viernes, 31 de mayo de 2013

PREPARÁNDONOS PARA EL ESTADO POST-MORTEN (I)



Cuanto más atrás en el tiempo y en la historia más podemos darnos cuenta de que el hombre ha creído que era el cuerpo físico, aún hoy todavía hay quien lo piensa, y de los que creen que somos algo más, pocos se ponen a meditar sobre ello. Al igual que ocurre con las tecnologías modernas que las usamos sin saber nada de cómo están construidas y cómo es posible que nos faciliten tanta información y comunicación, nos ocurre respecto a nuestro mecanismo interno, que es el que hace que nosotros (como yoes) podamos expresarnos de diferentes formas y ser receptores de lo que ocurre fuera y dentro de nuestros cuerpos. Somos un cuerpo físico que tiene vida, que tiene emociones y deseos, que piensa, y que tiene voluntad y libre albedrío. Pero todo eso, como ocurre con el mecanismo de un reloj, está compenetrado y relacionado entre sí:


1º.- Para que el yo pueda ser consciente en la Tierra.

2º.- Para que deje de serlo mientras duerme pero sí lo sea en los otros mundos.

3º.- Para asimilar el fruto de las experiencias después de la muerte.

4º.- Para demostrar que hay algo independiente de todo eso y que es el verdadero Yo o Alma.


Tenemos el mejor mecanismo (cuerpos) para cumplir las necesidades evolutivas que actualmente hay en la Tierra para el hombre, pero también es lo más perfecto para extraer el mayor beneficio después de la muerte y para volver a renacer. Para la mayoría de las personas, nosotros morimos cuando el cuerpo físico es abandonado por la vida. Pero para los verdaderos clarividentes no es así porque ellos saben que hay “algo” que hace que eso ocurra para que haya un tiempo de reposo o descanso físico antes de volver a renacer con tal de aprender de las experiencias como hacen los niños en cada día de clase cuando van al colegio.


Como todos los ocultistas sabemos, la materia del mundo físico tiene su uso particular en el hombre como vehículo para la expresión del Espíritu y para que pueda desarrollar sus posibilidades latentes en poderes dinámicos gracias a las experiencias y a los sentidos. La materia física se reagrupa para formar los cuerpos de los diferentes reinos pero es la vida que los anima la que hace una primera distinción entre el reino mineral y el vegetal haciendo que éste nazca, crezca, se desarrolle y muera; y esa “vida” que el hombre también tiene en forma de cuerpo se llama cuerpo “etérico” o vital. Sin embargo, observando a los animales podemos comprobar que tienen algo que los vegetales no tienen y ese algo son los deseos y emociones. Dichos deseos y emociones también se consideran en nosotros como otro cuerpo que nos iguala a los animales con la diferencia de que nosotros hemos evolucionado más que ellos y hemos adquirido la mente. Este cuerpo de deseos o emocional actúa como transmisor y receptor de los impulsos internos e impactos externos que sirven como aliciente para que el hombre actúe y para que tenga sentimientos respecto al placer o dolor, a la atracción y la repulsión, etc. Este cuerpo es imprescindible para que el hombre desee, sienta y pase a la acción en busca de sensaciones nuevas con tal de obtener experiencias que faciliten su desarrollo y que le impulsen a repetir las buenas o a rechazar las malas, a la vez que anhela y tiene aspiraciones más elevadas. Naturalmente que para hacer esto último el hombre se vale de algo que le diferencia de los animales, y ese algo es la mente, el cuerpo que nos hace humanos, que facilita la expresión del Alma y que en un futuro obtendrán los animales.


Si quisiéramos dividir el mundo físico en siete estados o grados de densidad de materia (lo que verdaderamente es) podríamos comenzar por los estados llamados sólido, líquido, y gaseoso. Pero todos sabemos que en la materia también hay otras divisiones como la célula, la molécula y el átomo, el cual está compuesto de materia-energía, o sea, de éteres. Los estudiantes de filosofía oculta sabemos que los cuatro cuerpos que utilizamos están compuestos de materia de cada uno de los mundos a los que pertenecen, por eso nuestro cuerpo físico está formado con materia física, el cuerpo etérico lo está de éteres (la materia más sutil del mundo físico) el cuerpo emocional o de deseos lo está de materia de deseos, y la mente está compuesta de materia todavía más sutil que pertenece al Mundo del Pensamiento. Pero, igual que la materia del mundo físico se divide en siete grados también lo hace la del Mundo de Deseos, y por tanto, nuestro cuerpo de deseos puede contener materia de deseos o emocional de cada una de las siete divisiones del Mundo de Deseos. Y esto es así hasta el punto de que el estado inferior de la materia sólida se relaciona con el inferior del Mundo de Deseos, significando esto que como este cuerpo es emocional, en ese nivel y grado de materia es donde se encuentran los deseos y emociones más groseras y animales en nosotros.


Lo mismo que las placas solares que dan luz a una casa dependen del Sol para facilitar esa luz, así la vida del hombre mortal depende del Alma que es el verdadero hombre o Ego. El hombre físico y sus sentidos son los medios que el Ego tiene para poder expresarse e intentar guiarnos, y para ello tiene una mente creadora a la cual se unen los deseos y emociones con tal de que sus ideas puedan llegar al cerebro y al sistema nervioso. Este mecanismo es el que sirve también para que, como ocurre por las noches, después de la muerte del cuerpo físico el hombre extraiga la quintaesencia de sus experiencias y se la ceda al Alma para así poder descansar y preparar un nuevo renacimiento. Lo cierto es que la verdadera vida y cuando más cerca estamos de la realidad, es cuando nos encontramos en esos otros mundos, ya que la conciencia que aquí tenemos es la más alejada del Alma. El mundo físico es el mundo donde experimentamos, y por ser como es se nos ha facilitado los cuerpos que tenemos con tal de que el resultado de las experiencias lleguen al Alma. Pero lo mismo que aquí abandonamos el cuerpo físico, así vamos abandonando los otros superiores según extraemos el beneficio de ellos, hasta que el Alma se queda desnuda pero en su verdadero y real mundo. Así, el Ego volverá a crear nuevos y más perfectos cuerpos en esos mundos sutiles para volver a aprisionarse en éste hasta que, renacimiento tras renacimiento, alcance la próxima meta de que el hombre sea consciente en esos mundos y ya no exista más la muerte para él.


Es importante que al lector le quede claro que él, como personalidad, no es el pensador ni el observador de sí mismo. El Ego o Alma es inmortal pero no es el hombre que cada noche se acuesta porque ese “ser” desaparece nada más dormirse, es más, si desapareciera también después de la muerte no podríamos decir que el Alma es inmortal. El yo con el que nos identificamos a través del cerebro y de los sentidos pero que está en la superficie de la conciencia no es inmortal; ni siquiera los sentimientos ni la mente pensante es el verdadero Yo o Ego. El Ego es el silencioso observador del comportamiento del hombre, y nosotros nos acercamos a él cuando, estando en el presente o ahora, (sin pensar en nada del pasado ni del futuro) observamos los sentimientos y a la mente de una forma consciente y voluntaria, no permitiendo que la mente piense por sí misma ni que el hombre se deje llevar por las emociones ni los deseos.

                                               Francisco Nieto


domingo, 19 de mayo de 2013

LA PERSONALIDAD (y IV)




Evidentemente que no es fácil, y más para los neófitos, pero con el paso de los años y si se persiste, se puede transformar este vehículo para hacerle digno del verdadero Ser. Uno de los primeros y más importantes pasos para purificarle es por medio de la propia observación del mismo, es decir, estar plenamente atento para ver qué, cómo y cuándo se expresa, evitando que exprese todo lo negativo y estimulando todo lo que esté de acuerdo con los más elevados deseos, anhelos y aspiraciones espirituales. Si, además, dedicamos algún tiempo cada día a relajarle por medio de la concentración de la mente en asuntos elevados para que se formen ideales y deseos superiores, conseguiremos crear nuevos hábitos y respuestas de más elevadas vibraciones. Es importante observar a qué emociones o impactos violentos y negativos responde con más frecuencia para trabajar en sentido contrario sobre ellos.



Otro trabajo importante sobre este vehículo es poner en práctica el supuesto de que el Ego ya se expresa a través de él y, por tanto, no cae en ninguna actividad negativa; es más, se puede estar todo el día intentando expresar lo que expresaría Cristo en deseos, sentimientos, buena voluntad, sacrificio, servicio amoroso y desinteresado a los demás, etc. Debe quedar muy claro que, al igual que la mente, el cuerpo de deseos debe estar controlado para que sus expresiones sean de nuestra más elevada voluntad y para que no sea movido por lo que procede de corrientes externas (incluidos los pensamientos ajenos) ni por deseos inferiores, rencores, odios ni nada parecido.


Llegamos ahora al cuerpo mental, el vehículo que utiliza el Ego pero que no es dicho Ego. Esta mente es la que comúnmente utilizamos para razonar y está relacionada con las regiones más concretas e inferiores del mundo del pensamiento, mientras que el Ego está en las superiores o abstractas de donde proceden la intuición y la inspiración. Como hemos dicho respecto al cuerpo emocional, lo primero y más importante es aquietar este cuerpo para que tenga una mejor recepción de lo que venga del Ego y de dichos planos abstractos, y para ello es muy aconsejable la concentración y la meditación. La claridad mental también es muy importante, sobre todo por aquello de que “un ciego no puede guiar a otro ciego”; debemos tener muy claro cuáles son nuestros ideales, esperanzas y deseos para llevarlos a la práctica con el fin de desarrollar nuestros vehículos y elevar la consciencia, lo que nos facilitará la posibilidad de poder ayudar mejor al mundo. La mente debe estar controlada consciente (saber lo que está pensando en cada aquí y ahora) y voluntariamente para poder observarla desde la posición del Ego y para utilizarla para crear pensamientos que estén en sintonía con la Mente de Dios o mente universal.


Estos trabajos van transformando a la mente de tal manera que se va creando un nuevo carácter y se va penetrando en la región de la intuición pura de donde se extrae la Verdad. La concentración enfoca la mente concreta sobre la abstracta y así evita el hábito de crear pensamientos innecesarios e inútiles; la meditación es mantener la mente en lo superior, en la luz, con tal de atraer lo elevado y espiritual a la vez que se intenta actuar desde la posición del Ego; con la contemplación se penetra en el silencio mental que nos lleva a las regiones superiores para extraer y conocer las ideas de Dios respecto a Su Plan. Eso trae consigo el hecho de vivir la vida internamente, en meditación constante en cada aquí y ahora para que nuestra vida se exprese según el punto de vista del Ego. No se trata de pasar del mundo y los deberes y responsabilidades, sino de ver todo esto y hacerlo frente desde una visión más clara y más espiritual; esto es: “ser del mundo pero no estar (en conciencia) en el mundo.” Es la vida del Alma la que, a través de la mente superior controla y dirige a los pensamientos, deseos, emociones, palabras y acciones para que sus expresiones sean de amor, de humildad, de fraternidad, de sacrificio, etc.


Cuando el hombre, como personalidad, lleva muchos años y (normalmente) varias vidas esforzándose y sacrificándose por vivir la vida superior gracias al auto-gobierno de sus cuerpos, lo que en realidad ha estado haciendo ha sido un ordenamiento o alineación respecto al cuerpo causal del Ego para que sea éste quien dirija la vida. Se trata de que la mente esté en comunicación directa con el cerebro y de que en éste no haya obstrucciones ni interferencias externas ni tampoco internas por parte de los cuerpos superiores. En este trabajo o desenvolvimiento se hallan actualmente algunos discípulos adelantados y otros que, aún inconscientemente, han abierto un canal directo con las regiones superiores del mundo mental creando así una comunicación directa con el cerebro.


En la mayoría de los aspirantes espirituales serios, este hecho solo suele producirse de tarde en tarde, cuando hay un gran y persistente esfuerzo por vivir los ideales elevados y llevar una vida de oración interna, de meditación y de abstracción. Es necesario tener presente que hasta que el trabajo sobre cada uno de los cuerpos no permita que las vibraciones del cuerpo causal les alcance no podrá el Ego influir de alguna manera sobre los mismos; de aquí que se deba vivir la vida interna y con la mente centrada en lo más elevado y espiritual para que los otros cuerpos respondan a esa vibración. Es decir, hasta que los vehículos del Ego no estén identificados en algún grado con el cuerpo causal, la personalidad no podrá “reconocer” al Yo superior; sólo entonces se percibirán intuitivamente las ideas abstractas y cierta iluminación procedente del Triple Espíritu.


El centro desde donde se esfuerzan y desde donde dominan a sus cuerpos físicos los ocultistas y quienes practican la meditación es la mente. De hecho, el verdadero aspirante debe intentar razonar y discernir todo lo que representan dichos cuerpos desde la posición del Ego para así utilizar el antakarana (canal de comunicación y unión) para comunicar la mente concreta con la abstracta; así el cerebro se hace receptor de lo que transmite el Ego y, en un futuro, del Triple Espíritu. Es muy importante que la conciencia, ya con cierto grado de desarrollo, esté compenetrando y espiritualizando a la mente y al cuerpo de deseos para que en los momentos de meditación profunda o quietud por estar como observadores en el ahora no queden bloqueadas formas negativas en dichos cuerpos. Estos cuerpos tienen forma de ovoide y en ellos se mueven formas y fuerzas según lo que se desea, se sienta o se piense; de ahí que procuremos expresarnos con nuestros cuerpos como si la influencia del Ego limpiara dichos vehículos de negatividades. Por todo esto, la meditación debe facilitar el control del Ego sobre los cuerpos para que puedan ser alineados y coordinados con tal de que el aspirante sea un servidor de los demás. Según nos vamos dando cuenta de nuestra centralización en los planos de la mente superior así deberemos esforzarnos por hacer que se cumplan en la tierra todas nuestras aspiraciones e ideales elevados.


Toda escuela y todo entrenamiento oculto obliga a cada aspirante a pasar por diferentes grados desde el mismo momento en que se afilia a la escuela o es tomado por un Maestro, pero el primer grado que se podría considerar como serio y responsable es el de probacionista. En este grado debe haber cierta identificación y sensibilidad con la vibración de la Escuela o grupo que representa el Maestro y, de hecho, llegará el día en que el probacionista se sienta inundado de esa vibración. Esto suele ocurrir, sobre todo, al principio, pero como sus cuerpos no están lo suficientemente refinados y disciplinados como para aguantar esa vibración, pronto se pasa y vuelve a ser el que era. Según sean los anhelos, ideales, esfuerzo y persistencia del probacionista, tendrá momentos cada vez mayores de vibrar en sintonía con la vibración del Maestro o Hermano Mayor. Esto se irá alcanzando cada vez más según el probacionista utilice la mente concreta para llegar a la abstracta o superior y después al cuerpo causal, que es cuando se puede ser consciente del propio contacto con el Maestro y no antes. Esto, como los ocultistas sabemos, debe ser fruto del trabajo de la personalidad respecto a la meditación constante y de la facultad de concentrarse en el inmediato deber.

Francisco Nieto

domingo, 5 de mayo de 2013

LA PERSONALIDAD III



                Las escuelas iniciáticas son las encargadas de atraer a sus futuros probacionistas y discípulos para darles las enseñanzas ocultas y enseñarles los métodos y ejercicios espirituales que necesitan para acelerar su desarrollo espiritual. Naturalmente que hay personas que viven lejos de estas Escuelas que representan a la correspondiente Orden del Rayo al que pertenece el aspirante y, por tanto, viven la vida superior de forma más aislada, independiente y en muchos casos sin tener relación con el ocultismo. Los maestros que buscan a estas personas solo desean que puedan ser útiles para el servicio amoroso al prójimo, lo demás les será dado por añadidura; por tanto, todos necesitan un entrenamiento. A medida que la humanidad evoluciona va cambiando el punto focal donde la personalidad actúa como receptora y emisora y, actualmente, ese punto está en el cuerpo de deseos o emocional haciendo este de punto de unión entre los cuerpos inferior y los superiores. Tanto los pensamientos como las acciones están íntimamente relacionados con los deseos, sentimientos y emociones de este cuerpo actualmente, sin embargo, en un futuro no tan lejano, el punto donde la personalidad de polarizará será en la mente. Ya mucho tiempo después ocurrirá lo mismo respecto al cuerpo Causal (cuerpo del Yo superior) y entonces el hombre se verá despojado de los vehículos que hasta entonces respondían a las vibraciones de los tres mundos inferiores.



Así es que, cuando una persona comienza a identificarse con ciertas vibraciones del Ama y desea y buscar la manera de vivir la vida superior, es puesto a prueba por los Maestros buscadores de aspirantes para después enseñarles (consciente o inconscientemente) algunos hechos como por ejemplo:

1º.- A comprender y a conocerse a sí mismo internamente como a sus vehículos.

2º.- Comenzar a controlar las fuerzas de dichos cuerpos para utilizarlos en el gobierno de las fuerzas que le rodean y ante los problemas de la vida para que sean seres equilibrados.

3º.- Enseñarles las conexiones entre sus cuerpos y los mundos y de todo ello con el Creador de este esquema evolutivo.

4º.- A disciplinar sus vehículos para que el Yo superior vaya tomando el lugar de la personalidad.


              Esto puede ser difícil de entender para quien no ha profundizado en las enseñanzas ocultas, pero es necesario que el lector se haga a la idea que lo mismo que el mundo físico está compuesto de materia solida, líquida, gaseosa, celular, molecular y atómica (todo compenetrado en un mismo espacio) también los átomos contienen protones, neutrones, electrones y otras partículas recién descubiertas más las que no se han descubierto pero que se sabe que existen porque son fuerzas detectables de donde procede todo lo manifestado. Una vez aclarado este punto es necesario explicar cómo el Ego está conectado a la personalidad o vehículos inferiores. Los vehículos tienen dos aspectos principales que les hacen ser, uno es la vida y otro la conciencia. De ahí que cuando llega el momento de la muerte y la vida sale del cuerpo físico, se pierda la consciencia; el aspecto “vida” está conectado al corazón y el de “conciencia” al cerebro. Como los cuerpos inferiores son centros de expresión de la vida del Alma, tienen que tener un centro o punto focal de energía con suficiente poder como para atraer y mantener unida la sustancia que forman los cuerpos; pues estos suelen llamarse “átomos simiente” y también son los medios para que el Ego se exprese y esté activo en los tres mundos inferiores y sobre los campos de fuerza o cuerpos.


              Hemos dicho que el hombre, como tal, comenzó desde la inconsciencia en el cuerpo físico y fue adquiriéndola progresivamente como lo está haciendo hoy (inconscientemente) respecto a los cuerpos superiores. A medida que el hombre fue transfiriendo su consciencia externa a dichos cuerpos para poder expresar su naturaleza (deseos, sentimiento y pensamientos) el Ego se fue formando y haciendo fuerte como centro principal donde se guarda la quintaesencia de las experiencias de cada vida. De esta forma y como podemos ver en los más avanzados de la humanidad, los cuerpos cada vez tienen menos poder respecto a la voluntad y conciencia del Alma, a la vez que esta Alma o Ego intenta expresarse cada vez más a través de ellos para ayudar y servir. Por tanto, hay que considerar al Alma como un centro de conciencia y a los cuerpos como centros de experiencia donde el Ego también deposita su conciencia y voluntad para ir transmutando la conciencia de la personalidad en ellos. Resumiendo, nuestros cuerpos son para nosotros el campo de nuestra conciencia pero para el Ego son centros de experiencia.

          Como cualquier ocultista sabe, una vez se despierta y se busca la vida superior o espiritual, no nos queda más remedio que luchar contra la naturaleza inferior de los diferentes cuerpos que han permanecido compenetrados fuertemente desde que se alcanzó la individualización o auto-conciencia personal. Hay que decir que cada cuerpos superior tiene (además del átomo-simiente) unos centros o chacras que a su vez están relacionados con los siete rayos que gobiernan los siete mundos y que tienen su origen en el propio Dios, pero este no es el tema de este artículo. La mencionada lucha que surge cuando decidimos vivir la vida superior para hollar el Sendero de Perfección comienza (aunque se relacione con todos los cuerpos) entre el cuerpo etérico y el físico. Valiéndonos de los vehículos superiores (voluntad, deseo, repetición) debemos cambiar los hábitos y malas costumbres del cuerpo físico, para disciplinarle hacia el vegetarianismo, la abstención del mal uso de la energía creadora o sexual, la higiene, el ejercicio físico y toda una serie de nuevas disciplinas relacionadas con la oración, concentración meditación, y auto-observación; esto nos libera del control que tiene la forma sobre la vida. Cuando la fuerza etérica va disciplinando al cuerpo físico comienza la verdadera aspiración hacia los mundos superiores y un proceso purificador sobre el cuerpo de deseos; así debe ser hasta que la energía procedente del Alma alcance el cerebro gracias al perfecto gobierno de la mente y del cuerpo de deseos. Esto es la subyugación de la naturaleza inferior y el despertar de la conciencia cerebral a la percepción del Alma para que haya un perfecto alineamiento de los cuerpos.


          Entrenar el cuerpo físico, aunque a alguien le parezca una tontería es de suma importancia, al igual que los otros cuerpos superiores, cada materia pertenece a un plano del mundo físico y tiene una determinada vibración, por eso, todo lo que conforme la construcción y mantenimiento del cuerpo físico debe ser de la más elevada vibración. Cuando más burda y de más baja vibración sea la materia que se incorpore al cuerpo físico más difícil le será al Ego transmitir conocimiento o guiar al hombre y más difícil será que el cerebro reciba los impactos de la mente o de los pensamientos que le rodeen. Por tanto hay que alimentarle de la forma más sana posible (mejor con dieta vegetariana) hay que mantenerle higiénicamente limpio; hay que darle sus correspondientes horas de descanso; debe vivir en el mejor ambiente natural libre de humos, tabaco, alcohol, etc.; debería de hacer algo de ejercicio; y dedicar algún tiempo a la meditación, a la oración o a la auto-observación o incluso a escuchar música clásica o sacra para encontrarse en armonía con los planos espirituales.


            También y como es obvio, se puede cuidar y desenvolver el cuerpo emocional, y la meta a alcanzar por cualquier persona que lo quiera intentar es hacer que sea tan puro que parezca un perfecto reflector de todo lo que proceda de las regiones mentales donde se encuentra el Ego y no permitir que ande como una ola en el mar de las emociones y los deseos o que sea llevado de una cosa a otra por una mente incontrolada. El cuerpo de deseos o emocional, como su nombre indica, tiene una determinada naturaleza y vibración según la evolución que tenga el individuo y según el karma, circunstancias y naturaleza mental del mismo. El cuerpo emocional refleja las emociones, sentimientos y deseos del ambiente donde se encuentre y, en combinación con todo lo que él mismo es, emite sus propias conclusiones en la misma forma o como hábitos, impulsos, instinto, etc. Vibra con los sonidos que le llegan; se moviliza con las corrientes que le afectan; y actúa con cada deseo, fantasía, imaginación o impacto que le llegue; de ahí que todo lo dicho para el cuerpo físico y lo que se dirá para la mente le beneficie mucho en todos los sentidos. Por consiguiente, nuestro cuerpo emocional debería permanecer quieto, tranquilo, imperturbable y limpio de los bajos deseos, sentimientos y emociones, para que sus anhelos, esperanzas y aspiraciones estén relacionados con el Alma y no con la personalidad.

                                                   Francisco Nieto

martes, 16 de abril de 2013

LA PERSONALIDAD (II)






El clarividente puede ver que la luz pequeñita (de la Época Lemúrica) del átomo-permanente físico se ha alargado y comunicado con el del cuerpo de deseos y con el mental y que, a su vez, el cuerpo causal va creciendo. Así es como la personalidad, renacimiento tras renacimiento, construye y controla cada vez mejor su cuerpo físico, tiene deseos, anhelos y sentimientos más elevados y refinados y, a la vez, lucha y aspira a tener un cuerpo mental más en sintonía con sus ideales. Esto hace que el Ego sea más consciente en su propio plano y que se interese por la vida de sus propios vehículos. La luz que ilumina los tres átomos-simiente se hace notar también en el cuerpo causal y, aunque el hombre no se dé cuenta, el Ego comienza a impresionar a la mente. Solo cuando se es discípulo comienza la personalidad a centrarse en la vida del Ego, o sea, el Ego comienza a tener más control directo sobre sus vehículos. Sólo así, forzando voluntariamente la conciencia hacia los planos espirituales y dominando en los tres mundos inferiores puede expresarse el Ego física, emocional y mentalmente. Esta es la forma en que el cuerpo causal comienza a irradiar la luz que atraerá la atención de los Maestros, y el aspirante, probacionista o discípulo que consigue llegar a ese punto y persiste y se sacrifica por su propio desarrollo, sentirá que la conciencia del Ego desciende hasta su cerebro para dirigir su vida


Con lo explicado hasta ahora podemos extraer la conclusión de que la personalidad es la fusión de tres fuerzas mayores en el cuerpo físico, pero que éste se verá dominado progresivamente por el Alma gracias a varios tipos de influencias. La primera influencia que el Alma hizo con lo que hoy llamamos personalidad tuvo lugar hace millones de años (en la Atlántida) cuando obtuvimos el germen de la mente actual; entonces la relación con el Triple Espíritu hizo posible (con la ayuda de otros seres superiores) que obtuviéramos conciencia propia y que el Alma tuviera la puerta abierta para poder hacer su trabajo futuro sobre sus vehículos; esto es, el Alma se apropia de los cuerpos y los ha ido desenvolviendo en cada renacimiento. La segunda influencia es cuando la inconsciente personalidad en su peregrinar entre renacimientos, busca solución a sus problemas, necesidades, sufrimientos, etc. y pide ayuda instintivamente (al Alma o Yo superior) a algo superior; de este modo el Alma comienza a ejercer más fuerza sobre la personalidad con tal de guiarle. La tercera influencia es donde el Alma lleva a la personalidad hasta las iniciaciones en las regiones superiores del mundo del pensamiento como continuación de los trabajos realizados en el mundo físico y en el mundo de deseos o, dicho de otra forma, en la épocas Lemúrica, Atlante y Ariana actual.

Actualmente podríamos dividir a la humanidad en tres grupos según su estado evolutivo, estos son:

1º.- Los que utilizan su poder egoístamente y para fines personales guiando a otros por caminos inciertos.

2º.- Los que están despertando a la vida superior y son los más avanzados de estos últimos.

3º.- Los que libremente influyen y proporcionan a la raza las mejores condiciones para que pueda desenvolverse y llegar a un estado de perfección.

Sin embargo, la personalidad como tal, no deja de ser una especie de animal o autómata que recibe ciertos impulsos superiores, y como ejemplo de ello podemos poner al médium que es impulsado por la naturaleza inferior del deseo de la cual es expresión el cuerpo físico. El tipo común de personalidad casi no tiene iniciativa propia porque está influido por la conciencia, ideas, costumbres y enseñanzas de las masas y de los que le rodean. Responden sin apenas razonar y según las ideas de las mayorías, y son arrastradas por los impulsos y la demagogia de otros.

La verdadera personalidad es quien actúa coordinadamente gracias a sus cualidades físicas, a la estabilidad emocional y al desarrollo mental alcanzado; es un hombre que tiene sentido del destino y somete a la disciplina a su naturaleza inferior gracias a la fuerza de la voluntad. Una personalidad avanzada o integrada es la que fusiona su naturaleza física, emocional y mental y, por tanto, funciona como uno solo bajo la voluntad de la personalidad. Esta fusión se está realizando (principalmente) ahora durante la raza Aria pero es muy posible que dure unos miles de años aproximadamente. La meta de la actual raza aria es que haya una coordinación entre el Alma y la personalidad, y eso se conseguirá gracias al enfoque del Alma sobre el cuerpo de deseo. Los que ya son discípulos coordinan el Alma con la mente y el cerebro pero no con el cuerpo de deseos, y una vez que purifican la personalidad se coordinan con la Jerarquía que guía los destinos del mundo.

Todos los cuerpos de la personalidad son necesarios y cumplen una misión importante. Los sentidos del cuerpo físico son órganos por medio de los cuales nos damos cuenta de todo lo que nos rodea, o mejor dicho, son los medios necesarios para que el pensador u observador se ponga en contacto con el medio ambiente donde se encuentre su cuerpo físico. Estos hechos le facilitan información para que pueda investigar en el mundo físico; para que pueda adquirir experiencia; para que pueda ampliar su conciencia; para afirmar su individualidad; para que pueda adquirir conocimientos; para revelar al no-yo y permitir al Yo diferenciar entre lo real y lo irreal, entre lo verdadero y lo falso.

La mente es el cuerpo más elevado y se encuentra en el mismo mundo que el Yo superior. Esta mente es la que diferencia al hombre de los animales y es el principio individualizador que hace que el hombre se dé cuenta de que existe, siente, conoce y piensa. La mente representa la voluntad activa del Yo que se desarrolla gracias a las vidas contenidas en la esfera de influencia de su existencia. Gracias a la mente podemos discriminar entre lo que es la conciencia del yo y el mundo externo; entre uno mismo y los demás; entre el Ego y la personalidad. Las regiones mentales contienen tres aspectos: Su mente inferior o mente concreta que es el principio razonador; el Yo o Alma; y la mente abstracta que custodia las ideas y todo aquello que lleva iluminación a la mente inferior. Cuando un aspirante espiritual obtenga y ponga en práctica su entrenamiento, la mente se convertirá en un relejo del Alma y la naturaleza inferior de los cuerpos se convertirán en servidores del Alma. Encones el Alma se expresará en la Tierra por medio de la mente; la mente superior puede hacer expresarse a la mente inferior únicamente cuando el Alma, la mente y el cerebro están alineados y coordinados. El probacionista debe aprender a controlar y a ampliar conscientemente la mente para que pueda recibir comunicaciones de los tres mundos inferiores; del Alma para convertirse en discípulo; y del Triple Espíritu que actúa como intermediario entre el cerebro de la personalidad y la monada.

El principio de vida en el hombre, relacionado con el Espíritu, el Alma y los cuerpos se manifiesta:

1º.- Como voluntad directora, propósito o incentivo. Es la energía que le acompaña en el renacimiento y está con la personalidad hasta que ésta se desintegra; es el Espíritu inmanifestado que, en el hombre, desarrolla la voluntad para vivir, para progresar, actuar, etc.

2º.- Como fuerza o cualidad esencial que diferencia a los hombres, produce disposiciones de ánimo, deseos, cualidades, complejos, sentimientos, etc. produce una actividad vibratoria en cada cuerpo dando su particular tipo de forma.

3º.- Como actividad sobre el cuerpo físico es la suma total de esos pequeñas vidas que componen los órganos; este aspecto de la vida actúa por medio del cuerpo etérico y más concretamente sobre el bazo.

Francisco Nieto

martes, 2 de abril de 2013

LA PERSONALIDAD (I)



Generalmente, los estudiantes de ocultismo saben perfectamente que la unión de los cuerpos mental, emocional y etérico con el cuerpo físico forman lo que comúnmente llamamos “personalidad”. La adquisición y el propio desarrollo obtenido por estos cuerpos han costado muchos millones de años pasando, por tanto, por varios estados de conciencia hasta llegar al actual que llamamos de auto-conciencia personal. Tal y como afirman hoy los científicos, y más concretamente los físicos, la materia tiene su origen en la energía y ésta, a su vez, en otras fuerzas “oscuras” que no pueden describir. Lo cierto y según el ocultismo, es que cada uno de los cuerpos que forman la personalidad, tienen un origen, una vibración y una antigüedad distinta de tal manera que el más antiguo y a la vez más desarrollado es el cuerpo físico. Al ser cada uno de los otros cuerpos de diferente vibración significa que cada uno pertenece y se desarrolla en un mundo diferente al que perciben nuestros sentidos, puesto que no son físicos sino de materia más sutil de la que se forman: El molde etérico sobre el que toma forma la materia; los deseos y emociones; y los pensamientos.


Estos tres cuerpos invisibles sirven a la vida del Espíritu para animar al cuerpo físico y para utilizar a éste como un vehículo más de experiencia para así poder evolucionar y despertar los poderes espirituales que todos los cuerpos tienen latentes desde el punto de vista del Alma. Sin embargo y por encima de todo esto, el origen de dichos cuatro cuerpos del Alma y del propio Espíritu está en el Ser que normalmente llamamos Dios y en las Jerarquías u oleadas de Espíritus que nos antecedieron y que comenzaron su trabajo (nuestra creación y desarrollo entre otros) desde el momento en que Dios se apropió de una parte del cosmos manifestado para así crear Su sistema solar; lo que no deja de ser “Su propio Cuerpo Físico” en el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser. Por consiguiente, nuestros cuerpos y todo lo existente en nuestro sistema solar está animado e impulsado por Dios y Sus Jerarquías Creadoras para que se desarrolle el plan previsto dentro de diferentes etapas y mundos.


Veamos, pues, qué partes o clases de energías forman la personalidad:

1º.- El cuerpo físico: Es el cuerpo más denso (de vibración más lenta) de la síntesis y es el que refleja o manifiesta la actividad interna de forma automática.

2º.- El cuerpo etérico: Es el que, a través de su energía y vida impulsa a la acción inteligente derivada de los cuerpos superiores; tiene la capacidad de integrar y coordinar. Al ser un cuerpo de energía vital, una vez que se separa definitivamente del cuerpo físico éste último muere.

3º.- El cuerpo de deseos o emocional: Representa la fuerza del deseo como aspecto inferior de la voluntad del Alma; en él está el anhelo evolutivo y el impulso a la aspiración superior de forma latente pero ya en desarrollo en muchos; tiene la capacidad de responder de forma automática aunque algún día será gobernado y absorbido por el Yo superior; y contiene las fuerzas de atracción y de repulsión pero también el reflejo del amor.

4º.- El cuerpo mental o mente: Tal y como la conocemos actualmente es el móvil o impulso de hacer planes, estando, en parte, bajo el dominio del Ego que refleja la voluntad y el propósito del Espíritu y de Dios en nosotros.

Como podemos ver, el cuerpo físico vive y actúa gracias a la acción interna de los otros cuerpos mencionados, sin embargo, a estos otros les ocurre lo mismo gracias a la influencia del Yo superior (situado en las regiones

superiores del mundo del pensamiento) y del Triple Espíritu situado a partir del propio mundo mental o del pensamiento. Así vemos que el mundo del Amor y Vida espiritual se refleja en el mundo astral o de deseos, y las fuerzas del mundo donde está la voluntad (Espíritu Divino) o propósito divino se refleja en el aspecto mental de la personalidad. Si hoy, la mayoría de los seres humanos, no son conscientes de estos conocimientos ni han comprobado que esto puede ser cierto, menos aún intuirán respecto al Espíritu, el verdadero hombre, una entidad espiritual separada “en” y “por” Dios para que haga ese gran experimento divino que les llevará a ser dioses a imagen y semejanza suya.

La personalidad se va desarrollando gracias a las experiencias que obtiene en cada renacimiento, pero el desarrollo alcanzado ha sido gracias al desenvolvimiento progresivo de cada uno de sus cuerpos internos. Por consiguiente, es lógico que hayamos pasado por etapas de inconsciencia donde sólo actuábamos por impulsos inconscientes de supervivencia del cuerpo etérico. Otros, en el pasado, ya percibían también la influencia del cuerpo emocional y basaban sus expresiones en las mismas (actuando muchas veces peor que los animales actuales) La otra gran mayoría inteligente actual que razona todo lo anterior anhela experimentar lo que intuye que es superior. El cuarto grupo son los que comienzan a ser conscientes (aspirantes, probacionistas y discípulos) del Alma y del Plan de Dios intentando trabajar mentalmente con las energías abstractas del mundo del pensamiento que es donde reside el Ego o Alma. El Alma personifica las tres fuerzas o aspectos de Dios y en su momento la personalidad se convertirá en individualidad con la conciencia de esta Triple Alma o personificación del Triple Espíritu.

Una vez que el hombre se convirtiera en una entidad pensante en la Época Atlante, además de seguir un lento y progresivo proceso de desarrollo mental, se fue polarizando en el cuerpo físico, donde es casi controlado por el cuerpo de deseos. Opino eso porque, generalmente, el hombre común vive para satisfacer sus deseos, placeres y egoísmos; no aspira a nada superior sino que solo desea poseer, consumir y disfrutar en este mundo. Este es el motivo por el que los Maestros no se interesan por él como aspirante, haciendo el papel de Maestro el propio Ego. Esta etapa se suele equiparar a la de los siete primeros años de un niño. La segunda etapa de desarrollo de la personalidad (avanzada ya la época Atlante) trató de que el hombre se centrara en el cuerpo de deseos para que sus deseos no fueran tan puramente físicos al ponerse en contacto (aún en pequeño grado) con la mente. Entonces comenzó el hombre a ser consciente de deseos nuevos no necesariamente físicos (odio, amor, devoción…) por lo que también sufre al estar en los extremos. Al igual que ocurrió con la centralización en el cuerpo físico, ahora ocurre que el átomo simiente del cuerpo de deseos sufre una pequeña transformación que ilumina la conexión ente ambos. Esta etapa evolutiva es similar a la del hombre de entre 7 y 14 años cuando comienza a tener deseos propios y van surgiendo los cambios que le llevan de la adolescencia a la etapa de adulto. La tercera etapa evolutiva trata de que la vida se polarice en la mente para que esta se desarrolle y comiences a pensar con su mente concreta. En el hombre se corresponde con el período de los 14 a los 21 años donde se comprende que somos mayores de edad, sin embargo, si nos guiamos por el desarrollo que nos queda por hacer podríamos decir que en nosotros se prologaría hasta los 28 años que la madurez mental.

                                                     Francisco Nieto

miércoles, 20 de marzo de 2013

LOS NODOS LUNARES ( y II )




OPINIONES AL RESPECTO



Los signos donde están los Nodos indican las cualidades que deben ser trabajadas, el Norte indica la necesidad de desarrollar las cualidades positivas del signo, el Sur indica que el nativo ha desarrollado la parte negativa de ese signo respecto a los asuntos que representa la casa de su ubicación. Ejemplo: Nodo Norte en la 1ª casa y el Sur en la 7ª. Necesidad de hacerse independiente y de adquirir confianza propia para tomar sus propias decisiones porque anteriormente las tomaron por él. Debe desarrollar unas cualidades que le sirvan para valerse por sí mismo ante todas las circunstancias, si no lo hace, otros se pondrán en su puesto y el dominarán.


El Sur es el disfrute de lo conocido y experimentado y el Norte es el desafío de lo desconocido para que lo dominemos y evolucionemos. Por consiguiente: el Nodo Norte es indicativo de la misión para esta vida. Si se desea evolucionar es necesario trabajar y cumplir los requisitos exigidos por la situación del Nodo Norte y sus aspectos.


EL EJE DE LOS NODOS: Si el Nodo Sur está en Géminis, significa que en su anterior encarnación tuvo la oportunidad de alcanzar un gran conocimiento por el elemento de Aire; en esta vida deberá experimentar y asimilar conocimiento por medio del elemento fuego para completar lo desarrollado del elemento aire, o tal vez, lo que no se ha hecho.

Ejemplo: Un Nodo Sur en casa 1ª, indica que en su anterior vida se dedicó demasiado a él mismo, por consiguiente, el Nodo Norte en la 7ª casa, indica que debe dedicar menos tiempo a él y más a los demás. El área del Nodo Norte es la más necesitada para aprender en esta vida, es donde más debemos esforzarnos.

El Eje es el encargado de transferir las energías del Nodo Sur al Norte. Si el Nodo Sur está en Leo, significa que en su anterior vida se ocupó de desarrollar la voluntad, las cualidades para ser líder, la creatividad, y la correcta utilización de la energía individual en actos constructivos. En esta vida (Nodo Norte en Acuario, Aire) deja el elemento fuego para desarrollar esas cualidades por medio de amigos, de grupos de personas altruistas, y para alcanzar sus anhelos y metas que deben beneficiar al prójimo. Esto habrá que interpretarlo según coincida o no (esté en armonía o no) con la casa y el signo.


CASAS COMPLEMENTARIAS: Se trata de utilizar las casas complementarias (del mismo elemento) En el ejemplo anterior (Nodo Norte en Libra) las casas complementarias son la 3ª y la 11ª (Géminis y Acuario) Además, si en la anterior vida trabajó mucho con y para el desarrollo de la mente, (Géminis es Aire) en esta debe desarrollar lo aprendido por medio del signo contrario (Nodo Norte en Sagitario: Fuego)


SIGNIFICADO DE LOS ELEMENTOS: FUEGO: Es la energía dinámica que activa todo, sin él fuego no hay acción ni iniciativa, es el principio de libertad e independencia. TIERRA: Es lo concreto, tangible y objetivo; es la base de los sentidos físicos. AIRE: Es la mente activa que busca conocimientos y desea expresarse a través de ideas ordenadas; es la que busca respuestas. AGUA: Es la sensibilidad hacia lo externo, las emociones, sentimientos e instintos.


NODO NORTE Y SU TRIANGULO DE CASAS DE FUEGO: (1ª - 5ª - 9ª) Son las casas donde se desarrolla la conciencia del individuo. El Nodo Norte en estas casas indica que esta persona ha trabajado notablemente en el desarrollo individual y en esta vida debe enseñar su sabiduría a los demás y elevar su conciencia a través de su karma. La persona se siente activa, emprendedora y creativa para obtener un mejor desarrollo evolutivo según sean sus deseos y su karma.


NODO NORTE Y SU TRIANGULO DE CASAS DE TIERRA: (2ª - 6ª- -10ª) Esta posición indica que puede sacar provecho material en esta vida gracias al trabajo pasado y que su beneficio debe servir también para los demás. Esta influencia se relaciona con lo material y concreto, haciendo que el individuo cambie su manera de pensar y de hacer frente a los acontecimientos; estos individuos son constructores pero siempre se basan en el progreso y en cierta seguridad interna.


NODO NORTE Y SU TRIANGULO DE CASAS DE AIRE: (3ª - 7ª- 11ª) Indican desarrollo mental y espiritual para mantener el equilibrio con lo material y con las demás personas. En este caso se aprecian cualidades intelectuales y de comunicación que, unidas a su intuición y percepción, le facilitan al individuo una elevación mental en sentido abstracto.


NODO NORTE Y SU TRIANGULO DE CASAS DE AGUA: (4ª - 8ª - 12ª) Es un potencial para el desarrollo interno pero debe ser puesto al servicio de los demás, deben reconocer las Leyes Divinas para superar el karma. Este elemento se relaciona con los sentimientos y emociones y facilita la receptividad de lo que proviene de los mundos invisibles. Debe desarrollar la fe, el amor al prójimo y buscar la iluminación.


Francisco Nieto

domingo, 3 de marzo de 2013

LOS NODOS LUNARES ( I )





La Luna cruza la eclíptica (rotación de la Tierra alrededor del Sol) en dos sitios separados por 180º durante su revolución mensual alrededor de la Tierra, estos se suelen llamar los Nodos Lunares. En astrología se dice que los Nodos y su eje forman el mecanismo encargado de manifestar los resultados de lo que se hizo de vidas pasadas para que en ésta se puedan transformar y desarrollar en nuevas cualidades que, a su vez, regenerarán la conciencia. El horóscopo, en general, está subordinado en gran parte a la influencia de los Nodos, y por eso es conveniente hacer una interpretación correcta de ellos y de sus aspectos, así como del trabajo que debemos hacer sobre las casas donde se encuentren. Los planetas son los encargados de dirigir sus energías (a través de los aspectos) hacia nosotros para que tengamos la oportunidad de cumplir con lo que nos comprometimos antes de renacer.

El Nodo Norte Revela los campos donde el nativo debe experimentar irremediablemente para el progreso en su sendero evolutivo, lo cual favorecerá su desarrollo personal. Estos son los significados de las casas:

Casa 1: Representa el ambiente donde se debe trabajar para desarrollar la personalidad y dirigirla hacia las cualidades del Espíritu.

Casa 2: Representa dónde se debe ser constructivo en todos los sentidos y aprovechar las oportunidades materiales para aprender a manejar y administrar correcta y altruistamente los bienes.

Casa 3: Como casa relacionada con la mente, se debe abrir ésta a toda clase de aprendizaje y enseñanzas para, a su vez, aprender a expresarse y dejar escuchar; es muy importante la comunicación y el intercambio de conocimiento por cualquier medio.

Casa 4: Se relaciona con la toma de conciencia de sus raíces, de sus hábitos e instintos del pasado para así poder convertirse en un punto de apoyo y de referencia para los demás.

Casa 5: Representa el ambiente donde se debe ser creativo, elevar sus sentimientos amorosos y desarrollar el interés y el amor por los niños.

Casa 6: En esta casa se debería aprender a servir a los demás según lo que represente el signo de su cúspide (como en todos los casos) y a ser humilde; también se debe aprender a discernir y desarrollar las cualidades de organización, método y cálculo.

Casa 7: Aquí se debe aprender a compartir y a relacionarse armónicamente con la sociedad, adaptarse a los demás y a las circunstancias, y mantener el equilibrio con quien se relacione íntimamente y con los socios.

Casa 8: Esta casa representa la independencia y el desarrollo o cualidades psíquicas que se pueden alcanzar para investigar lo oculto y misterioso de la vida y así ayudar a los demás y a sí mismo.

Casa 9: Como trabajo también, en parte, interno que, en esta casa no puede haber monotonía sino que se debe ampliar el conocimiento y desarrollar la mente abstracta; investigar, descubrir y profundizar en las ideas más elevadas y en los sitios más lejanos.

Casa 10: Representa la carrera o profesión que se puede alcanzar donde los demás puedan ver sus cualidades y, a su vez, compartirlas el nativo con ellos.

Casa 11: En esta casa de debería encontrar el equilibrio psicológico, moral y espiritual para ser humanitario y solidario con los demás; el nativo se debe esforzar para desarrollar el verdadero sentido de la amistad y alcanzar sus anhelos.

Casa 12: Debe buscar a su espíritu en la soledad, la meditación, la devoción y el amor por los necesitados; debe afrontar con humildad sus deudas del destino; debe abandonar lo superfluo y emocional para encontrar la realidad del ser; y debe vencer las influencias externas que le dominan.

SIGNIFICADO DE LOS NODOS

El Nodo Norte indica las posibilidades que tenemos para actuar, reaccionar, pensar, vivir la vida, y modificarla o ejercitar el libre albedrío, la libertad de elegir, la toma de conciencia, las oportunidades de triunfar, y las cualidades para explotar.

El Nodo Norte en el Signo donde se encuentre indica las posibilidades, libre albedrío y libertad que tiene la persona para cambiar su manera de pensar y actuar. En la Casa: Indica cómo se manifiesta el nativo en la vida y en la sociedad. Ejemplo: Nodo Norte en Libra: La personalidad se manifiesta equilibradamente por medio de su libre albedrío; intenta relacionarse con justicia, con armonía interna y valora correctamente a los demás. En Casa 10: La persona utilizará los valores y experiencias del Signo para adquirir una buena posición profesional y social.

Nodo Norte. En la casa donde esté el Nodo Norte es donde debe trabajar el individuo. El Nodo Norte es el medio que tenemos en esta vida para canalizar las influencias y experiencias del Nodo Sur, es lo que tenemos pendiente para hacer. La presencia del Nodo Norte debe elevar las cualidades de la casa y signo donde se encuentre. Se considera benéfico porque nos aporta ayuda extra respecto a la casa donde esté, es un punto de ganancia, aumento y adquisición de confianza, es el punto donde deberíamos esforzarnos para conseguir la realización de nuestro destino. También indica nuestra aptitud para adaptarnos y unirnos con los demás, nuestras posibilidades y el sector en el que el progreso se efectúa mediante esfuerzo, el destino futuro del individuo, nuevos logros y facultades por desarrollar, etc.; esto es igual a apoyo, protección, carácter y determinación. A su vez, trae confianza y seguridad en uno mismo para alcanzar la paz interior y la realización prometida.

Donde está el Nodo Norte también puede representar dónde descuidamos algunos deberes y oportunidades y ahora debemos hacerles frente, pero este trabajo repercutirá en el Nodo Sur para elevar algunos aspectos de él. Por el Nodo Norte adquirimos experiencia y conocimiento que llevado a la práctica nos será muy útil, pero si no lo hacemos, no tendremos nada en el Nodo Sur como fruto y por lo tanto volveremos al pasado.

El signo del Nodo Norte indica las cualidades que debemos desarrollar y el Nodo Sur dónde no debemos caer en los defectos; pero hay que tener presente que la acción en el Nodo Norte está basada en lo que viene del Nodo Sur pero, a la vez, estamos construyendo otro Nodo Sur para la vida próxima. La casa donde se encuentra el Nodo Norte representa el trabajo que tenemos que hacer para que después lo podamos cosechar, compartir con los demás a través de los asuntos de la casa del Nodo Sur.

El Nodo Sur indica los hábitos, las reacciones instintivas y todo lo que nos hace actuar, reaccionar, pensar y enfocar la vida desde determinado punto de vista (hábitos mentales, defectos y circunstancias que nos obligan a actuar en determinada forma) Representa situaciones y trabajos de vidas pasadas que son impedimentos para el desarrollo y evolución y que en esta vida se deben desarrollar. Cuando el Nodo Norte está mal aspectado, significa que lo que representa la casa donde está el Nodo Sur fue mal trabajado y en esta vida será un impedimento para el desarrollo de lo que representa la casa donde está el Nodo Norte.

El Nodo Sur representa el total de las experiencias acumuladas a través del renacimiento y lo que se ha alcanzado, por consiguiente, si se pone manos a la obra respecto a nuevas empresas y utiliza toda la sabiduría interna como medio para el desarrollo interno, crecerá mucho más. Debemos trabajar para el presente basándonos en el patrón kármico del Nodo Sur y su información por casa y signo. También contiene los logros pasados, el talento y la genialidad desarrollada que deben ser usados, sin embargo, hay que tener cuidado para que no nos ate al pasado y así podamos adaptarnos al presente.

El Nodo Sur en el Signo indica nuestros reflejos mentales y nuestros hábitos o costumbres, en la Casa indica la manifestación en el mundo material que represente esa Casa. Ejemplo: Nodo Sur en Aries: Personalidad impaciente, impulsiva, ambiciosa, etc.; Nodo Sur en Casa 4: sus reflejos de comportamiento se mostrarán mejor en el hogar y con la familia.

El Nodo Sur es seguridad y el Norte es lo que tenemos que afrontar basándonos en el Sur, que es lo aprendido en pasadas vidas.

Si nos expresamos por el Nodo Sur debemos hacerlo en los asuntos de la casa pero a través de lo que significa el signo que haya en la cúspide. A continuación y con intención de evolucionar en esta vida, se debe experimentar y expresar a través del signo donde esté el Nodo Norte para trabajar sobre la casa.

Francisco Nieto