIO CASA XI: En esta casa se valora la amistad y se reconoce que nuestras obras no valen nada si no son aceptadas por los demás; todo debe ser compatido para sentirnos verdaderamente útiles. Relaciones sociales con amigos y organizaciones.

CRUZ COMÚN: El pensamiento y su forma de manifestarse. (La realización como fruto del desarrollo; es la expresión mental, las condiciones y las comunicaciones de ideas y aptitudes para entenderse con las personas.)

GÉMINIS CASAIII: Primeras relaciones y contactos sociales (colegio) son los primeros pasos para aprender a pensar, a desenvolvernos y a comunicarnos por nosotros mismos. Relaciones sociales con parientes y vecinos.


VIRGO CASA VI: Aquí ponemos en práctica todo lo aprendido en la III y aprendemos a ser responsables por medio del aprendizaje en la formación profesional, las artes y de todo lo que hacemos; también aprendemos cuáles son nuestras obligaciones, el servicio y el esfuerzo para adquirir un puesto en la sociedad. Nos sentimos útiles en la sociedad. Metas materiales y objetivas que se pueden obtener por medio de las aptitudes para el trabajo personal

SAGITARIO CASA IX: Si en la VI nos responsabilizamos del deber de trabajar y servir, aquí perfeccionamos los conocimientos con la práctica y nos hacemos maestros; creamos una visión de futuro basada en nuestros ideales elevados y reflexionamos profundamente nuestras ideas y posibilidades. Entusiasmo y energía para elevarnos en sentido espiritual.

PISCIS CASA XII: Una vez aprendidas y perfeccionadas las tendencias profesionales y personales, buscamos el desarrollo espiritual por medio del trabajo interno o ayudando a los demás. Emociones internas realcionadas con el subconsciente y con las deudas kármicas.

Resumiendo: III, aprendizaje y práctica. VI, perfeccionamiento y profundización de cualquier cosa que sea útil a la sociedad. IX, demostración y enseñanza de su perfeccionamiento y conocimientos. XII, parte interna del que dedica su vida a un fin social con sacrificio y devoción

CASAS OPUESTAS

Las Casas opustas son complementarias y según el signo, planetas y aspectos, estos se resaltan o se mitigan.


I y VII: Cómo se domina la persona. Es la autocrítica que hace el yo desde la casa VII, es la opinión que tienen sobre él mismo. Esto invita a la superación de uno mismo y al esfuerzo para el desarrollo. También es: cómo nos ven los demás.
II y VIII: Su cuerpo, tendencias e impulsos. Representan las tendencias, costumbres, ideas fijas y hábitos. Todo esto se puede transformar para crear una nueva conducta.
III y IX: Cómo utiliza su mente. Estas casas de la razón y de las ideas, representan la comprensión y el conocimiento de lo más elevado, es la receptividad de nuestro entorno en el ámbito mental. Es el desarrollo de la mente. Hacia lo espiritual.
IV y X: Psicología, complejos y traumas. Indican la maduración del individuo hacia sus metas, cómo influye la voluntad y la familia en sus propósitos. La IV anhela, la X consigue, aunque a veces haya descrédito.
V y XI: Espiritualidad y sentimientos que guían a la persona. Aquí están los sentimientos y emociones personales (V) y colectivos (XI) Representan el intercambio de ideas, proyectos y sentimientos con los demás, lo que da una persona y lo que puede recibir. Son las creaciones individuales para compartirlas con el prójimo, su generosidad o egoísmo.
VI y XII: Enfermedades y problemas graves. Aquí asimilamos el fruto de las experiencias en las otras casas. La XII bien aspectada es la elevación de la conciencia hacia lo espiritual como fruto del conocimiento. La VI es el servicio y aprendizaje que nos lleva a la XII.

DIVISIÓN DE LAS CASAS

ANGULARES: I-IV-VII-X. Son las casas de mayor influencia ya que se refieren a la actividad del individuo, a los acontecimientos más importantes, y a las influencias dominantes en el carácter, el destino y el entorno. I. Gobierna nuestra propia persona y su opuesta rige a aquél que está más cercano y es más querido por nosotros. La IV rige las condiciones del hogar y la opuesta el estado social y la comunidad en que vivimos. Todo unido es la esfera de actividad de nuestra vida. Las casas I y X son las más importantes y activas, y lo que signifiquen los planetas en ellas, deben expresarse en la vida de alguna manera inevitablemente. La VII es casi tan importante como la I y la X, pero en este caso no tiene tanto dominio sobre la persona porque la experiencia es a través de los demás, digamos que aquí no tiene la misma fuerza la influencia del Yo. La IV ni es individual ni es personal porque en el alma joven indica falta de fuerza para romper los lazos, y en las almas avanzadas, la sumisión voluntaria a las necesidades de los demás. En general estos cuatro ángulos muestran las actividades del Yo hacia el exterior y que afectan al no-yo, muestran las cosas que han de expresarse y las actividades en general.

SUCEDENTES: II-V-VIII-XI. Indica los bienes materiales y morales del individuo. La II es el estado financiero sobre lo que hemos adquirido con nuestro esfuerzo y la opuesta, los legados que podemos recibir de otros. La V nuestros hijos que son parte legítima de nuestras rentas y la contraria los hijos de nuestro cerebro, es decir, deseos, esperanzas y aspiraciones; estas dos últimas indican el modo en que gastaremos nuestras rentas. Se relacionan con el deseo, los sentimientos y emociones, no son tan expresivas, activas y cambiantes como las angulares; todo lo que representen es más difícil de cambiar y superar, pero lo ya obtenido también es más difícil que se pierda. La VIII y XI son más abiertas, menos conservadoras y tienen más deseo de exteriorización.

CADENTES: III-VI-IX-XII. Representan el pensamiento y el trabajo del individuo. La VI es la del servicio voluntario y la contraria el modo en que nosotros podemos estar obligados a trabajar sin remuneración alguna. La VI. Implica también el estado de nuestra salud y la XII si es necesario tratamiento o estancia en hospital; La III y IX indican si nuestra vida y trabajo estará confinado a un solo lugar o cambiaremos de residencia. Son mentales, la razón se pone por encima de la acción y de los sentimientos. Indican el estado de la mente y su capacidad de respuesta pero carecen de iniciativa. Las más mentales son la III y la IX, porque la VI y XII indican el trabajo realizado con los demás de manera silenciosa sin ambición y de manera reservada.
Las casas Angulares indican: Rapidez de movimiento, cambio, inquietud, separación, individualización; las sucedentes indican fijeza, obstinación, lentitud, egocentrismo, tenacidad y constancia. Las Cadentes indican Adaptación, equilibrio, orden y razonamiento.
Resumiendo: Las Angulares causan actividad; las Sucedentes causan estabilidad y las Cadentes causan adaptabilidad

PERSONALES: (Fuego) I. La vida del hombre en sí mismo, el desarrollo de la personalidad, constitución del cuerpo físico; V. Los hijos, la educación, las cualidades de Amor de nuestra alma y la línea que debe seguir; IX. Nuestra vida en Dios, la evolución de las ideas superiores, lo que el espíritu puede aprender en su límite actual. Son las casas de la energía dinámica, del entusiasmo y de las motivaciones.

SOCIALES: (Aire) Son la III, VII, XI y se relacionan con la relación del nativo con sus hermanos, amigos, colaboradores, socios, cónyuge, etc. y su popularidad y sociabilidad; muestran la naturaleza de las relaciones con las diferentes almas que encontramos en nuestro destino. Son casas intelectuales y sociales, tanto en general como íntimamente.

MATERIALES: (Tierra) Son la II, VI, X y se relacionan con las posesiones y fortuna del individuo, sus necesidades, sus relaciones afectivas, su posición social y el medio de obtenerla además, la felicidad que se obtenga de ella. Son las casas que muestran nuestro interés material y objetivo.

OCULTAS: IV-VIII-XII. Son las casas que se relacionan con los signos de agua. Se relacionan con la vida interior, psíquica y emocional, sus aspiraciones secretas, las pruebas, las cosas fatales y dolorosas, tristezas, preocupaciones, cosas hereditarias, los lazos familiares y la pérdida de libertad y muerte. Son las casas psíquicas y subjetivas como base del desarrollo y del cumplimiento del karma de la personalidad.

FELICES: II-V-XI. Indica fortuna, placeres, amores, esperanzas y amigos.

INFELICES: VI-VIII-XII. Indica la enfermedad, muerte y pruebas de la vida.
Las casas indican lo que deseamos en los diferentes departamentos que rigen y indican las condiciones que necesitamos para esta vida; cuanto más grande es la casa más grande es la necesidad de aprender algo de ella.


LAS CASAS COMO NIVELES DE CONCIENCIA

I: El Yo, su psicología, complejos, temperamento y tendencias.
II: Necesidades primarias, instintos, impulso y reacciones.
III: Cómo se expresa y entiende el nativo con las personas.
IV: Los sentimientos que mostramos íntimamente con las personas y cosas que nos rodean.
V: Los sentimientos muy íntimos (hijos, amor) y las inclinaciones al arte.
VI:Enfermedades de las que no se tiene conocimiento.
VII: Búsqueda de alguien con quien compartir su relación.
VIII: Apercibimiento y control de sus instintos y reacciones físicas.
IX: Proyección de sus pensamientos y planes.
X: Consciencia de lo que puede conseguir en la sociedad y en el entorno.
XI: Consciencia de la importancia de su contribución y capacidad.
XII: Consciencia de sus aciertos y errores y del camino que sigue.


Francisco Nieto

domingo, 7 de febrero de 2010

EL SIGNIFICADO DE LAS CASAS ASTROLÓGICAS


Con este artículo terminamos la interpretación general de los cuadrantes, en los próximos veremos alguna otra interpretación de las Casas.

CUARTO CUADRANTE. “AUTOPERCEPCIÓN EXTERNA Representa la elevación a través de la experiencia y la adaptación a la sociedad; la elevación material y espiritual, la elección y la selección de nuestras metas e ideales. Corresponde al elemento Agua.

CASA x: Representa el esfuerzo y el éxito o fracaso que se puede alcanzar, la buena reputación como reconocimiento a nuestros esfuerzos, el logro, la carrera o éxito profesional; eventos de los negocios, es el triunfo de una vocación y la superación de uno mismo; la satisfacción propia; el reconocimiento y el respeto; personas que representan la autoridad. El poder potencial para obtener éxito, la acción en la sociedad para obtener buena reputación, su poder de enjuiciar y su autoridad, capacidad para los negocios, responsabilidades morales, la capacidad de organizar con trabajo y paciencia.
Dependiendo de los aspectos se puede hacer autoritario y dominante con los demás o bien optimista, confiado y seguros de sí mismo. Si Capricornio necesita el reconocimiento y el respeto de los demás, esta casa se relaciona con la posición social y nuestro éxito dentro de la comunidad; si Saturno muestra a nuestro ego social (lo que hemos conseguido y cómo nos interpretan), esta casa muestra las personas con autoridad, nuestra posición y los logros obtenidos. Muestra lo que esperamos lograr en la sociedad y que debemos usar para bien; aquí debemos desarrollar la autodisciplina, el propio control y el sentido de la responsabilidad.
Casa X Capricornio, Consciencia: Es la capacidad de ser consciente de lo que dice, hace y piensa. Es el pensamiento lógico, razonado y meditado que permite ver las limitaciones y oportunidades.
Tiene que ver con nuestras reacciones hacia la autoridad en todas sus formas incluido nuestro padre. La percepción que tenemos de la autoridad es tan importante como la clase de persona que sea el jefe; si esperamos que nuestro jefe sea de determinada forma actuaremos con arreglo a esa creencia del inconsciente, y al final ese jefe actuará de esa forma respecto a nosotros. La relación entre nuestras actitudes con la autoridad y las posibilidades de triunfo es muy íntima, si somos rebeldes o muy tímidos tendremos menos oportunidades de triunfar que el que sabe tratar con responsabilidad, respeto y confianza a las personas de autoridad. Nosotros mismos somos autoridad en algún sentido, si no nos sentimos a gusto con nosotros mismos, no conseguiremos el triunfo, al menos hasta que encontremos el motivo de la incomodidad.
La casa X muestra como funcionaremos en un puesto de autoridad (por ejemplo como padre: consciente o inconscientemente le imitamos con nuestros hijos y en ciertos puestos de autoridad. Algunas personas con Piscis o Neptuno en la casa X no intentan ser triunfadores porque sus metas no son de este mundo sino de naturaleza espiritual. Un estudio del Medio Cielo Casa X y sus aspectos nos pueden dar la respuesta a ¿Cuál es el significado último de la vida?
Para asegurar las posibilidades o no de éxito hay que ver: Clase de inteligencia (casa III) ideales de la infancia (IV), lucha o inercia del individuo (I), y los demás y los obstáculos (VII). La casa IV fomenta y ayuda a alcanzar el éxito de la X. Los planetas en X y sus aspectos indican cómo se esfuerza para alcanzar el éxito y cómo lo asumirá y reaccionará. Júpiter afligido: éxito mal aspectado, vanidad, orgullo. Saturno afligido: Ascenso lento, o a edad avanzada. Las casas que se relacionan con el éxito son: I (yo), III (estudio y aprendizaje), IV (la vocación), VI( el esfuerzo y el trabajo), la 7 (el yo y la sociedad), 9 (mi expresión y pensamiento)
Indicaciones para el éxito: casa II (economía y riqueza), casa VI: (trabajo), casa X: (éxito)

CASA XI: Es la casa de las afinidades, las ayudas, protecciones y enchufes. Representa a los amigos, los consejeros, entorno social en el que se mueve, las personas que ayudan al nativo dentro de su relación, la intimidad. Las esperanzas y proyectos, colaboraciones, popularidad entre amigos, la actitud hacia sus amistades, los hijastros, las asociaciones de tipo altruista y fraternal, la capacidad de trabajar en grupo, la experiencia que hace que nos unamos a la humanidad y donde nuestro ingenio también sirve para ayudarla. La casa XI causa un tipo de sentimientos altruistas libres e independientes, pero sinceros. También indica cómo trata a sus amigos, cómo comparte sus ideas y esperanzas, cómo se afirma el nativo en su entorno y el compañerismo; grupos sociales; metas o ambiciones que el nativo anhela.
Casa XI Acuario, Sensibilidad: Es el vivir y sentir las emociones y los sentimientos, la amistad.
Se relaciona con Acuario y entre las muchas cosas que rige destaca la amistad y los grupos, y ambos nos pueden ser muy útiles si los integramos bien en nuestras vidas; si ocurre lo contrario puede ser un freno para nuestro desarrollo y esperanzas ¿Cuántas vidas se han arruinado por mezclarse y tener amistad con gente equivocada? Cuando usamos la amistad correctamente puede ser una gran fuente de ayuda pero si no, puede ser destructiva. La XI casa es opuesta a la V y esto indica que debe haber un equilibrio entre ellas, la lección de esta casa es mantener una feliz relación en la necesidad humana de amistad y la necesidad de autodesarrollo y autoexpresión creadora. Los Acuario necesitan conocimientos y experiencias nuevas que les haga olvidar los conceptos antiguos, y la casa muestra los conocimientos e ideales nuevos que se pueden obtener a través de amigos y grupos sociales; si Urano indica el anhelo interno que desearía ser, esta casa se relaciona con sus metas espirituales internas que puede obtener a través de amigos y grupos. También es la casa de las metas que anhelamos, pero estas metas no las alcanzamos muchas veces por culpa de nuestros “amigos”.
El signo de la casa XI, de los planetas que hay en ella y de la posición de su regente son claves para entender nuestras necesidades y dificultades en el ámbito de grupos y amistades, lo mismo que respecto a ver qué fuerzas y ayuda podrán proporcionarnos. Muchas veces perdemos amistades por no aprender a usar los signos y planetas conectados con nuestra casa XI, la persona con Saturno en la XI puede sentirse triste, solitario y sin esperanzas de tener jamás buenos amigos mientras ande tras la amistad de la “Jet set” pero conseguirá fuerza y sabiduría cuando busque amigos y compañeros entre personas más serias y mayores. Plutón en la casa XI podría ser un solitario porque piensa que “no se puede confiar en nadie que esté cerca de uno”; esta persona puede ser demasiado posesiva o se dirijan a la gente con demasiada intensidad con la idea de imponérsele. El planeta y signo en la XI indican el tipo de amistad de cada individuo y el signo en particular, informa del tipo de amistad que prefiere el nativo.
La casa III comunica y conversa, la VII asocia y disfruta de la compañía, y la XI activa y formaliza los encuentros y la comunicación. El resultado de la relación social se aprecia en: Casa III: infancia; VII: los demás y XI: las personas que le rodean y con las que simpatiza. La casa XI y sus planetas indican el tipo de relaciones del nativo, ejemplo: Mercurio facilidad para establecer la amistad. Con Saturno: dificultades para hacer amistades y posiblemente poco duraderas. Con Urano: relaciones espontáneas, aunque pueden durar poco, puede haber un buen entendimiento.
CASA XII. Es la casa de las pruebas, de los fracasos, de los cautiverios y exilios. Representa la fatalidad, los problemas serios que nos causan tristezas, la pérdida de libertad por diferentes motivos, los crímenes, las traiciones, los enemigos secretos, los complots, la soledad, el exilio o huidas, el desapego de lo material, la renuncia al mundo físico para la evolución interna, el suicidio, el vicio, las instituciones para los desafortunados, el misticismo, la herencia psíquica del pasado y su resultado, el subconsciente que nos une al universo, la experiencia de Dios dentro de nosotros, la confusión consciente que nos hace perder el sentido de la realidad. Es la casa de la autodestrucción, de la frustración, de las limitaciones y del servicio amoroso para saldar deudas.
El signo de la XII y de todos los planetas que hay en ella pueden mostrarnos qué clase de emociones, necesidades y acontecimientos pasados estamos reprimiendo; el descubrimiento, el examen y la disolución de nuestra esclavitud a los secretos y pesares del pasado pueden liberarnos para que desarrolle el lado espiritual de la XII casa. Si Piscis es la fuerza interna, fe y amor que necesitamos desarrollar, esta casa se relaciona con la evolución del Ego a través del sufrimiento, del perdón, de la fe y del sacrificio; si Neptuno intenta disolver los hábitos y pautas negativas del pasado para encontrar el sendero de la espiritualidad, esta casa indica la necesidad de saldar nuestras deudas del pasado para comenzar una nueva vida. Es la casa de la expiación de las deudas del Ego y del servicio amoroso y desinteresado a los demás para su evolución espiritual; en esta casa se reflejan nuestras vidas pasadas, sean buenas o malas. También puede mostrar nuestro karma en sentido grupal.
Casa XII Piscis, Hábitos: Representa los hábitos y costumbres que reflejamos en la sociedad (espirituales, viciosos, excéntricos, etc.) Siembra un hábito y cosecharás un carácter.
Ejemplo de cómo la energía destructiva de la 12ª casa puede desviarse hacia el uso constructivo: Leo en el ASC. y el Sol en Leo en la XII casa (esto es una atadura) esto muestra una persona que quiere ser el centro de atención en todo momento, pero, este crucial Sol en Leo está en la XII y, por eso, de algún modo, esta persona aprendió que no es bueno querer tanta atención ¿Cómo satisface entonces esta persona este deseo intenso e inconsciente? Llamando la atención por medios autodestructivos (ejemplo: drogas, meterse en problemas graves y crisis dramáticas que requieren tratamiento físico y psíquico) Esta persona puede encontrar solución por medio de lo que representa positivamente la casa XII y hacerse un maestro en lo espiritual.
El signo y los planetas de la XII casa más la posición de su regente pueden mostrarnos cómo somos nuestro peor enemigo, por ejemplo: una persona con Leo en la XII casa, su ego puede ser su perdición. Sin embargo cuando se usa el lado positivo de la casa XII, obtenemos un gran poder, lo mismo que el Sol asciende e ilumina todo por donde pasa, así mismo, cuando hacemos brillar nuestra luz sobre lo oculto que hay en esta casa surgirá un nuevo despertar espiritual; quizás brille sobre elementos ocultos en el inconsciente o sobre enseñanzas espirituales ocultas o sobre personas encerradas que necesitan ayuda. En todo caso, el uso positivo de los planetas de la XII casa consiste en hacer brillar esa luz tanto para nosotros como para los demás.
La imaginación, los sueños e inspiraciones tienden a confundir la realidad con la fantasía. Aquí también se aprecian los traumas, fobias, complejos, temores y otros conflictos íntimos; la adicción a cualquier tipo de droga; la degeneración y el desinterés por sí mismo.
Lo representado por esta casa se suele vivir en sentido dramático porque sus experiencias negativas son perjudiciales (enfermedades, trastornos psíquicos, y internamientos prolongados) Es aconsejable trabajar positivamente con lo que representa la casa XII para no crearnos karmas maduros. Según los aspectos, puede indicar la soledad, el sacrificio y la abnegación por hacer algo por los demás, el aislamiento, la cárcel o el exilio; puede representar lo elevado y espiritual con lo que el nativo puede trabajar.

Francisco Nieto